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Madera, la sofisticada solución de Yamaha para construir nuevos motores

Yamaha

A partir de 2024.

Todos los fabricantes del mundo del motor están buscando la manera de ser más ecológicos y eficientes. En la mayoría de los casos esto pasa por buscar la transición al coche eléctrico, pero también hay otros más particulares con soluciones originales que les ayudan a ser más limpios. Yamaha, por ejemplo, va a utilizar madera para construir sus motores.

La marca del diapasón estaba buscando una alternativa para las piezas de plástico de sus propulsores y finalmente se ha decantado por una resina que se extrae de la madera.

El compuesto recibe el nombre de CNF (composite de resina de nanofibras de celulosa) y se crea combinando las fibras de madera con resinas como el polipropileno. El resultado es un material un 25% más ligero que las resinas actuales, que se recicla de manera mucho más sencilla y que además genera menos CO2 durante su producción.

 

La firma ha anunciado que no se va a utilizar para dar forma a las partes clave del motor, sino que será el material empleado para crear carcasas de plástico, bombas de agua, poleas o termostatos, entre otros elementos.

Aunque ya está trabajando con él, el CNF no empezará a implementarse en sus motores hasta 2024. En un primer momento se utilizará en las motos de agua de la compañía, pero más adelante su uso se ampliará a las motos de calle y a otros productos de la empresa.

Va a ser la primera vez que este material se emplee para tal fin y la encargada de fabricar los componentes será Nippon Paper Industries, una empresa especializada en la fabricación y distribución de productos de papel que tiene su sede en Tokio.

Todavía queda investigación y desarrollo para ver hasta que punto puede utilizarse el CNF, pero Yamaha ya adelanta que aportará ventajas notables a sus motores ya que, por lo comentado anteriormente, también ahorrará peso a sus vehículos y permitirá reducir el consumo de combustible.

Fuente: El Confidencial

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