Max Verstappen desvela sus tiempos en Nürburgring, donde batió el récord y la pole con su Ferrari 296 GT3

Max Verstappen sorprendió en Nürburgring con un Ferrari GT3 bajo pseudónimo, marcando un tiempazo de 7:48 con el que batió el récord con un GT3.
Durante un fin de semana que no había Fórmula 1, Max Verstappen decidió aún así colocarse el casco y el mono de carreras para viajar a otro circuito, Nürburgring, el Infierno Verde, donde quería enfrentarse a 'fuego real' después de miles de vueltas en el simulador con un Ferrari 296 GT3 de su propio equipo. Aunque lo hizo bajo un seudónimo, la identidad real del piloto no tardó en salir a la luz.
Verstappen decidió inscribirse en una de las jornadas de pruebas del campeonato VLN, que se celebra exclusivamente en el Circuito de Nürburgring-Nordschleife. Cuando el equipo Emil Frey, que gestiona los coches de su escudería, Verstappen.com Racing, le preguntó si quería utilizar un pseudónimo. Max accedió: "hagámoslo lo más alemán posible".
El resultado fue que el piloto neerlandés salió a pista con el nombre de Franz Hermann inscrito en el Ferrari de su equipo. Desafortunadamente para él - aunque en realidad tampoco le importaba mucho -, las redes sociales se encargaron de descubrir poco tiempo después quién estaba de verdad al volante del vehículo.
Ya se había dicho que los tiempos de Verstappen en sus primeras vueltas a Nürburgring habían sido muy buenos, pero ahora ha sido el propio piloto, en un vídeo grabado para el canal de Youtube de Ford Performance junto al periodista Chris Martin, quien ha explicado cómo fue la experiencia... y ha desvelado sus tiempos.
"Me gusta conducir, especialmente coches de carreras. Ahora mismo lo disfruto en la Fórmula 1 y también paso algo de tiempo con un coche de GT3", comenta el cuatro veces campeón del mundo, antes de contar cómo se desarrolló la aventura en Nürburgring y el origen de su pseudónimo. "El equipo que gestiona los coches, Emil Frey, me dijo que podía correr con un nombre falso. Así que pensé en hacerlo muy alemán. Si eliges un nombre famoso, la gente se va a sorprender".
Sobre el hecho de pasar su tiempo libre rodando en Nürburgring, en un fin de semana que no había carrera de Fórmula 1 (y son un total de 24 al año), Max comentó que: "Esta es mi pasión. Me gusta conducir y las carreras. Y ahora teniendo el equipo de carreras, le estoy dando la oportunidad a uno de mis pilotos de simulador de competir en la vida real".
En lo que a Nürburgring respecta, Verstappen también pasó de rodar en el legendario trazado de 24,3 kilómetros de longitud a hacerlo en la realidad, puesto que nunca había pilotado allí. Preguntado por cuál fue su primer tiempo, Max respondió: "En la primera vuelta al trazado de VLN hice un 7:56. Estuvo bien. Creo que unas semanas antes la pole fue 7:51 y por supuesto nosotros estábamos rodando con el depósito de combustible lleno porque quería hacer más vueltas seguidas".
"En la segunda vuelta hice 7:54. Después paré en el box y dejé que mi piloto de simulador rodase y más tarde volví a subirme con un nuevo juego de neumáticos e hice 7:48. Esto fue muy bueno. El coche también era muy bueno de pilotar. Me sentí cómodo porque ya había hecho miles de vueltas en el simulador", añadió Verstappen.
Si echamos un vistazo a la tabla de tiempos de la cita anterior al test de Verstappen en Nürburgring, en realidad el tiempo de la pole position fue 7:52.856, con un Porsche 911 GT3 del equipo Manthey: el holandés llegó a rodar cuatro segundos más veloz, aunque obviamente desconocemos las condiciones de pista en cada jornada. Con su registro, batió el récord previo para un GT3 por más de un segundo.
Con su prueba y los tiempos logrados, Max no solo confirmó su inmenso talento en uno de los circuitos más desafiantes del mundo, sino también cómo los simuladores continúan siendo una herramienta clave para el conocimiento y la adaptación de los pilotos a los circuitos antes de viajar a ellos por primera vez.
El propio Verstappen ya ha ganado las 24 Horas de Nürburgring en su versión virtual, y curiosamente lo hizo el año pasado el mismo fin de semana en el que compitió el Gran Premio de San Marino de Fórmula 1, en el que también se impuso. Sus relevos, por la noche, causaron cierta polémica, pero quién le iba a poner un 'pero' a su afición cuando, sobre la pista y al volante de su Red Bull F1, también fue imbatible.