Comunicado urgente de los fabricantes de coches en España, esta es su posición sobre el cambio de rumbo de Europa con el coche

Anfac, la patronal de los fabricantes de coches en España, aplaude la “flexibilización de la normativa CAFE” de la Unión europea en su Plan de Acción presentado ayer.

Tras la presentación ayer del Plan de Acción de la Unión Europea para fortalecer la industria del automóvil. La patronal de los fabricantes de coches en España, Anfac, ha emitido un comunicado en el que muestra su posición al respecto.

Uno de los puntos principales del plan europeo para el sector de la automoción es la “flexibilización” en el cumplimiento de la normativa CAFE que entró en vigor el pasado 1 de enero.

Como te hemos explicado en AutoBild, esta norma obligaba a las marcas a no superar los 93,6 gramos de CO2 en el conjunto de vehículos vendidos en el año. De lo contrario, se enfrentarían a multas milmillonarias: 95 euros por cada gramo excedido y por cada vehículo vendido.

Ahora, este objetivo se retrasa hasta 2027 y, desde Anfac lo agradecen, “porque permite a la industria europea seguir siendo competitiva a la vez que continúa su transformación hacia el vehículo eléctrico. Los objetivos no cambian y sigue firme nuestro compromiso de cara a 2030 y 2035”.

Anfac valora positivamente el Plan de Acción de la UE

Anfac reconoce que, actualmente, “el mercado de vehículos eléctricos no crece como estaba previsto para cumplir con la reducción de emisiones, pese a que el sector de automoción ha cumplido lo que se esperaba de él invirtiendo e innovando en nuevos modelos”, continúa el comunicado.

Por ello, “la flexibilización propuesta por la Comisión permite mantener intacto el nivel de ambición europea y, al mismo tiempo, garantizar que la industria dedique todos sus recursos a atender a las necesidades de los consumidores europeos de movilidad cero emisiones en un entorno de intensa incertidumbre global”.

El Plan de Acción de la Unión Europea es “el primer resultado del diálogo estratégico entre el sector de la automoción y la Comisión Europea”, añade. 

La patronal valora positivamente que el acuerdo “contempla importantes medidas en materia de impulso industrial, especialmente en baterías, componentes, economía circular o base industrial para el vehículo autónomo”, algo vital para reducir la dependencia de países como China y Estados Unidos.

Pocas medidas concretas

Sin embargo, “en lo relativo a acciones más cercanas a mercado, como los sistemas de ayuda a la demanda o el impulso adicional a las redes de recarga, el Plan aporta pocas medidas concretas a corto plazo”, subraya Anfac.

“La aceleración de la revisión de los reglamentos de CO2 para vehículos ligeros y pesados a 2025, como solicitaba el sector, habría sido la mejor herramienta para analizar, tal y como esas normas ya prevén, si las condiciones habilitantes en ellos recogidas se están cumpliendo o no”, lamenta.

Tanto la publicación del Plan como el diálogo estratégico “son el punto de partida de un proceso de mejora regulatoria y de medidas para conseguir un sector de automoción más descarbonizado y competitivo”, así como “de un nuevo marco de colaboración entre reguladores y sector, que haga más eficiente la inversión en el sector y acerque a los ciudadanos europeos a una movilidad cero emisiones en los plazos que todos deseamos”.

Desde Anfac, afirman que “queda mucho trabajo por hacer”, aunque son optimistas “ante el proceso y también exigentes en su rápida definición, pues el peso en actividad y empleo del sector en Europa y España, y su rol protagonista en la descarbonización, exigen acelerar el trabajo hoy empezado”.

Concluye recordando que “aspectos como una actuación conjunta a nivel europeo en materia de incentivación de la demanda de vehículos eléctricos o la mayor atención a la situación de los vehículos pesados son dos ejemplos de esa necesidad”.

Un plan insuficiente

Dejando a un lado la posición de la patronal de los fabricantes españoles, el Plan de Acción europeo para la industria automotriz tiene más de verborrea que de medidas reales para salvar a un sector que ha sido duramente castigado en los últimos años.

Supone un balón de oxígeno, sobre todo, por el retraso en el cumplimiento de la norma CAFE, pero es insuficiente para “garantizar su competitividad internacional”, como asegura la UE.

Precisamente, el punto más importante es la relajación de la norma de emisiones, lo que evitará multas de hasta 15.000 millones de euros. Ahora, los fabricantes podrán invertir el dinero de esas sanciones en innovación y desarrollo.

Por otro lado, el plan pide a los Estados miembros la puesta en marcha de medidas fiscales para la compra de vehículos eléctricos y de bajas emisiones. Es decir, que los países vuelvan a aplicar ayudas, como el Plan MOVES que, de momento, continúa derogado. 

Sin embargo, aparte de que el acuerdo llega con meses de retraso, es poco ambicioso en cuanto a la inversión que se destina a la producción de baterías en Europa

Según explica la propia UE, para mejorar la competitividad de los fabricantes europeos, “el plan de acción tiene por objeto hacer que las células y componentes de baterías de vehículos eléctricos producidos en la UE sean competitivos en términos de costes a corto plazo”.

Para ello, “incluye varias medidas, como un amplio paquete de medidas ‘Battery Booster’, cuyo objetivo es apoyar la producción de células y componentes de baterías mediante la financiación directa y criterios no relacionados con el precio de los componentes”.

Pero estamos hablando de una inversión de apenas 1.800 millones de euros, que se sumarán a los 3.000 ya presupuestados. Son cantidades que se antojan muy deficientes. 

No hay que olvidar que la joya de la corona europea en la producción de baterías, la sueca NorthVolt, quebró hace unos meses y con este dinero tampoco se habría salvado. Por cierto, una empresa que fabricaba baterías con maquinaria china

Otro punto destacado del plan europeo para la automoción es la asignación de 1.000 millones de euros para el desarrollo del coche autónomo, así como fortalecer la innovación en software y sistemas de infoentretenimiento.

En definitiva, se desprende muy poca ambición del Plan de Acción que presentó ayer la Comisión Europea para ayudar a la industria automotriz, especialmente, si tenemos en cuenta los 800.000 millones de euros que se quieren destinar a rearmar Europa.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España