La DGT aclara cuál es la verdadera función de los cinturones de seguridad y no es la que crees

Mucha gente cree que los cinturones de seguridad sirven para que los pasajeros no se muevan en caso de impacto, pero no es así. La DGT lo explica.
Pese a las numerosas y avanzadas asistencias a la conducción que equipan hoy en día los automóviles, los cinturones siguen siendo el sistema de seguridad más eficaz en caso de impacto. Pero la verdadera función de los cinturones de seguridad no es la que estás pensando y la DGT lo aclara.
En España, el uso de los cinturones de seguridad es obligatorio desde 1975 en los asientos delanteros y, desde 1992, en los traseros. Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Tráfico 2022, la DGT aumentó la retracción de puntos del carné por no llevar los cinturones abrochados, pasando de tres a cuatro puntos, además de una multa de 200 euros.
La misma sanción se aplica si no se hace un uso correcto de los cinturones. Esto se extiende también a los sistemas de retención infantil , obligatorios hasta que superan los 135 centímetros de altura.
Beneficios del cinturón de seguridad

Como recuerda la Dirección General de Tráfico, el cinturón es el elemento más importante para la seguridad pasiva porque es el único freno del cuerpo en caso de impacto, tanto para el conductor como para el resto de los pasajeros, ya sea en los asientos delanteros como en los traseros.
Los cinturones reducen de tres a uno la probabilidad de muerte en caso de accidente de tráfico y alcanza su máxima eficacia en los vuelcos, donde reduce el riesgo de fallecimiento en un 77%.
En las autoescuelas, es lo primero que se aprende: antes de iniciar la marcha, hay que abrocharse el cinturón de seguridad. De hecho, no hacerlo es motivo de suspenso inmediato en el examen de la DGT.
Sin embargo, todavía hay muchos conductores que hacen caso omiso. En 2021, de las 1.004 muertes que se produjeron en la carretera, 140 personas no llevaban puesto el cinturón de seguridad en el momento del accidente, lo que supone un 26% del total.
La verdadera función de los cinturones de seguridad
Creemos que los cinturones sirven para que los pasajeros no se muevan en caso de choque, pero no es así. Y, para aclararlo, la DGT recuerda la verdadera función de los cinturones de seguridad del coche, a través de su habitual campaña en redes sociales sobre seguridad vial, bajo el hashtag #CeroRiesgos.
Su misión es amortiguar la deceleración de los pasajeros cuando se produce un impacto. Se podría decir que, en cierto modo, el cinturón actúa como un paracaídas.
Del mismo modo que el coche tiene estructuras deformables para perder su energía cinética en caso de impacto, los pasajeros disponen del cinturón de seguridad para perder la suya.
El cinturón está hecho para estirarse, pero no porque sus fibras sean elásticas, sino porque están tejidas para que pierda anchura y gane longitud con el fin de no causar lesiones graves al usuario.
Por ejemplo, sin este dispositivo, en un choque a 80 km/h contra un objeto rígido, los ocupantes del coche se verían lanzados hacia delante con una fuerza 80 veces superior a su peso.
No es un elemento aislado
Conviene recordar que el cinturón no es un elemento aislado, sino que forma parte de un conjunto de seguridad con los otros sistemas principales de retención, como airbags y reposacabezas, que pueden no servir si no llevas abrochado el cinturón.
Por último, la DGT recuerda una serie de recomendaciones básicas e importantes en relación con el uso del cinturón de seguridad:
- Ponerse el cinturón en las plazas traseras es tan importante como hacerlo en las delanteras.
- Debes llevar el cinturón bien ceñido al cuerpo. Por ello, no debes utilizar pinzas o ropa demasiado voluminosa. Las pinzas y las prendas muy gruesas restan eficacia al cinturón y facilitan que choques contra cualquier parte del vehículo.
- No debes poner nada debajo del cinturón con el fin de ir más cómodo.
- Evita poner cualquier tipo de toalla o funda en los asientos, ya que aumenta la probabilidad de que se produzca el efecto submarino.
- Comprueba, una vez abrochado, que no esté enganchado o enrollado en alguna parte de su recorrido porque puede ser peligroso y además pierde eficacia.
- Pasa la parte superior de la cinta por la clavícula, entre el cuello y el hombro, nunca por el cuello, porque podría causar lesiones graves en caso de accidente.
- Coloca el asiento casi en ángulo recto, nunca demasiado inclinado, ya que esta posición favorece la aparición del efecto submarino o facilita que el cinturón produzca un estrangulamiento en caso de accidente.
- Cambia el cinturón cuando sufras un golpe, ya que el trenzado habrá perdido su eficacia e incluso puede haber roturas en los sistemas de anclaje.
No olvides que, para que los cinturones de seguridad sean efectivos en caso de impacto, tiene que estar perfectamente abrochados. De lo contrario, además de poner en riesgo tu vida, puedes recibir una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné.