Encuentran una increíble colección de coches de carreras en un parque de caravanas abandonado: algunos pueden valer millones de euros

Encontrar un ‘barnfind’ en Estados Unidos no es difícil, pero dar con un museo privado con coches de competición en buen estado ya es más raro.
Los ‘barnfind’ son ya algo muy común, especialmente en Norteamérica, donde hay extensiones de terreno completamente dejadas de la mano de dios, en las que hay propiedades que, de cuando en cuando, albergan coches abandonados. Sin embargo, no todos estos hallazgos tienen el mismo calado y hay algunos, como éste realizado en Carolina del Norte, que son colecciones increíbles de coches.
Ha sido Stringer Media, un canal de Youtube dedicado a estos menesteres, quien lo ha descubierto y quien, además, ha compartido en su página de Facebook toda una serie de fotografías de alta calidad, así como una explicación sobre de qué trata su hallazgo.
“La colección de coches perdidos de Tom Mitchell. Ya disponible en YouTube. Abandonada en 2015, perteneció a una leyenda de la Nascar, quien se hizo rico en Texas gracias a los yacimientos petrolíferos que descubrió en sus tierras”, comienza.
“Empezó a dirigir varios equipos de coches, que alcanzaron el éxito. Carreras como la Indy 500 y más, los recuerdos se exhibieron aquí, en este mismo edificio, incluyendo los coches. Ubicada en medio de la nada, fue dueño de esta parada de camiones. En ella, se encontraba este museo del automóvil. Tras su fallecimiento, la familia la vendió a una familia indígena, que ahora opera una sección activa al otro lado de la calle”, añade.
“Tanto la familia de Tom como la familia indígena me dicen que aún poseen los coches. Sin embargo, no se ha hecho mucho con ellos desde el trágico día de su fallecimiento”, termina.
Además, dentro del propio vídeo de youtube, en la sección de comentarios, el canal hace un aviso a quien vea el clip: sabedores de que es una colección de coches con auténticas joyas, que tienen todavía más valor porque se encuentran en un estado de conservación espectacular, es posible que hay quien decida ir, bien a vandalizar el lugar, bien a robar los vehículos.
Para quien se le pase la idea por la cabeza, Stringer Media es clara en su comentario destacado: “Para su información, el lugar está vigilado las 24 horas por la familia. No vayan con malas intenciones a menos que quieran que les disparen”.
Con todas las cartas sobre la mesa, vamos a lo interesante, que es lo que contiene este museo del automóvil parado en el tiempo: es un museo privado abandonado, repleto de coches clásicos, deportivos de competición y piezas únicas de la historia del motor que constituyen auténticas rarezas.
Llama la atención el estado de conservación de la propia nave, por la que se nota que ha pasado el tiempo, como revela la vegetación crecida y estructuras que empiezan a presentar desperfectos, pero, aparte de polvo, los automóviles que hay en su interior están en un estado de conservación francamente bueno.
Hay toda una flota de coches de competición de todas las épocas y disciplinas, desde monoplazas de la fórmula Indy hasta un coche de la NASCAR, pasando por coches más convencionales, como una pick-up de Ford de los años 50, y por vehículos de calle, pero que también tienen un pedigrí considerable.
Por ejemplo, hay un Shelby Cobra, pero también un Ford GT40. Con estos dos las dudas son enormes, puesto que se trata de coches con un valor altísimo, así que si son réplicas no sería para tanto, pero como sean dos ejemplares originales hablamos de que podría haber varios millones de dólares abandonados a su suerte en este lugar.
Una réplica de GT40 puede llegar a valer unos 130.000 dólares, mientras que una réplica de un 427 Cobra es más modesta, pudiendo arrancar en los 50.000 dólares, aunque en algunos casos lleguen hasta los 200.000. Pero si se trata de dos Ford de verdad… hablamos de una auténtica millonada.
Un Ford GT40 original puede valer él solo varios millones de dólares, cantidad que puede llegar a superar los 10 millones si se trata de un ejemplar en buen estado, que tenga su trayectoria documentada y si hay participado en competiciones. Algo similar ocurre con el Cobra, que si presenta unas condiciones similares, también puede alcanzar una valoración de una decena de millones de dólares.
Esto ha provocado reacciones encontradas entre los usuarios de la red. La mayoría celebran el hallazgo, maravillados por que se haya encontrado una suerte de cápsula el tiempo en tan buenas condiciones, con coches tan espectaculares.
Sin embargo, también son bastantes los que indican que es una pena que haya modelos tan valiosos abandonados a su suerte y echándose a perder, pues poco a poco irán perdiendo su valor y acabaran en la nada si nadie hace algo por rescatarlos. Eso, por no mencionar que al darse a conocer su ubicación, el peligro de que acudan vándalos es enorme.
