La DGT se pone seria y manda un mensaje: "Lo peor de todo, las consecuencias"

A través de sus perfiles en redes sociales, la DGT ha publicado un mensaje contundente acerca de los riesgos y consecuencias del consumo de alcohol al volante.
En la Dirección General de Tráfico (DGT) le han declarado la guerra a los excesos al volante. El organismo dirigido por Pere Navarro está luchando para reducir la siniestralidad en carretera, y eso pasa por combatir las tres imprudencias que más accidentes de tráfico provocan en las carreteras españolas: el exceso de velocidad, las distracciones al volante y el alcoholismo.
Para tratar de evitar que los conductores circulen por encima de los límites permitidos en la vía, la DGT está instalando nuevos radares en las carreteras españolas. En 2025 se pondrán en marcha un total de 122 nuevas cámaras de velocidad que buscan dar caza a todos los infractores que deciden conducir sin respetar el máximo legal.
En el caso de las distracciones al volante, la principal causa suele ser el uso del teléfono móvil. Actualmente, esta práctica se sanciona con una multa de 200 euros y la pérdida de hasta 6 puntos del carné de conducir. Además, Tráfico cuenta con todo tipo de herramientas para detectar a los conductores que hacen uso del móvil mientras están al volante.
Y para acabar con la conducción bajo los efectos del alcohol, el principal recurso con el que contará la DGT este mismo año es la reducción de la tasa de alcoholemia máxima permitida, que en los próximos meses bajará de los 0,50 mg por litro de sangre a los 0,20 mg/litro, una disminución del 60% que persigue que los conductores no beban si después van a ponerse a los mandos de un vehículo.
La DGT trata de concienciar acerca del consumo de alcohol al volante
Pero ante de que esta reducción de la tasa máxima permitida de alcohol al volante, prevista para el tercer o cuarto trimestre de 2025, Tráfico sigue intentando crear concienciación alrededor de los peligros que supone el consumo de bebidas alcohólicas para la conducción.
En una de sus últimas publicaciones en las redes sociales, la DGT se ha puesto seria y ha mandado un mensaje contundente: “Si bebes alcohol, tu cuerpo y tu mente se resiente, y es imposible que conduzcas con la misma lucidez. Ni tú, ni nadie”, ha señalado el organismo responsable del tráfico en España.
La DGT también ha explico los efectos de consumir alcohol: “Pierdes reflejos, visión, coordinación motriz, capacidad para calcular distancias…”. Y también ha sido bastante clara con lo que supone esta práctica: “Lo peor de todo, las consecuencias”.
¿Cuáles son los efectos de en cada tasa de alcoholemia?
En una infografía que ha publicado la DGT para dar veracidad a su publicación, podemos ver qué efectos provoca tener un grado de alcoholemia determinado al volante y por cuánto se multiplica el riesgo de sufrir un accidente a medida que aumenta la tasa.
En el caso arrojar un resultado de 0,15 gramos por litro de aire espirado, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico se multiplica por 1,2 y el principal efecto es que experimentamos una evidente disminución de los reflejos al volante de un vehículo.
Si la tasa es de 0,2 gr/litro, el factor riesgo aumenta a 1,5 y el principal efecto son los errores de apreciación de las distancias, es decir, que no tenemos la misma capacidad a la hora de medir las distancias, lo que puede desencadenar, por ejemplo, una colisión por alcance.
Al aumentar la tasa de alcoholemia a 0,3 gr/litro, el riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 2. Mientras tanto, los efectos ya empiezan a ser muy notables, destacando la excitación emocional, la disminución de la agudeza mental y la capacidad de juicio, y la relajación y sensación de bienestar, a lo que hay que sumar un deterioro ocular que afecta directamente a nuestra vista.
Llegar a una tasa de 0,5 gr/litro supone multiplicar por 3 el riesgo de sufrir un accidente. Los efectos son el aumento del tiempo de reacción, el inicio de perturbación motriz, la euforia, la distensión y la falta de sensación de bienestar.
Peor aún es un grado de alcohol en litro de aire espirado de 0,8 gramos. El riesgo de accidente se multiplica por 4,5 y los efectos son el estado de embriaguez, los reflejos muy perturbados y la pérdida de control de los movimientos.
La DGT nos muestra otros dos niveles más. Una tasa de 1,2 gr/litro conlleva un riesgo multiplicado por 9 y efectos como embriaguez muy importante, alteración de la coordinación y la visión, y disminución de la percepción del riesgo.
Por último, una tasa de 1,5 gr/litro ya alcanza el riesgo de sufrir un accidente multiplicado por 16. Sus efectos son embriaguez severa, notable confusión mental, agitación psicomotriz y psicosensorial, visión doble y actitud titubeante.

