Más madera en el mercado de coches: muchos hablan de que esta marca podría resucitar y volver a fabricar en España

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Talbot es un nombre mítico que lleva desaparecido más de 30 años, pero que podría volver a la vida como la marca de bajo coste del grupo Stellantis.
Vivimos una era del ‘revival’ en todos los aspectos. La nostalgia está a la orden del día y el mercado del automóvil está siendo un ejemplo perfecto de ello. Son muchas las marcas que están trayendo de vuelta coches clásicos o, como mínimo, retomando nombres míticos para coches nuevos. Es algo que parece que podría llegar incluso a los fabricantes.
Y es que, en los últimos días, varios medios franceses y alemanes se han hecho eco de lo que todavía es un rumor, pero que vistas las tendencias del mercado, podría tener cierto poso de realidad: Talbot podría volver.
La historia de esta por ahora extinta marca (abajo te la contamos) es bastante movida, pero hablaríamos del segundo renacimiento de la misma después de que Peugeot la devolviera a la vida en la década de los 70.
Esta conexión seguiría en esta tercera venida, aunque no directamente con la marca del león, si no con su grupo madre Stellantis. Los rumores apuntan a que se convertiría en la marca ‘low cost’ del mismo, buscando un posicionamiento similar al de Dacia dando lugar a coches baratos que son los que más se venden en ciertos mercados (como el español, valga el ejemplo del Dacia Sandero).
¿Tendría sentido este movimiento? Cuesta decirlo. Actualmente, dentro de la enorme cantidad de compañías que tiene Stellantis, la jerarquía está más o menos clara y es Citroën la que ocupa el escalón de acceso, con los modelos más baratos de toda la gama.
El coche más asequible que ofrece es el renovado Citroën C3 que, pese a haberse convertido en un SUV pequeño, lo que sobre el papel sube el nivel el precio respecto al formato de utilitario que gastaba antes, sigue teniendo una tarifa bastante contenida, arrancando en solo 15.240 euros.
¿Hay margen para poner sobre la mesa una marca con coches todavía más asequibles? Sí, pero no mucho. El ejemplo claro es el del mencionado Sandero, que es el coche más barato del mercado en la actualidad, con un precio que parte de los 13.940 euros.
Acercarse a esa cifra es posible, pero para ello hay que recortar costes de donde se pueda, que es lo que se antoja complicado.

Lo más sencillo sería hacerlo con las motorizaciones, optando por sistemas de combustión sin ningún tipo de electrificación que, por su sencillez, permitirían ahorrar costes en la producción de los modelos. También sería de esperar que se emplearan propulsores de baja potencia.
Esto tendría sentido si se tiene en cuenta que Stellantis, por la vía china, ya tiene cubierto el cupo de los coches eléctricos baratos gracias a su asociación con Leapmotor, que ofrece el T03 desde 18.900 euros.
Esto lleva a la siguiente pregunta: ¿qué coches y de qué tipo serían los modelos de Talbot?
Tratándose de una marca con enfoque de bajo coste, lo lógico sería que intentara atacar los segmentos de acceso. Urbanitas, utilitarios y como mucho SUV pequeños y coches compactos deberían ser el área en el que volcasen sus esfuerzos, pues son los segmentos en los que el potencial cliente si que busca más el ahorro.
Además, de resurgir, la lógica invita a pensar que, aprovechando la moda nostálgica imperante, la compañía siguiera los pasos de casos como el Renault 5, el Opel Frontera o el Ford Puma; utilizando denominaciones conocidas para el aficionado y que aporten un valor sentimental. Así, nombres como Talbot Samba, Talbot Horizon o Talbot Solara podrían ser algunas de las opciones.
Sería una nueva oportunidad para una marca que no las ha tenido todas consigo a lo largo de su historia.

Empezó su andadura siendo británica, con la Primera Guerra Mundial las divisiones británica y francesa se separaron, tras ésta Darraq tomo el control, luego se sumó Sunbeam a la ecuación y en la década de los 30 el Grupo Rootes compró la compañía.
Su producción se pausó en la Segunda Guerra Mundial, volvió a activarse en 1946 y Talbot desapareció como marca en 1955. En 1967 Chyrsler tomó el control y durante toda esta etapa el nombre de Talbot no se empleó.
Fue en 1978 cuando Peugeot adquirió Chrysler Europa y resucitó Talbot, dando lugar a la época más conocida de la firma, que se extendió hasta su desaparición definitiva en 1992.
