Los ladrones se lo tendrán que currar más con estos cables resistentes a los cortes

Los robos de los cables de carga de los vehículos eléctricos no son una novedad. Pero sí lo es este cable más resistente que podría acabar con este problema. 

Los robos de coches son un fenómeno que siempre ha estado presente. Los enemigos de lo ajeno implementan nuevas técnicas con el fin de poder entrar en nuestros vehículos. Pues bien, ahora es el turno de los coches eléctricos y, en concreto, los cargadores de estos vehículos debido a que están hechos de cobre. 

Pero, ¿por qué el cobre? Porque el precio de mercado de este material ha alcanzado máximos históricos, por lo que los ladrones han visto otra oportunidad para hacer negocio. De hecho, este material se vendió en 2024 un 25% más caro que el pasado 2023, y los analistas han dicho que se espera que continúe subiendo. 

Para poder cortar estos cables, los enemigos de lo ajeno utilizan sierras y cizallas. De media, los ladrones pueden ganar unos 30 euros por cada venta de cobre procedente de estos cables de carga de vehículos eléctricos. 

Esto supone un problema para las empresas que instalan las infraestructuras de recarga, ya que sustituir uno de estos cargadores supone un gasto de hasta 8.000 euros para la empresa. Pero el problema también afecta a los conductores, por supuesto. 

Si continuamente están rompiendo los cables de estas infraestructuras de recarga, los conductores podrían quedarse sin autonomía y, una vez lleguen a la estación de carga, ver que los cargadores están rotos. 

Robo de cargadores de coches eléctricos

Un coche eléctrico en pleno proceso de carga
Un coche eléctrico en pleno proceso de carga

Los cargadores de vehículos eléctricos están en el punto de mira de los ladrones, ya que sus cables contienen cobre que puede venderse como chatarra. Esto significa que no es algo raro llegar donde tu coche está cargando y encontrarse con que alguien ha cortado el cable de carga. 

Lo cierto es que se trata de un problema caro y molesto, que afecta tanto a las empresas como a los conductores. Y es por esto mismo por lo que ChargePoint, una empresa de infraestructuras de recarga de coches eléctricos, está intentando abordarlo con una serie de medidas, digamos, antivandalismo

La gran novedad es un cable de carga resistente a los cortes que ha sido diseñado para intentar poner fin a los robos. La compañía no entró en muchos detalles, pero dijo que se han incorporado materiales resistentes al corte del cable, y esto lo hace “potencialmente más difícil de cortar para los posibles vándalos”. 

Una campaña publicitaria de ChargePoint sugiere que este nuevo cable frustrará a todos aquellos enemigos de lo ajeno que traten de cortar el cable para hacerse con el cobre. Ahora, los ladrones que utilicen herramientas para cortar el cable se enfrentan a un intento más difícil y más largo y, lo más importante, sin garantías de que el robo pueda terminar con éxito.

Lo más probable es que te estés imaginando un cable grueso y rígido. Pero ChargePoint dice que es “flexible y fácil de moldear cómodamente para los conductores”. La empresa ofrecerá el cable resistente a los cortes en todas sus estaciones de carga comerciales y de flotas. 

Una solución para todos 

Desde ChargePoint han afirmado que también tienen previsto licenciar su diseño a otros fabricantes de estaciones de carga. Esto podría cambiar las reglas del juego y reducir significativamente los robos en el sector de los coches eléctricos. 

Se espera que los acuerdos de licencia comiencen a mediados de año y ChargePoint dijo que cree que “los clientes y socios que elijan utilizar su diseño de cable resistente a los cortes pueden hacer que cualquier estación de carga sea menos propensa a los robos y, por tanto, más fiable para todos los conductores de vehículos eléctricos”. 

Además del nuevo cable, ChargePoint anunció un sistema de alarma denominado ‘Protect’. En este sentido, en caso de que se detecte una manipulación del cable, se activa automáticamente una alarma que utiliza los altavoces, las pantallas y el sistema de iluminación de la estación. En efecto, es como una alarma de coche pero, en este caso, para las estaciones de carga.

El robo de cobre es un problema a nivel mundial 

Países Bajos y Alemania han sido algunos de los países que han alertado de un aumento en el robo de cobre en estaciones de carga de coches eléctricos. En este sentido, estas regiones se están planteando instalar carretes enrollables que oculten la manguera, que únicamente se puedan desbloquear en el momento de cargar el coche. Todo ello acompañado de alarmas sonoras o sensores. 

Estas medidas de protección pueden resultar de gran ayuda, pero también tendrán un problema: el aumento del precio final de cargar un coche eléctrico. Es decir, para los conductores supondría un aumento de precio. 

Robos del cable de carga de coches eléctricos 

Los ladrones no sólo roban el cobre que hay en el interior de los cables de las infraestructuras de recarga, sino que también se dedican a abrir los coches para robar los cables con diferentes conectores para cargar el vehículo, los cuales vienen de serie con el propio vehículo. 

Estos cargadores rondan entre los 500 y los 1.000 euros. Todo ello depende, por supuesto, de la marca, el modelo y la versión del cable, pero suele ser ese el precio de media. Asimismo, y retomando la idea que mencionamos antes, estos cables contienen entre 2 y 4 kilos de cobre. 

Lo que recomienda la policía es que, cuando se vaya a cargar el coche, pises el propio cable con la rueda de tu coche, de tal manera que así los enemigos de lo ajeno no puedan proceder al robo. 

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