Nuevos radares DGT, así se decide dónde se coloca cada uno y no es como te imaginas

Antes de que termine el año, la DGT quiere tener en funcionamiento 122 nuevos radares. 17 de ellos ya están instalados. Te contamos dónde y, de paso, te explicamos cómo deciden los responsables de Tráfico el lugar en que colocar los puntos de control de velocidad
Desde que en 2004 Nilsson demostrará que "a mayor velocidad, mayor es el riesgo de sufrir un accidente de tráfico", los excesos de velocidad se han convertido en uno de los principales focos de atención de la DGT. El informe de este autor defiende que un aumento de la velocidad de 1 km/h repercute en un incremento del número de siniestros con lesiones graves de entre el 2 y el 3% dependiendo del tipo de vía.
Quince años más tarde, otro dos empíricos llamados Van den Berghe y Pelssers actualizaron los datos por petición del Observatorio Europeo de Seguridad Vial. Según sus investigaciones, la relación entre la velocidad a la que se circula y el riesgo de accidente con lesiones graves y mortales es aún más pronunciada: por cada 10 km/h de velocidad de más, la probabilidad de siniestro crece un 220%.
Los nuevos radares de la DGT
La instalación de nuevos radares forma parte del Plan de Seguridad Vial de la DGT. En la fase aprobada para 2025 contempla la colocación de 122 nuevos puntos de control de velocidad que se sumarán a los más de 1.300 que llevan años en funcionamiento.
Esta misma semana Tráfico ha anunciado que 17 de esos 122 cinemómetros ya están instalados y funcionando. Son 9 controles fijos de velocidad y 8 radares de tramo repartidos por seis comunidades autónomas. En la tabla mostramos la carretera y punto exacto en que se han colocado:
Durante un mes, estos nuevos radares funcionarán y captarán excesos de velocidad pero no emitirán multas. Los conductores que sean descubiertos incumpliendo la normativa de Tráfico recibirán una carta informativa advirtiendo de la presencia del punto de control y de la infracción cometida. Este período de avisos finalizará en 30 días, desde ese momento todos los excesos de velocidad serán sancionados con la multa correspondiente.
Así decide la DGT dónde colocar los radares
La ubicación de los nuevos radares nos ha llevado a preguntarnos: ¿quién y en base a qué criterios se decide cuál es la mejor ubicación para los radares de Tráfico?
Las malas lenguas saltarán rápido asegurando que la DGT busca tramos rectos en los que se sabe que los conductores pisan el acelerador más de la cuenta para así asegurar una buena recaudación. La versión de Tráfico es muy diferente. Frente a las acusaciones de "apetito recaudador", defienden la transparencia de su gestión con la publicación y actualización de la ubicación de todos su radares en su página web y la señalización en carretera en forma de paneles variables y señales verticales.

En lo que respecta a la ubicación de los puntos de control de velocidad explican que los criterios a tener en cuenta han variado a lo largo de los años.
"Para el Plan de Radares Fijos 2005-2007 la instalación se realizó principalmente sobre pórticos de señalización y en cabinas blindadas situadas en los márgenes de las carreteras", explican. "Los tramos elegidos fueron los que eran considerados sensibles y en los que se comprobaba que la velocidad era la causa fundamental de los accidentes", añaden.
"Sin embargo, durante el primer año de puesta en marcha del plan la urgencia se impuso y se optó por empezar por las vías rápidas; además, antes de elegir las localizaciones exactas se consideraba fundamental la consulta a los titulares de las vías", matizan. Y explican este último punto asegurando que "es fundamental que el ciudadano sienta que los radares son suyos, están a su servicio y a su disposición".
En 2023 la velocidad fue un factor concurrente en el 7% de los accidentes registrados y el 21% de los que se saldan con víctimas mortales. Es la mitad de la incidencia que se registraba entre 1995 y 2004, pero la tipología de los siniestros obligaba a cambiar la estrategia de manera que se decide que el 80% de los nuevos radares se instale en carreteras convencionales y el 20% en autovías y autopistas; además, se decide que el 40% sean fijos y el 60% de tramo.
Necesidad, oportunidad y consenso
Para decidir la ubicación exacta de los radares se siguen tres criterios: necesidad, oportunidad y consenso. Ana Blanco, subidrectora general de Circulación de la DGT, explica que "los tramos escogidos para la ubicación de los radares ya no son los que acumulen más de tres siniestros en el último año, sino que realizan rigurosos estudios de la accidentalidad".
Se presta atención a varios aspectos:
- Se presta especial atención a lugares especialmente conflictivos como túneles o zonas de alta densidad de tráfico
- Se busca una distribución homogénea en el territorio, teniendo en cuanta la ubicación de los dispositivos ya instalados
- Se valora que la instalación sea sencilla, esto supone básicamente que existan las infraestructuras necesarias para la colocación de los radares
En la práctica, para fijar la ubicación de los radares se realiza un análisis en cinco fases:
- Identificación de las zonas calientes con los datos de accidentes ocurridos en los últimos 5 años
- Dentro de esas zonas se selecciona un segmento de 2 km representativo
- Sobre esos tramos seleccionados se realiza un análisis combinado de accidentalidad y velocidad
- El penúltimo paso es una revisión manual de la zona
- Finalmente, se elige el tipo de cinemómetro adecuado
Para tomar esta última decisión, los expertos de la DGT valoran diferentes aspectos como la bidireccionalidad, la existencia de entradas y salidas a otras vías, glorietas, áreas de descanso, estaciones de servicio, rutas alternativas y cambios en los límites de velocidad.