CATL es el principal fabricante de baterías del mundo. Ahora ha presentado la que carga más rápido del planeta

200 km en 5 minutos.

La parte más importante de un coche eléctrico son sus baterías. Son las que determinan su autonomía, son el elemento más caro y también el que trae más quebraderos de cabeza cuando toca hablar de reciclaje. Y, si hablamos de pilas, CATL, que es principal fabricante a nivel mundial, es el referente.

Cualquier movimiento que haga tiene consecuencias en la industria y lo cierto es que los últimos meses no se ha estado muy quieto: primero anunció que reduciría la producción de litio para regular los precios del mercado y después presentó un revolucionario sistema para vehículos pesados.

Pero, como no hay dos sin tres, acaba de mostrar al mundo una nueva batería, pero que no es cualquiera: es la batería que más rápido carga en todo el mundo.

En esta ocasión no es obra suya en exclusiva, si no que la ha desarrollado en conjunto con SAIC-GM, empresa que a su vez está conformada por SAIC y General Motors.

El estándar de recarga se mide en una unidad que resultará desconocida para muchos. Se expresa con un número seguido de una ‘C’ y lo que significa es el tiempo que tarda en carga al completo en relación con una hora.

Con un ejemplo se entiende mejor. Hasta ahora la más rápida del mercado era la Golden Battery de Geely, cuyo multiplicador de carga es 5,5C. Esto significa que se recarga por completo en 5,5 partes de una hora, es decir, en unos 11 minutos. 

El año pasado, en una demostración, el Li Auto Mega, utilizando una pila con multiplicador 5C, consiguió reponer energía suficiente como para recorrer 400 kilómetros en ese tiempo.

Ahora, la batería que ha presentado CATL es incluso más rápida, ya que presenta un multiplicador de 6C, lo que implica que se puede cargar por completo en solo una sexta parte de hora, es decir, en 10 minutos. 

Dado que en la mitad de tiempo es capaz de añadir 200 kilómetros a su alcance, al completo hablamos de 400 kilómetros de autonomía en tiempo récord, algo tan rápido que, si bien sigue sin igualar lo que se tarda en repostar un coche de combustión, si que permite recortar muchísimo los tiempos de recargar hasta tal punto que no sean un problema.

La batería emplea una base química de litio ferrofosfato (LFP), un formato muy conocido, pero lleva el rendimiento de la misma a niveles desconocidos hasta ahora.

Según el comunicado emitido por la empresa, esto se debe a que emplea una serie de tecnologías para mejorar la eficiencia de las reacciones electroquímicas, mejorar la eficiencia de la carga y garantizar un rendimiento estable de la batería durante el proceso.

Parte de ello se debe a una nueva formulación de electrolitos que mejora la conductividad y reduce la viscosidad, consiguiendo una mejor la desolvatación de iones de litio, según el comunicado.

La batería ha sido desarrollada en la plataforma Ultium, que recibirá actualizaciones importantes en 2025, incluyendo el uso de una nueva arquitectura de alto voltaje de casi 900V y una tecnología de refrigeración mejorada. 

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España