Manfred Weber es el líder del PPE y dice que la UE va a flexibilizar la prohibición de los coches de gasolina para 2035: “el motor de combustión volverá”

El líder del Partido Popular Europeo ha declarado que Úrsula Von der Leyen ha afirmado que va a presentar una una revisión de la legislación.

La industria del motor en Europa tiene una fecha grabada a fuego: 2035. Es el año en el que la Unión Europea anunció que prohibirá la venta de cualquier coche que tenga motor de combustión, incluidos los híbridos. Sin embargo, parece que el organismo supranacional podría cambiar sus designios, según explica Manfred Weber.

El líder del Partido Popular Europeo tiene el sector de la automoción como uno de los puntos clave en los que debe centrarse la política europea y, en una entrevista que ha concedido a EL MUNDO, ha asegurado que la prohibición de los coches con motor térmico se va a flexibilizar.

Comenta: “Debemos ser realistas, pragmáticos y no ideológicos. La izquierda sigue defendiendo las cuestiones que se decidieron en el último mandato desde un enfoque ideológico. Necesitamos pragmatismo. Y por eso me alegré mucho de escuchar ayer y esta es otra promesa electoral que cumple el PPE, de que vayamos a flexibilizar la legislación para 2035 del motor de combustión y el coche eléctrico”.

En los últimos meses han sido varios los países que se han manifestado en contra de este plan inicial, mientras que muchas marcas de automóviles han cambiado sus hojas de ruta, retrasando su salto a los coches 100% eléctricos y centrándose en los híbridos enchufables, porque consideran que el mercado no está preparado todavía para los modelos de baterías.

Weber explica que “[Ursula] Von der Leyen dijo claramente que presentará una revisión de la legislación. Así que el motor de combustión volverá, y eso para los consumidores significa que todas las opciones en términos de motores seguirán estando permitidas en Europa”.

El movimiento es considerado como todo un acierto por el presidente del PPE, que cree que los coches de cero emisiones están fuera del alcance de gran parte de la población: “Nos faltan coches eléctricos asequibles para el europeo medio. Son demasiado caros. Y esa es exactamente la ventaja competitiva de los chinos: son más baratos con la cuestión de las subvenciones”.

El sector del motor supone aproximadamente el 7% del PIB de Europa y los fabricantes chinos están logrando cada vez más una mayor cuota de mercado, algo que según Weber perjudica a las marcas europeas.

“Por eso queremos apoyar a los fabricantes de automóviles en este aspecto, en estos coches pequeños y baratos. También regularlos de una manera adecuada es un gran enfoque. Eso es precisamente el pragmatismo. Estamos produciendo para el mercado de masas. Es realmente genial, una gran consideración ahora crear un marco regulatorio que les permita producir más barato en Europa”, señala.

Considera que “Europa no debe ser ingenua con China porque las subvenciones existen. Y por eso apoyo plenamente la iniciativa de la Comisión Europea de imponer aranceles a la industria del automóvil. Quieren obtener el liderazgo global, la dominación global en el sector”.

Además, cree que el problema del precio de los coches eléctricos no es solo el precio en sí, si no que es reflejo de una realidad que afecta al Viejo Continente: que la clase media está perdiendo gran parte de su poder adquisitivo.

Señala que “la tasa de desempleo ya no es una cifra significativa que pueda darnos orientación, porque se trata más de qué tipo de empleos tienes. Se trata del tipo de remuneración que recibes por tu trabajo, y por eso es fundamental la competitividad”, añadiendo que hacen falta “empleos bien remunerados y de alta calidad en Europa”.

Retomando el tema de 2035, es la primera vez que desde una fuente política autorizada se hace referencia a un cambio en la fecha de prohibición de los coches de combustión, algo que se lleva demandando tiempo, pero ante lo que la Unión Europea parecía no querer dar un paso atrás.

Esta modificación no se ha concretado, pero podría tratarse de una prórroga, que permite seguir vendiendo motores térmicos unos años más, o incluso de una flexibilización en cuanto a los tipos de coches con propulsor de combustión podrían seguir comercializándose. Así, podría abrirse la mano y permitir la venta de los más limpios, que serían los híbridos enchufables y los eléctricos de autonomía extendida.

Es más, la nueva normativa podría ser más permisiva con el uso de los biocombustibles, dejando que los modelos que los puedan usar, aunque no tengan electrificación, puedan seguir vendiéndose. 

También abre opciones interesantes para los coches que utilizan un motor de combustión, pero que no emplean combustibles fósiles, como es el caso de Toyota, que está trabajando en el desarrollo de bloques que queman hidrógeno y cuyas emisiones son mínimas.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España