La herencia de abuela del presidente de Stellantis, John Elkann (49 años), consigue que sea multado con casi 200.000.000 euros y un año de servicio comunitario

La herencia de la familia Agnelli ha acabado con una multa de casi 200 millones de euros y un año de servicio comunitario para el presidente de Stellantis y Ferrari.
No todos los días sentencian a un alto cargo de la industria automotriz con una multa de casi 200 millones de euros y un año de servicio comunitario. Según informa Reuters, John Elkann, presidente de Stellantis y Ferrari, ha sido multado por una suma millonaria debido a un asunto familiar relacionado con la herencia que le dejó su abuela tras fallecer en el año 2019.
Pero, ¿cómo una abuela puede reunir semejante fortuna para dejársela en herencia a sus nietos? En el caso de Elkann, porque su abuela era la viuda de Giovanni Agnelli, el fundador de Fiat que también es una de las marcas que dio origen al Grupo Stellantis, donde está integrado este fabricante italiano y otras 13 marcas más.
La fortuna de los Agnelli le sale cara al presidente de Stellantis y Ferrari
Los Agnelli son una de las familias más influyentes de Italia. Además de fundadora y principal accionista de Fiat, la dinastía es dueña del equipo de fútbol Juventus de Turín, que milita en la Serie A, y del grupo editorial Gedi, donde se integra el diario La Repubblica. Y como familia rica, las herencias son motivo de disputas que llevan, incluso, a que la justicia tenga que intervenir.
En el caso de Elkann, y el de sus dos hermanos, Lapo y Ginevra, la intervención de la justicia italiana no ha tenido que ver tanto con una disputa por la herencia (que también), sino por una cuestión que llevó a la fiscalía a abrir una investigación por la supuesta falta de declaración de 1.000 millones de euros en activos y otros 248,5 millones de euros en ingresos derivados de la herencia.
Marella Caracciolo era la abuela de John Elkann y sus hermanos. Falleció en 2019 después de enviudar de su marido Giovanni Agnelli en el año 2003. Marella decidió antes de su muerte dejar la herencia del matrimonio a sus tres nietos, una jugosa suma de dinero que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el presidente de Stellantis y Fiat, que también es el mayor de los hermanos.
Acuerdo con multa millonaria para evitar cargos penales
La justicia italiana ha dictado sentencia después de alcanzar un acuerdo, el cual ya ha sido ratificado por la fiscalía italiana y aún está pendiente de validación judicial, con los hermanos Elkann. El acuerdo incluye una multa de 183 millones de euros para los tres hermanos, una cantidad cuya mayor parte recae sobre el propio John Elkann, así como un año de servicios a la comunidad.
A cambio de la multa y el año de condena a servicios a la comunidad, los Elkann evitarán cualquier cargo penal y posterior investigación por un presunto delito de fraude fiscal debido al impuesto de sucesiones de la herencia de la abuela del presidente de Stellantis y Ferrari.
Aunque esta resolución judicial que se salda con una multa millonaria para los hermanos Elkann es un duro golpe económico para el presidente de ambas multinacionales, en realidad forma parte de una disputa mayor que involucra a su madre, Margherita Agnelli, heredera a su vez de 1.200 millones de euros de la fortuna familiar.
Conflicto con su madre por la herencia
Margherita Agnelli mantiene desde hace años una disputa familiar a consecuencia de la herencia mencionada. La madre de los hermanos Elkann trata de anular los conocidos como acuerdos de Ginebra firmados en el año 2004 tras la muerte de su padre, Giovanni Agnelli.
Estos acuerdos establecen la gestión y el control de buena parte del patrimonio familiar a los hermanos Elkann. La decisión deja en un segundo lugar a la propia Margherita y a los otros cinco hijos que tuvo en un segundo matrimonio, a pesar de que la madre heredó la nada desdeñable cantidad de 1.200 millones de euros tras el fallecimiento de sus padres.
El conflicto hace tiempo que rebasó el ámbito familiar para convertirse en una verdadera batalla judicial. Su origen está en una renuncia por parte de Margherita en 2004 de lo que se conoce como las acciones de “Dicembre”, una sociedad que controla el Grupo Exor, propietario del 14,4% de las acciones de Stellantis y del 22,9% de Ferrari, entre otros.
Al renunciar a las acciones, estas pasaron a Marella Agnelli, quien tras su muerte en 2019 las dejó en herencia a sus nietos John, Lapo y Ginevra. Ahora, la revalorización de estas acciones a alcanzado cuotas que no contemplaba Margherita hace 20 años, lo que la ha llevado a considerar esos 1.200 millones de euros de su herencia como insuficientes y a emprender acciones legales contra sus hijos.

