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Fernando Alonso y Toyota ganan las 24 Horas de Le Mans 2018

Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans

El equipo Toyota y Fernando Alonso hacen historia en las 24 Horas de Le Mans, al alzarse con el triunfo en la 86ª edición de esta mítica carrera. Es la primera - y más deseada - victoria para el fabricante japonés.

Ganar las 24 Horas de Le Mans alguna vez en la vida es un sueño para cualquier piloto y para cualquier marca de automóviles. La edición de 2018 de esta legendaria carrera, la 86ª de su historia, ha visto cómo Toyota y Fernando Alonso han conseguido su primer triunfo en Le Mans. Un trabajo de equipo en el que Alonso ha sido clave.

En las 24 Horas de Le Mans nada es predecible. Da igual que tus dos coches sean superiores al ritmo del resto, porque un problema de fiabilidad o un error de pilotaje puede mandar al traste todas las opciones. Toyota ha dominado de principio a fin la carrera en el Circuito de La Sarthe y, por ello, la lucha ha estado en todo momento entre los dos prototipos.

Desde el inicio de la carrera el sábado a las 15:00h de la tarde, el Toyota #8, que salía desde la ‘pole’, y el Toyota #7 se enzarzaron en una espectacular lucha, aunque sin llegar a poner en peligro la continuidad en carrera de ninguno de los prototipos. Los dos Toyota se alternaron en cabeza durante los primeros relevos y cambios de pilotos.

Fernando Alonso se subió en segundo lugar, tras Sébastien Buemi, al Toyota #8. El español inició así su primera participación en las 24 Horas de Le Mans. Fue constante en su ritmo y rodó en segundo lugar por detrás del Toyota ‘hermano’, pero separado por solo un par de segundos. Kazuki Nakajima fue el siguiente en subirse y se permitió colocarse líder.

La carrera del Toyota de Alonso se complica a medianoche

Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans

Con Buemi al volante llegaron los problemas en el lado del garaje del prototipo número 8. El ritmo del suizo no fue suficiente como para alcanzar a Kamui Kobayashi, con el que coincidió en su relevo. Además cometió un gran error, que fue no adaptar su velocidad correctamente a una “slow zone”, situación que regula la velocidad (80 km/h) de los corredores en el lugar en el que ha sucedido un incidente.

En este caso fue un accidente del ruso Isaakyan (SMP Racing) el que provocó una “slow zone” en la que Buemi incluso llegó a adelantar a otros coches. Perdió más de veinte segundos con respecto al líder y, además, la organización le sancionó con un stop and go de un minuto por no ralentizar su ritmo lo suficiente.

Buemi perdió más de dos minutos en su relevo y la diferencia con el líder se fue hasta los 2 minutos y 15 segundos. Dada la igualdad existente entre los dos Toyota y la fiabilidad mecánica de ambos prototipos, se pensó que la distancia sería insuperable, pero sucedió lo contrario.

Fernando Alonso se montó en el Toyota #8 a más de dos minutos del líder, a la 1:30h de la madrugada. El asturiano comenzó un espectacular relevo de dos horas y media, en el que imprimió un ritmo espectacular y muy superior a los pilotos en el Toyota #7, el de Mike Conway y Pechito López. Gracias a este ritmo, Alonso consiguió rebajar la diferencia de tiempo ¡a solo 40 segundos!

El Toyota de Alonso, de nuevo líder al amanecer

Kazuki Nakajima hizo el resto. Tomó el lugar de Alonso y empezó a rebajar la diferencia existente. Tras las paradas en boxes ya estaba a algo más de 30 segundos y continuó rodando con un ritmo superior a Kobayashi. A primera hora de la mañana, sobre las seis, Nakajima consiguió superar a su compatriota para ponerse en primera posición absoluta.

El ‘poleman’ de esta edición de las 24 Horas de Le Mans consiguió separarse de Kobayashi y amplió su ventaja al frente de la clasificación. Al final de su relevo, Nakajima volvió a errar como hiciera Buemi la noche anterior, y lo mismo hizo Kobayashi, al volver a superar la velocidad en las “slow zones”. Esto costó una nueva sanción a ambos coches japoneses, de sesenta segundos. Pero todo continuó igual, al ser el mismo castigo para los dos Toyota.

Alonso vuelve al coche y amplía la ventaja

Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans

A las 09:30H de la mañana, Fernando Alonso volvió al Toyota TS050 para completar su tercera tanda y última de las 24 Horas de Le Mans 2018. El asturiano se benefició de la aparición de varios coches de seguridad, uno por una alcantarilla destapada y otro por un fuerte accidente (sin consecuencias) de Paul di Resta.

Estos incidentes, el ritmo superior de Alonso y un trompo de Pechito López provocó que la distancia entre los dos Toyota se ampliase hasta más de un minuto y cuarenta segundos. A falta de poco más de dos horas para el final de la carrera, Alonso cedió su puesto a Kazuki Nakajima, que fue el encargado de cruzar la línea de meta en primera posición tras 24 horas de desafiante carrera. El Toyota #7, con Kamui Kobayashi a los mandos, completó el doblete del fabricante nipón... aunque dio el susto a hora y media de carrera, al perder ritmo de repente por haberse saltado el japonés un repostaje. Esto también le costó una sanción. Tercero fue el Rebellion #3 de Menezes/Beche/Laurent.

En la categoría de LMP2 se impuso el equipo G-Drive (Rusinov/Pizzitola/López), en LMGTE Pro el Porsche 911 RSR #92 (Estre/Christensen/Vanthoor) y en LMGTE Am venció el Porsche 911 RSR del equipo Dempsey Proton Racing #77 (Campbell/Ried/Audlauer). En cuanto a los españoles Antonio García (Chevrolet Corvette #63) y Miguel Molina (Ferrari 488 GTE #71) acabaron quinto y décimo en LMGTE Pro respectivamente.

Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans

Después de una veintena de participaciones en las 24 Horas de Le Mans, Toyota logra al fin la victoria más importante que faltaba en sus vitrinas. Los japoneses nunca se rindieron, se asociaron con el ACO para configurar el reglamento de la supertemporada 2018/2019 del WEC y ficharon a Fernando Alonso. El duro trabajo ha dado sus frutos y Toyota ya puede presumir de haber ganado la carrera de resistencia más dura del mundo.

Imagen: Sutton Motorsport

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