Jeep Renegade o Nissan Qashqai, ¿cuál tiene mejor versión electrificada?

La electrificación está de moda hasta el punto de que prácticamente es omnipresente. Cada vez son más los modelos que tienen una o varias versiones híbridas, del tipo que sean, en su oferta, lo que hace que decantarse por uno sea cada vez más complicado. Hoy miramos a los SUV: entre Jeep Renegade y Nissan Qashqai, ¿cuál tiene una mejor variante electrificada?

Ambos modelos apuestan no solo por un tipo de hibridación, si no por dos en cada caso. Aunque comparten la naturaleza microhíbrida en sus versiones de acceso, el Jeep además está disponible como híbrido enchufable, mientras que la alternativa del Nissan es una de las más peculiares de todo el mercado.

Jeep Renegade electrificado

El caso del Renegade llama la atención porque empezó con la electrificación “dura” en forma de sendas variantes PHEV para luego incorporar a la gama la versión mild-hybrid.

El Renegade 4xe, que es como se llama el híbrido enchufable, está disponible en dos niveles de potencia, aunque siempre emplea la misma configuración de motor gasolina 1.3 turbo y bloque eléctrico.

En la de acceso el térmico entrega 130 CV y en la superior llega a 180 CV, mientras que el propulsor eléctrico siempre añade 60 CV. Como resultado, su potencia conjunta es de 190 y 240 CV, respectivamente. 

Ambos alimentan el sistema con una batería de 11,4 kWh de capacidad, lo que les permite recorrer 50 kilómetros en modo eléctrico y disfrutar de la etiqueta CERO de la DGT.

Por otra parte está el Renegade e-Hybrid. Éste monta un motor 1.5 tetracilíndrico de 130 CV y 245 Nm apoyado por un sistema eléctrico de 48V que añade otros 20 CV y 55 Nm de par. Esto permite rebajar el consumo y las emisiones de CO2, además de que hace que el todocamino cuente con la etiqueta ECO.

Nissan Qashqai electrificado

Para la nueva generación de su exitoso Qashqai, Nissan ha optado por una gama de motores exclusivamente electrificada. De salida el SUV solo estaba disponible en dos versiones microhíbridas, pero este año por fin se ha presentado el esperado e-Power del que ahora entraremos a hablar más en detalle.

Empezando por los MHEV, ambos emplean un motor 1.3 DIG-T que en la variante de acceso desarrolla 140 CV y en la superior alcanza los 158 CV. Además de por la potencia, se diferencia porque el primero es exclusivamente manual y 4x2, mientras que el segundo opcionalmente puede montar la transmisión XTronic y el sistema de tracción integral.

El Qashqai e-Power es un modelo híbrido pero con un formato muy peculiar. Su sistema está formado por un motor gasolina 1.5 turbo de tres cilindros y 150 CV y uno eléctrico de 190 CV. 

Prueba del Nissan Qashqai e-Power: híbrido, híbrido

Hasta ahí parece que todo normal, parecido al formato de los híbridos enchufables. Sin embargo, el giro es que el motor térmico actúa exclusivamente como generador para alimentar la batería y es el eléctrico el que mueve las ruedas.

Esto hace que la respuesta sea la de un coche eléctrico, pero sin serlo. Aunque esa sea una ventaja, el principal pero es que este tipo de configuración solo le sirve para conseguir la etiqueta ECO, no la CERO a la que sí acceden los PHEV.

¿Cuál es mejor?

La opción e-Power del Nissan Qashqai es la más llamativa a priori, pero el hecho de solo conseguir la etiqueta ECO pese a ser una mecánica más compleja y seguramente más cara (todavía no hay precios), es una clara desventaja.

Entre los microhíbridos, el nipón puede tomar la cabeza porque sus dos alternativas son más potentes, pero a la hora de la verdad el Jeep Renegade 4xe, con etiqueta CERO, puede ser la versión más interesante a día de hoy, teniendo en cuenta las regulaciones legales existentes y que esta pegatina medioambiental es la que garantiza menos restricciones.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España