BYD Seal U DM-i o Hyundai Tucson PHEV: la batalla SUV híbrida enchufable que viene de Asia

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Autonomía en modo eléctrico, potencia conjunta o consumos van a decidir la pelea entre estos dos SUV híbridos enchufables: BYD Seal U DM-i o Hyundai Tucson PHEV
Los SUV híbridos enchufables, posiblemente, sean una de las combinaciones más deseadas en la actualidad por los conductores. Tienen muchos puntos a favor y pocas desventajas, pero cada vez son más y la competencia es enorme. El BYD Seal U DM-i es una propuesta interesante llegada desde china, pero el Hyundai Tucson PHEV tiene ya su trayectoria.
El primero es el intento de BYD de ampliar su mercado tras un desembarco inicial conformado únicamente por coches eléctricos. El segundo es la versión más electrificada de un modelo que cuenta con una gama mecánica realmente amplia y que sabe lo que es ser líder del mercado español. Pero, ¿cuál de los dos es mejor opción de compra?
Diseño
Para gustos, colores, pero en este enfrentamiento tratamos con dos modelos bien parecidos. El Hyundai Tucson siempre ha sido llamativo y su última puesta al día le ha mantenido fresco, mientras que el lenguaje de diseño ‘Ocean Aesthetics’ de BYD siempre es un acierto.
Dimensiones
Tienen unas dimensiones parejas, pero el BYD es ligeramente más grande, acercándole al segmento D, mientras que el Hyundai está en el centro del segmento compacto.
Así, el primero tiene una longitud de 4.775 mm, una anchura de 1.890 mm y una altura de 1.670 mm; con una distancia entre ejes de 2.765 mm. El segundo, por el contrario, mide 4.510 mm de largo, 1.865 mm de ancho y 1.650 mm de alto; con una batalla de 2.680 mm.
A pesar de la diferencia de tamaño, lo cierto es que en lo referente al maletero la situación da la vuelta, siendo uno de los principales puntos negativos del Seal U DM-i: solo ofrece un volumen de 425 litros, por lo que se ve superado por los 598 litros de su rival. Y cuando se abaten los asientos traseros la cosa no cambia: 1.440 y 1.777 litros, respectivamente.
Motor
El Seal U DM-i se vende exclusivamente como híbrido enchufable (el eléctrico se llama BYD Seal U a secas), mientras que el Hyundai Tucson también se ofrece en versiones de gasolina y diésel, tanto sin electrificar como microhíbridas, así como en una variante híbrida autorrecargable.
Sin embargo, en esta ocasión solo estamos enfrentando a los PHEV, así que no vamos a tener en cuenta el resto.
Empezando por el modelo chino, se ofrece con dos variantes mecánicas distintas, con dos baterías de diferente capacidad y con tracción delantera o integral, lo que resulta en una gama conformada por tres alternativas.
La de acceso recibe el nombre de Boost, emplea un sistema de tracción 4x2 con un motor de 218 CV de potencia, alimentado por una batería de 18,3 kWh de capacidad, lo que resulta en una autonomía eléctrica de 80 km.
Por encima está el Comfort, que utiliza la misma configuración, pero con una pila de 26,6 kWh de capacidad, lo que resulta en el mayor rango eléctrico de la gama con hasta 125 km.
Por último, el Design es el único con sistema de tracción integral, que sube el rendimiento del conjunto hasta los 324 CV, pero que únicamente puede emplear la batería pequeña (la de 18,3 kWh), por lo que su alcance en modo cero emisiones es el más limitado: 70 km. A su favor, sin embargo, está una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos.
En el mejor de los casos ofrece hasta 1.080 km de autonomía conjunta y su mejor consumo medio homologado es de 6,4 l/100 km.
Pasando al coreano, su oferta es algo más limitada, puesto que se limita a una única mecánica, que tiene como corazón un motor gasolina 1.6T y desarrolla 252 CV de potencia y 304 Nm de par máximo. Siempre se asocia a una caja de cambios automática, pero es posible optar por tracción delantera o integral.
En el primer caso acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, homologa 71 km de autonomía eléctrica y un consumo en ciclo combinado de 6,2 l/100 km. En el segundo el sprint es más lento (8,1 segundos), el rango eléctrico se reduce a 63 km y su consumo homologado también es mayor (7 l/100 km).
Precio
Ambos modelos están bastante parejos en este aspecto, algo que se debe principalmente a las agresivas campañas de descuentos de ambas compañías, sobre todo a la de Hyundai… aunque aún así es el más caro de la dupla.
El BYD Seal U DM-i está disponible desde 36.990 euros, después de un descuento promocional de 1.515 euros (PVP de 38.500 euros). El Hyundai Tucson está un poco por encima, con una tarifa de partida de 37.855 euros, tras un descuento bastante mayor (5.120 euros, con un PVP de 42.975 euros).
Equipamiento
El nivel de acabado básico del Tucson se denomina como ‘Klass’ y su dotación de equipamiento incluye: llantas de aleación de 17 pulgadas, faros delanteros tipo LED, retrovisores plegables eléctricos calefactables, volante revestido de cuero, asientos tapizados en tela, climatizador automático bizona, llave inteligente con botón de arranque y detector de proximidad, pantalla táctil de 12,3 pulgadas y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
Además, en materia de seguridad y asistentes de conducción disfruta de cámara de aparcamiento trasero con guías activas, sensores de aparcamiento delantero y trasero, control de crucero, sistema de mantenimiento de carril, asistente de velocidad inteligente o control de presión de neumáticos, entre otros.
En cuando al Seal U DM-i, el acabado base es el ‘Boost’. Cuenta con llantas de aleación de 19 pulgadas, pintura metalizada, techo solar, asientos en cuero vegano, asientos delanteros regulables eléctricamente, volante calefactado, sistema de purificación del aire, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, pantalla central giratoria de 15,6 pulgadas, Head-Up Display, bandeja de carga inalámbrica y cámara de 30 grados.
¿Cuál es mejor?
Se trata de un enfrentamiento realmente reñido. El BYD gana puntos por su variedad mecánica y por el equipamiento de serie del que disfruta, pero, a pesar de ser un modelo algo más grande, ofrece una capacidad de maletero considerablemente inferior y su motorización de acceso tiene un menor rendimiento y peor eficiencia.
Por la diferencia de precio base que hay, el Tucson tiene más potencia, un consumo medio inferior y un interior más capaz.
Sin embargo, en versiones medias y superiores, la balanza cae del lado del chino, pues ofrece tanto una variante con mucha mayor autonomía eléctrica, como otra con un rendimiento muy superior.


