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Noticia

Cinco virtudes y un defecto del Kia Picanto

Kia Picanto

Vamos hablar hoy del Kia Picanto, uno de los vehículos urbanos con más solera del momento por sus múltiples virtudes y sus escasos defectos. De hecho, es precisamente esto lo que vamos a repasar hoy con detalle. ¿Y a ti, te convence el Picanto?

La tercera generación del Kia Picanto es ya uno de los vehículos urbanos más establecidos del segmento. Tiene argumentos más que suficientes como para enfrentarse a rivales de la altura del Volkswagen Up! o el Fiat 500 gracias al trabajo de los diseñadores e ingenieros de la marca coreana. Vamos a repasar hoy cinco de sus grandes virtudes... y también lo poco que se le puede criticar.

Estética y dinamismo

Basta un repaso visual breve para darte cuenta del paso adelante dado por Kia con su Picanto. El lenguaje de diseño de la marca se ve reflejado en el pequeño de la familia, dando como resultado un vehículo muy fresco y juvenil que encaja perfectamente en el segmento en el que vive. Además, cuando lo conduces te das cuenta enseguida que el paso adelante no solo es de cara a la galería. Su dinámica está muy conseguida incluso cuando no estás en plena urbe, su hábitat natural. Sin duda un coche que ofrece más de lo que en principio se pueda pensar.

No te pierdas: Los precios del Kia Picanto

Espacio interior

No esperes tener el espacio interior de una limusina con el Kia Picanto -recuerda que tiene una longitud de 3,59 metros-, pero sí el suficiente como para hacer una vida cómoda en él. La parte delantera, gracias a la elevación del salpicadero, es más confortable especialmente en la zona de las piernas, mientras que en la trasera dos adultos pueden viajar sin problemas. Además, su maletero ha crecido ostensiblemente, desde los 200 litros que ofrecía la generación anterior hasta los 255 de ésta.

Kia Picanto GT-Line, todo un acierto

¿Puede ser un vehículo urbano también deportivo? Por supuesto que sí, y en este sentido Kia ha acertado de pleno poniendo a disposición del cliente la versión GT-Line, que le hace ganar mucho al coche en términos estéticos. Los cambios llegan tanto en el exterior como en el interior, destacando elementos como la doble salida de escape o los detalles en color rojo. Además existe una versión X-Line más aventurera.

El motor 1.0 T-GDI

El Kia Picanto de tercera generación ofrece tres motores diferentes. Los dos primeros son sendos MPI de 1 y 1,25 litros con 67 y 84 CV, pero el que realmente se lleva la palma en cuanto a rendimiento es el 1.0 T-GDI de 100 CV y 172 Nm. Este tricilíndrico es uno de los puntales de Kia, y con el escaso peso que tiene que mover en el caso del Picanto sus virtudes resaltan más que nunca. Yo no lo dudaría, si quieres un Picanto, tiene que ser con este motor.

Un completo equipamiento de serie

Otro de los puntos a favor del urbano coreano es su completo equipamiento de serie, en el que destacan elementos como la selección de llantas de aluminio de hasta 16 pulgadas, las luces diurnas de LED, los faros antiniebla o los elevalunas eléctricos. La gran pantalla táctil flotante de siete pulgadas, más propia de segmentos superiores, se ofrece como opción, así como el navegador en 3D o la cámara de ayuda al estacionamiento.

El precio puede ser un problema

A día de hoy el Kia Picanto, según la web de la marca, puede conseguirse desde 7.850 euros, una cifra que aumentará considerablemente si queremos una unidad como es debido. Si nos decantamos por el mencionado motor de 100 CV y las versiones GT-Line o X-Line, la factura puede superar los 15.000 euros, una cifra por la que ya nos podemos plantear la compra de un coche de segmento superior. No es un defecto del Picanto como tal, pero sí algo que nos lleva al debate de si merece la pena ser cabeza de ratón o cola de león... ¡tú decides!

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