Manuel, limpiador de coches, nos da envidia al revelar su salario trabajando: “Un día llegamos a facturar 1.600 euros"

Manuel tiene 38 años y es limpiador de coches. Empezó en el garaje de su casa y ahora tiene un negocio realmente rentable. Ha aclarado cuánto puede ganar en un día.
Debemos admitirlo: a los españoles nos gustan los coches, pero somos un poco dejados a la hora de mantenerlos. Carecemos de una cultura del mantenimiento que incluye también el lavado del vehículo, aunque esto último está cambiando (te dejamos cinco trucos para lavar el coche). La profesión de limpiador de coches cada vez está más demandada y puede reportar grandes beneficios, como explica Manuel.
Manuel es un emprendedor de Palma de Mallorca que se dedica a lavar coches. En una entrevista en el canal de YouTube de Adrián G. Martín, cuenta cómo empezó hace diez años limpiando vehículos en el garaje de su casa, al principio para sus amigos, y ahora factura entre 10.000 y 15.000 euros.
Todo empezó en un local de apenas 60 metros cuadrados y dos coches en el interior: “Empecé lavando dos o tres coches al día, hasta que vi que la respuesta era muy buena y decidí lanzarme de lleno”, cuenta.
Poco a poco, la actividad se convirtió en un negocio que evolucionó hacia lavados más exhaustivos, de hasta dos horas por vehículo, con precios que oscilaban entre los 70 y 80 euros.
Manual afirma que “la clave está en diferenciarse, no se trata sólo de limpiar, sino de ofrecer una experiencia para que el cliente se vaya diciendo ‘wow, mi coche está como nuevo’”. Eso sí, también reconoce que es un trabajo duro.
Hasta 1.600 euros de beneficios en un día
El verdadero avance se produjo cuando firmó un acuerdo con una empresa norteamericana que suministra productos exclusivos y formación especializada: “En Estados Unidos puedes lavar coches en plena calle con una furgoneta. Aquí está prohibido, pero esa mentalidad de marketing es la que queremos traer”, cuenta.
A partir de entonces, el negocio empezó a ser mucho más profesional, apoyándose en la especialización y un trato más personalizado. La clientela aumentó y, con ella, la facturación: “Un día llegamos a facturar 1.600 euros. Normalmente, trabajamos entre 300 y 500 diarios”.
Ahora bien, no todo es de color de rosa en este trabajo. También requiere constancia, estrategia y, sobre todo, mucha mano de obra. El nivel físico es muy exigente: “Es un trabajo muy duro, mucho calor, dolores de espalda, estar todo el día agachado. No cualquiera aguanta”, comenta Manuel.
Demasiada burocracia

Siempre iniciar un negocio exige una inversión que, si funciona, se recupera con el tiempo y se rentabiliza. Manuel comenta qué, para empezar como limpiador de coches, hace falta un coste de entre 10.000 y 15.000 euros.
A partir de ahí, la clave está en reinvertir en maquinaria, productos y marketing digital, aunque el mayor gasto son los salarios y el alquiler de los locales, que en algunas zonas céntricas de Palma pueden ascender hasta los 8.000 euros.
Pero, además del nivel físico, la otra parte negativa del negocio es la burocracia, ese entramado de administraciones que se empeña sistemáticamente en poner todo tipo de trabas a las ideas.
Tanto es así que, pese a los márgenes de rentabilidad del 70 al 75% que deja la actividad, un día casi acaban con el proyecto. Según explica Manuel, una infracción urbanística relacionada con rótulos y un altillo del local provocó que tuviera que cerrar durante semanas. Hasta llegó la Policía para prescintar el local: “Perdimos dinero, pero al final conseguimos demostrar que todo estaba en regla y pudimos reabrir”.
Un novedoso modelo de suscripción
Pese a las dificultades, el negocio de Manuel como limpiador de coche no va nada mal. Además, recientemente ha lanzado un novedoso modelo de suscripción, algo muy poco común en el sector del lavado de coches.
Ofrece dos tipos de suscripción, una por 15,90 euros al mes para un lavado rápido y otra por 45,90 euros para un servicio más completo. En dos meses, desde que inició esta modalidad, ya tiene 18 suscriptores.
Lo siguiente que tiene en mente es distribuir por España un tratamiento cerámico para carrocerías, capaz de repeler agua, resinas o excrementos de pájaro, cuyos precios van desde 500 euros por un año de protección hasta 1.200 por cinco: “Es lo que más potencial tiene ahora mismo”, asegura.
Asimismo, Manuel estudia abrir un local para uso exclusivo de sus suscriptores, donde accederían con un check-in automatizado mediante un código QR. Y más adelante espera también abrir un centro para formar a nuevos emprendedores.
