Un controvertido gesto vinculado a Hamás de un empleado arma un serio revuelo en la Gigafactory de Tesla en Berlin

Lo que parece una foto de celebración en la Gigafactoría de Tesla en Berlín desató reacciones violentas debido al polémico gesto vinculado a Hamás de un empleado.
Hay rachas en las que, hagas lo que hagas, todo va a salir mal. Algo así debe estar pensando Elon Musk con la última polémica en la que se ha visto envuelta su marca de coches eléctricos, mientras tiene otro frente abierto en Francia. Un controvertido gesto vinculado a Hamás de un empleado ha armado un serio revuelo en la Gigafactory de Tesla en Berlin.
A principios de junio, a pesar de conocer la caída en un 28% de Tesla en Europa en mayo, sumando su quinto mes consecutivo de descenso, la compañía estadounidense tenía algo que celebrar.
Alcanzó un hito importante: la producción del vehículo número 8 millones en la Gigafactoría de Berlín. Así que, para celebrarlo, hicieron la típica foto de todo el equipo que trabaja en las instalaciones de la marca, ubicada en las afueras de la capital alemana y operativa desde 2022.
Hasta aquí, todo normal. Pero la cuenta de X publicó la foto y fue entonces cuando empezaron los problemas. No todo el mundo se dio cuenta inmediatamente, pero uno de los trabajadores parecía hacer un gesto vinculado a Hamás, la organización política y paramilitar que controla Palestina, de carácter sunita y autoproclamada yihadista.
Un empleado de la Gigafactoría de Tesla en Belín ha un gesto vinculado a Hamás
El saludo se borró rápidamente y se sustituyó por una ‘V’, que simboliza la victoria y la paz. La publicación del aniversario apareció por primera vez el 6 de junio, acompañado de un escueto comentario: “Producido nuestro vehículo 8 millones en Giga Berlín”.
El CEO Elon Musk, que también protagonizó un gesto polémico hace unos meses, cuando comenzó el mandato de Donald Trump, retuiteó la foto sin percatarse del problema. Pero alguien debió darse cuenta, porque la publicación fue rápidamente borrada y sustituida por una nueva versión.
La versión editada obtuvo rápidamente más de 577.000 visitas y 10.000 me gusta en la red social del propio Elon Musk. A pesar de ello, la imagen original sigue circulando por varios sitios, incluido Teslarati.
Si se colocan las dos imágenes una al lado de la otra, es difícil no darse cuenta de los cambios. El empleado que había hecho el gesto polémico sigue ahí, pero le han cambiado la posición de los brazos. Incluso, parece que le han “colocado” un falso brazo para hacer el signo de la victoria.
Está claro que intentaban que los brazos coincidieran con los de los demás trabajadores de la toma. ¿Cuál es el único problema? Parte del brazo original sigue siendo visible en el lado izquierdo, y el brazo de otro trabajador, que está torpemente sentado en el fondo, ha desaparecido misteriosamente.
Al día siguiente, Andre Thierig, director ejecutivo de la Gigafactoría de Berlin, compartió la foto editada en LinkedIn, felicitando al equipo por el logro. Pero, extrañamente, ni Tesla ni Musk mencionaron nunca el gesto original ni el hecho de que la foto hubiera sido editada.
Un gesto prohibido por la ley alemana

Según informa el diario alemán Handelsblatt, el uso de símbolos de Hamás está prohibido por la ley alemana, que los prohíbe “públicamente, en una reunión, o en escritos, medios audiovisuales, imágenes o representaciones”. Por tanto, al compartir esa imagen original, Tesla podría verse expuesta a algún problema legal.
El Ministerio del Interior alemán ha sido bastante claro al respecto: “Las actividades de la organización Hamás violan el derecho penal y van en contra de la idea del entendimiento internacional”.
Esta política se produjo a raíz del ataque del 7 de octubre de 2023 que perpetró Hamás contra Israel, que desencadenó la oleada de bombardeos del gobierno de Netanyahu sobre Gaza.
Desde entonces, la guerra se ha cobrado más de 80.000 víctimas mortales, según datos oficiales, lo que lo convierte en uno de los acontecimientos más devastadores del largo conflicto palestino-israelí que dura ya décadas.
Una Gigafactoría que ya ha dado otros quebraderos de cabeza

La Gigafactoría de Tesla en Berlín, en la que trabajan unos 12.000 empleados, ya fue noticia a principios de junio, aunque por otro motivo.
El fabricante de automóviles reveló que desaparecieron miles de tazas de Tesla. Thierig aseguró que compró un total de 65.000 tazas de café desde la apertura de la planta y que todas ellas desaparecieron.
“Estoy cansado de aprobar pedidos para comprar más tazas”, expresó Thierig en una reunión con algunos de los trabajadores de Tesla y decidió tomar medidas más contundentes.
El director ejecutivo aseguró que iba a dejar de dar cubiertos en las salas de descanso de Tesla si los robos no terminan, como informó el medio DW.
Tesla necesita reducir costes en la producción de sus vehículos y un suceso como este no les beneficia. Ya ha recortado el número de trabajadores en la fábrica en un 2% aproximadamente y no descarta que siga aumentando esta cifra.
Por su parte, el portavoz del sindicato de los trabajadores, Jannes Bojert, aseguró que los empleados se enfrentan a una presión extrema y están cada vez más frustrados con los problemas de seguridad que se están viviendo en la planta.
Un informe realizado poco después de la inauguración de la fábrica apuntaba que la marca ha registrado el triple de accidentes laborales que la planta de Audi en Ingolstadt.
Foto destacada: Tesla/X (foto ya retocada).
