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Noticia

Coche eléctrico

El gran problema del coche híbrido enchufable en España

Seat Tarraco híbrido enchufable

Dicen que los PHEV unen lo mejor de dos mundos: la sostenibilidad de los eléctricos y la autonomía de la combustión. Dicen también que los coches híbridos enchufables tienen un gran problema en España: la falta de cargadores públicos.

Más allá de su contribución al cuidado del medio ambiente, la gran ventaja de los coches eléctricos es que permiten ahorrar mes a mes en el gasto de carburante. Y es que, aunque la luz se haya encarecido, recargar un eléctrico siempre será más económico que llenar el depósito de diésel y/o gasolina.

 

Punto de carga doméstico

Este ahorro es mucho mayor si la recarga se lleva a cabo en casa, en horas a las que el precio del a luz es más bajo; por eso la mayor parte de los conductores de coches eléctricos puros adquieren un cargador doméstico.

La compra de un wallbox o un punto de recarga para el garaje (ya sea comunitario o particular) supone una inversión media de 1.500 euros (menos si se consigue la ayuda del Plan Moves III, aunque esto no es del todo fácil) y se amortiza en poco menos de un año. 

El cargador para coches eléctricos Wallbox Pulsar Plus también está en oferta por Black Friday

El problema es que al tiempo que se necesita para amortizar la compra de un cargador doméstico cuando se trata de recargar la batería de un híbrido enchufable es mucho mayor. Porque sí, su batería es mucho más pequeña (de media 13 kWh frente a 50-60 kWh) con lo que requieren menos tiempo y, por tanto, menos gasto; pero también se reduce la autonomía en modo eléctrico que suele rondar los 50 km.

Es por eso que muchos usuarios de PHEV prefieren optar por la recarga pública. Y es aquí donde llegamos al problema de los híbridos enchufables en España: faltan puntos de carga públicos.

Faltan puntos de carga públicos

El Barómetro de Electromovilidad de Anfac revela que para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima deberíamos terminar el año con 45.000 puntos de carga para vehículos eléctricos de uso público pero, la realidad, es que no llegaremos a 17.000.

Se une a esto la denuncia que hacen muchos conductores de que hay numerosos puntos de carga que aparecen en las aplicaciones pero que o están averiados o que no prestan servicio (aquí toman la palabra los operadores que piden se agilicen los trámites burocráticos necesarios para que empiecen a funcionar).

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