Un llamativo adiós: aunque a lo mejor no la conocías, esta marca alemana fabricaba superdeportivos desde hace décadas. Y ahora está en quiebra

No es nada fácil mantener una marca como esta, aunque esta empresa llevaba años en la industria.
Este es un llamativo adiós, aunque a lo mejor no la conocías. Esta marca alemana fabricaba superdeportivos desde hace décadas, y ahora está en quiebra. No es nada fácil mantener una marca como esta, aunque esta empresa llevaba años en la industria. Pese a ello, no ha podido mantenerse.
La marca echa el cierre y se declara en quiebra ante el Tribunal de Distrito en Saarbrücken. Esta región es una entidad administrativa especial en el estado federado del Sarre, Alemania. Zona que combina características de un distrito rural con las de una ciudad independiente.
Sin duda, la desaparición de esta compañía es un golpe para sus clientes más fieles, una marca que ha dejado una huella imborrable. Hablamos de Isdera, reconocido fabricante que siempre ha mantenido su filosofía artesanal. Su diseño visionario y producción limitada siempre le ha acompañado.

Fue fundada en 1982 por Eberhard Schulz. Desde entonces, la compañía ha sido un símbolo de exclusividad y precisión técnica. Schulz, ingeniero con experiencia en Porsche y Mercedes-Benz, desarrolló por cuenta propia un prototipo llamado Erator GTE.
Gracias a ello, colaboró con Mercedes-Benz en el diseño del prototipo CW311. Lamentablemente, la marca de la estrella no quiso llevarlo a producción, lo que motivó al ingeniero a hacerlo por su cuenta. Schulz fundó Isdera para llevarlo a la realidad bajo un nuevo nombre.
Hablamos del Imperator 108i, un coche que debutó en 1984. Se convirtió en el primer modelo oficial de la marca, y uno de sus modelos más icónicos. Y así, cada automóvil de Isdera es único, fabricado de forma completamente artesanal y bajo pedido.
Sus vehículos siempre se caracterizaron por su diseño aerodinámico futurista, con detalles técnicos fuera de lo común. Por ejemplo, los retrovisores montados en el techo o las puertas tipo ala de gaviota. Se sumaban los motores de alto rendimiento suministrados por Mercedes-Benz.
“Durante más de 40 años, nuestra empresa ha sido sinónimo de diseño vanguardista, ingeniería de primera clase, desarrollos pioneros y artesanía de alta gama. Hemos creado vehículos legendarios como el Imperator 108i, el Commendatore 112i y el Commendatore GT, lo que demuestra nuestra capacidad para ofrecer a una amplia gama de clientes, desde componentes individuales hasta vehículos completos”, decía la empresa.
Y claro, eso había que pagarlo. A pesar del elevado precio de sus modelos, incluso de 400.000 euros, Isdera consiguió mantenerse. En el viejo continente era conocida, incluso admirada entre las marcas. Pero nada ha podido solucionar el desastre de sus cuentas.

La compañía ha tenido que acreditar su insolvencia delante del juez. Y así, se ha hecho oficial el despido de todos sus trabajadores. En el pasado año 2018, la marca lanzó el Commendatore GT, el que sería su último modelo. Era 100% eléctrico y se inspiraba en modelos clásicos.
Por aquel entonces, la empresa ya había sido vendida al grupo Sinfonía Automotive AG. Se unían a inversores chinos para intentar inyectar capital y reflotar la marca. Pero el Commendatore GT no fue un éxito de ventas, y los números comenzaron a pesar.
La marca hizo una gran inversión, inaugurando una nueva fábrica en el continente asiático. Pero los nuevos inversores finalmente tuvieron que declararse insolventes. Con este final la marca se convierte en objeto de culto, y sus coches comenzarán a aumentar de valor.

Recordemos que en 2021 el dueño de un Commendatore 112i lo vendió por 1,2 millones de euros. Hablamos del modelo más ambicioso de la marca, del que solo se fabricó una unidad. Incorporaba un motor V12, caja manual de 6 velocidades, aerodinámica activa y un diseño muy novedoso.
El Imperator 108i fue un superdeportivo inspirado directamente en el CW311, con motor V8 Mercedes y una producción sumamente exclusiva. Por el contrario, el Isdera Commendatore GT marcó el renacer moderno de la marca, siendo completamente eléctrico.
Fue desarrollado en colaboración con la empresa china WM Motors, combinando el ADN original de Isdera con la tecnología del futuro. Y su objetivo siempre ha sido crear coches destinados a coleccionistas y apasionados del diseño, aunque eso no les ha salvado. Un adiós triste, muy triste.

La empresa nunca logró obtener beneficios sostenibles, pues el mismo Schulz admitió que cada automóvil era una obra de pasión más que un negocio rentable. Esto le ha llevado a la desaparición.