Jochen Goller, miembro del consejo de administración de BMW, habla claro: "Los motores de combustión nunca desaparecerán. Jamás"

Uno de los pesos pesados de BMW ha hablado claro acerca de las intenciones de la marca con respecto a la movilidad eléctrica y los motores de combustión interna.

En BMW contemplan con cautela el futuro eléctrico de la industria del automóvil. Los alemanes son prudentes a la hora de apostar exclusivamente por esta tecnología, como ya hacen otros fabricantes, pero no se niegan a electrificar parte de su gama de productos, lo que cumpliría con la visión de la compañía de que coches eléctricos y de combustión coexistan en el futuro próximo.

Los de Múnich se encuentran inmersos en una verdadera revolución a nivel de gama de productos. Su gran inversión en desarrollo de sistemas de propulsión eléctricos está permitiendo a BMW lanzar al mercado numerosos vehículos enchufables de gran autonomía, incluyendo el BMW iX3 que se presentó hace unos días en el IAA Mobility 2025.

En BMW no van a renunciar a los motores de combustión interna

Sin embargo, y a pesar de la inversión, para BMW el futuro no es 100% eléctrico. La marca alemana es una de las pocas que todavía trabaja en el desarrollo de motores de combustión interna, lo que hace posible que puedan ofrecer una gama de vehículos que satisfagan las necesidades de todos sus clientes.

Así al menos lo ha explicado Jochen Goller, miembro del consejo de administración de BMW, en unas declaraciones recogidas por la revista Autocar. En ellas, el directivo reafirma la apuesta de la marca por los motores térmicos y asegura que su gama de productos futura abarcará diferentes sistemas de propulsión.

Los motores de combustión interna y de combustión nunca desaparecerán. Jamás”, afirmó Goller, quien ha subrayado la convicción de la compañía de que la electrificación coexistirá con los sistemas de propulsión convencionales en un futuro próximo. “No se puede diseñar un coche para vehículos eléctricos y otro para combustión interna”.

Por su parte, BMW contempla un futuro en el que su gama de modelos estará basada en tres plataformas diferentes y dedicadas. Con esto, la marca está invirtiendo en múltiples tecnologías de propulsión, pero simplificándolas en una estructura más ágil y escalable.

Tres plataformas definen la futura gama de modelos del fabricante alemán

La estrategia de desarrollo de productos de BMW contempla la llegada de tres plataformas: la Neue Klasse exclusiva para coches eléctricos, una segunda arquitectura dedicada a vehículos con motor de combustión interna y una tercera opción multienergía reservada para otros propósitos, principalmente los fructíferos coches híbridos.

Empezando por la Neue Klasse, esta plataforma está dedicada a una nueva generación de coches eléctricos. El primer modelo en equiparla ha sido el iX3 antes mencionado, un coche que estrena una plataforma desarrollada desde cero, sin las concesiones que exigen los motores de combustión. Según BMW, la plataforma ha sido optimizada a nivel aerodinámico, de peso y de software de última generación.

La segunda opción abarca un campo completamente contrario a la electrificación. La arquitectura está reservada para coches equipados con motor de combustión interna. BMW reconoce que en varias regiones del mundo, como India, Oriente Medio y partes de Europa del Este, los coches térmicos seguirán siendo la primera opción de compra, por eso han desarrollado una nueva plataforma exclusiva para estos coches.

Por último, la tercera arquitectura de la marca alemana es la más versátil, dedicada a coches multienergía que sustentará tanto a SUV como a las berlinas de mayor tamaño de BMW. Debido a su tamaño, estos vehículos pueden alojar tanto baterías como motores de combustión, lo que los hace ideales para modelos que ofrecen tanto variantes eléctricas e híbridas, especialmente híbridos enchufables, como de combustión.

Diseño unificado para favorecer la integración de nuevos modelos y la adaptación de otros a determinados mercados

Por otro lado, tal y como explican desde Autocar, BMW no ha decidido que seguirá una misma línea a la hora de diseñar sus coches, sin diferenciar entre vehículos térmicos y eléctricos, a diferencia de otras marcas como Mercedes-Benz.

La adopción del vehículo eléctrico está resultando ser una montaña rusa en todo el mundo. Mientras que la demanda se acelerando en algunas regiones, en otras se está estancando, lo que genera dudas entre los fabricantes acerca de cuál es la estrategia acertada en términos de lanzamiento y apuesta tecnológica.

A todo esto hay que sumar que las ayudas a la compra de vehículos ecológicos se están reduciendo, o incluso eliminando en muchos países, mientras que las cadenas de suministro siguen siendo frágiles, especialmente por las tensiones existentes entre países. 

Al reducir su gama de productos a tres plataformas flexibles, BMW puede controlar mejor los costes de fabricación y desarrollo, al mismo tiempo que logra conservar la agilidad para ajustar su oferta de motores mercado por mercado. 

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España