Cuando las subastas las envenenan lo más ricos: alguien ha pagado más de 200.000 dólares por un Honda Integra Type-R

En una subasta en Estados Unidos se ha vendido un Honda Integra Type-R de 2001 en un estado casi prístino, por un precio ocho veces superior al original.

No es, ni de lejos, el coche más caro que se ha 2025, pero pagar más de 200.000 dólares por un Honda Integra Type-R parece una locura, por muy exclusivo que sea y por muy pocos kilómetros que tenga, como es el caso. Pero cuando las subastan las envenenan los más ricos… ¿Quién pone el límite? Sólo ellos…

El portal Biring a Trailer acaba de subastar una unidad muy especial del deportivo japonés. Se trata de un Acura Integra Type R de 2001, terminado en un bonito amarillo Phoenix, combinado con una tapicería de tela negra y cuero.

Es una unidad especial, porque la división de Honda fabricó 1.173 unidades para el mercado estadounidense en 2001 y esta de aquí corresponde a la número 1.086. el vendedor la compró en marzo de 2014 a su propietario original y la colocó junto con otros modelos de Honda y Acura seleccionados en su RealTime Collection Hall de Wisconsin. 

El coche se ha vendido por un total de 204.204 dólares, equivalente a 175.185 euros al cambio actual. Es casi lo mismo que cuesta en España un Porsche 911 S con 480 CV.

Subastado un Honda Integra Type-R por más de 200.000 dólares

Además del color amarillo Phoenix, este Integra Type-R luce unas llantas de aleación de 15 pulgadas (hoy sólo algunos utilitarios básicos tienen llantas de este tamaño) con acabado gris y diseño de siete radios, faros antiniebla delanteros, un splitter delantero, un alerón trasero y logos Acura en rojo y Type-R en la carrocería.

También podemos apreciar unos discos de freno de mayor diámetro, una altura rebajada en comparación con un Integra estándar y unos neumáticos Bridgestone Potenza RE010 195/55 con códigos de fecha de producción de la semana 49 de 2000. 

Internamente, lleva una barra estabilizadora trasera Type R con especificaciones JDM y un diferencial de deslizamiento limitado. El interior está equipado con aire acondicionado, un equipo de sonido con CD y elevalunas y cierre centralizado eléctricos. 

Los asientos delanteros y los asientos traseros abatibles por separado están tapizados en microgamuza negra y tela con costuras rojas, y se complementan con un salpicadero, una consola central, paneles de las puertas y alfombrillas a juego. 

Entre el equipamiento adicional se incluye aire acondicionado, equipo de sonido Acura AM/FM/CD, reloj digital, elevalunas y cierre centralizado eléctricos, alfombrilla para el maletero y desempañador de la luneta trasera. En el reposacabezas central hay una placa con el número de fabricación de esta unidad. 

El volante de cuatro radios forrado en cuero enmarca un cuadro de instrumentos clásico y analógico, con un velocímetro que marca 150 mph (240 km/h) y un cuentavueltas con la línea roja en las 8.400 rpm, así como indicadores de temperatura del refrigerante y nivel de combustible. 

El odómetro mecánico de seis dígitos marca 4.800 millas (7.724 kilómetros), de las cuales aproximadamente 500 las hizo su último propietario. Es decir, que en 11 años, sólo ha recorrido 800 kilómetros.

Aquel motor VTEC de Honda…

Bajo el capó se esconde la joya de este coche y de los Type-R de aquella época, un motor B18C5 DOHC de 1.8 litros y cuatro cilindros en línea, con distribución variable VTEC y una potencia que oscilaba entre los 190 y 200 CV, según el país. En este caso, rinde 197 CV.

Se combina con una caja de cambios manual de cinco relaciones, clásica de los deportivos de Honda, capaz de estirar las marchas hasta el infinito. De hecho, el corte de inyección estaba en las 8.600 rpm en la versión japonesa.

Esta versión era capaz de firmar un 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanzar 231 km/h de velocidad máxima. Nada mal para la época. La tracción era delantera.

Según el listado del portal de subastas, el aceite del motor se cambió en 2020 y en 2022 se le cambiaron los líquidos y la batería. Además, el informe de Carfax no mencionaba ningún accidente o daños. 

La etiqueta que tiene en la ventanilla indica que este Honda Integra Type-R se vendió originalmente a McGrath Acura en Glenview, Illinois, a un precio de 24.930 dólares, unos 21.400 euros. Por tanto, en la subasta ha alcanzado una cifra ocho veces superior.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España