El gigante americano General Motors se rinde al presente. Ahora utilizará IA para sus nuevos coches

Para mejorar el control de calidad.
Si hay que elegir el avance tecnológico más importante de los últimos años, seguramente podremos coincidir en que se trata de la Inteligencia Artificial. Aunque se ha popularizado recientemente y todavía está desplegando su potencial, ya se puede atisbar que sus posibilidades serán enormes.
Es por eso que su uso se está extendiendo cada vez más y el sector de la automoción no es una excepción. Ya son muchas las marcas que incorporan de serie en sus coches asistentes equipados con Chat GPT, pero General Motors ha querido ir un paso más allá y ha sumado esta tecnología al proceso de producción de sus vehículos.
La IA está presente en diversas partes de su cadena de fabricación y tiene como principal objetivo mejorar el control de calidad y asegurarse de que los automóviles no presentan problemas, especialmente en su apartado tecnológico.
La compañía cuenta con un Centro Técnico Global ubicado en Warren, Michigan, en la que dispone de 300 bancos de pruebas que se encargan continuamente de llevar a cabo simulaciones para los nuevos sistemas multimedia de los coches.
Los bancos están controlados por ocho ingenieros, que utilizan la tecnología de la IA para ser más precisos y eficientes en su labor. Hasta tal punto es útil el sistema, que la herramienta automatizada es capaz de detectar 10 veces más problemas de los que conseguían localizar antes de manera manual.
Y no es la única manera en la que se utiliza la Inteligencia Artificial en la fábrica.
Por una parte, disponen de una herramienta llamada “Spark Eyes”, es decir, “ojos chispeantes”, que se encarga de inspeccionar la calidad de la soldadura en los talleres de carrocería, a lo que se suman otros sistemas basados en cámaras que se encargan analizar las piezas y buscar errores o inconsistencias.
En el caso de que las encuentren, dado que el proceso se lleva a cabo antes de instalarlas en un vehículo, se ahorra el tiempo que habría que invertir en colocarlas y luego reemplazarlas por otras en buen estado.
Por otro lado, las instalaciones cuentan con todo tipo de cámaras, sensores y análisis que se utilizan para monitorizar los equipos de fabricación. El sistema es capaz de recopilar 165 millones de imágenes al día y gracia a ello es capaz de encontrar errores antes de que supongan un problema en la producción del vehículo. De nuevo, así se ahorra tiempo.
Dave Richardson, vicepresidente senior de ingeniería de software y servicios, comentó durante el Día de los Inversores de GM: “La inteligencia artificial cambiará fundamentalmente el mundo de maneras que no podemos imaginar del todo ahora. Pero en GM, ya está influyendo en cómo fabricamos vehículos, a través de la forma en que probamos, certificamos y nos movemos con velocidad y excelencia”.
A esto, JP Clausen, vicepresidente ejecutivo de fabricación y sostenibilidad global, añadió que actualmente “solo estamos rascando la superficie” de las posibilidades de la Inteligencia Artificial.
General Motors ha tomado la delantera en este campo, pero es un camino que seguramente sigan muchos otros fabricantes.

