El gran problema de tener un Tesla en EE.UU.: "Me lo compré antes de que Elon enloqueciera"

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Los propietarios de Tesla aseguran que empiezan a sentir vergüenza de conducir los coches eléctricos de la marca de Elon Musk tras las últimas polémicas. Algunos tapan el logotipo en la carrocería, otros utilizan pegatinas pidiendo que no vandalicen el vehículo.

Elon Musk salta de una polémica a otra, desde su vinculación con Donald Trump hasta ideas como destruir la Estación Espacial Internacional antes de tiempo. El CEO de Tesla podría afectar a las ventas de sus coches eléctricos con sus polémicas declaraciones.

Cada vez más conductores empiezan a sentir rechazo hacia la marca de Trump. El odio hacia Elon Musk no ha dejado de crecer en Estados Unidos, sobre todo en estados como California con un elevado porcentaje de población hispana que rechaza su posicionamiento ideológico.

Los conductores de Tesla aseguran que sus vehículos sufren ataques vandálicos cuando están aparcados, algunos han encontrado pintadas otros incluso reciben insultos. Los propietarios que no empatizan con Musk también han empezado a sufrir las consecuencias.

Los conductores utilizan su ingenio para ocultar los Tesla

Desde que Elon Musk es mano derecha de Donald Trump, los conductores que no comulgan con su opinión también sufren las consecuencias. Los coches eléctricos de Tesla han dejado de ser un símbolo de status.

Los conductores han encontrado todo tipo de soluciones para evitar que se les relacione con Musk. Algunos propietarios han tapado el logo de la marca para sustituirlo por el de otras marcas con una estética similar como Audi.

Los Tesla Cybertruck, uno de los modelos más icónicos de la marca, son inconfundibles para los detractores de Elon Musk. Los conductores han colocado pegatinas indicando que no empatizan con las ideas del CEO de la compañía.

Un Cybertruck circulaba por las carreteras estadounidenses con una pegatina que indica “por favor, no me hagas pintadas, conducir esta pick-up ya me hace parecer suficientemente estúpido”. Las redes sociales se han llenado de pegatinas virales con mensajes como “compré este coche antes de saber que Elon estaba loco” o "anti-Elon Tesla club".

Algunos conductores han empezado a vender su Tesla

La situación ha alcanzado su momento álgido durante la ceremonia de investidura de Donald Trump en su segundo mandato. Elon Musk realizó un polémico gesto que fue interpretado como un saludo nazi, luego lo negó, pero no oculta su vinculación a partidos de ultraderecha.

Los propietarios que rechazan la ideología del CEO han empezado a tomar medidas más serias. “He vendido mi Tesla porque me daba vergüenza conducirlo”, ha asegurado un conductor tras aceptar 32.000 dólares por un eléctrico de 16.000 km que originalmente costó 55.800 dólares.

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