Es como mirar a un dinosaurio: así es el motor atmosférico más grande y potente de la actualidad

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Una rara avis.

Con la llegada de los motores eléctricos casi nos hemos olvidado de la larga lucha entre los defensores de los motores turbo y los de los motores de aspiración natural. Los primeros son cada vez más frecuentes, mientras que los segundos, aún teniendo menos presencia, de cuando en cuando dejan alguna perla, como el motor atmosférico más grande y potente de la actualidad

Como cabría imaginar, corresponde a uno de los deportivos más exclusivos que se pueden ver hoy en día: el Aston Martin Valkyrie, un proyecto que tardó años en llevarse a cabo pero que, visto lo visto, mereció la pena cada minuto de espera.

Desarrollado de manera conjunta entre Aston Martin y Red Bull, la idea primigenia del modelo era el de crear un Fórmula 1 de calle utilizando el saber hacer y la tecnología de la que disponían las dos firmas.

Eso, obviamente, pasaba por el apartado mecánico que, como casi no podía ser de otra manera, iba a utilizar un sistema de propulsión híbrido.

Sin embargo, como corazón, en lugar de optar por un motor de gasolina turboalimentado, se decantaron por un atmosférico, un bloque 6.5 V12 desarrollado por Cosworth que desarrolla una potencia de 1.014 CV y que, para más inri, además es capaz de subir hasta 11.200 revoluciones por minuto.

Lógicamente, es el músculo principal del vehículo, pero cuenta además con un apoyo eléctrico que perfecciona la fórmula. En el sistema también se encuentra un bloque de cero emisiones desarrollado por Rimac y que añade 162 CV adicionales.

De esta manera, el rendimiento conjunto del Valkyrie es de 1.176 CV y 900 Nm de par máximo. Puede que la electrificación no guste a los puristas, pero es innegable que supone un extra interesante, especialmente para conseguir un rendimiento todavía mayor en los vehículos de altas prestaciones.

El músculo ya lo tenía, pero para conseguir una ecuación perfecta el otro factor a tener en cuenta es el del peso. De nada sirve tener muchos caballos si sobran kilos, así que el objetivo era conseguir una relación peso/potencia de 1:1.

Para ello se emplearon materiales ultraligeros, además de una estructura que puede recordar a un insecto, especialmente desde el punto de vista trasero, y no solo se logró el objetivo, si no que se superó, puesto que el peso final del vehículo se quedó en solo 1.030 kg.

Sin embargo, la alegría no duró mucho y, para hacer el bólido compatible con las regulaciones necesarias para homologarlo para el uso en la calle, hubo que añadir elementos que terminaron subiendo la marca sobre la báscula, quedándose por debajo de los 1.300 kg. No logró la preciada relación 1:1, pero aún así es un ratio espectacular.

Para cerrar, recogemos una curiosidad de la que hablan los compañeros de TopGear y que es referente al nombre del deportivo.

Originalmente era conocido a nivel interno como 'Nebula', que es un acrónimo de Newey, Red Bull y Aston Martin. Después se pasó a 'AM-RB 001', con el que se dio a conocer al público, en referencia a Aston Martin (AM) y Red Bull Racing (RB). No fue hasta 2017 cuando adquiriría su denominación definitiva, Valkyrie, inspirado por la mitología nórdica. 

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España