BMW quiere golpear fuerte a los coches eléctricos chinos con su primera batería de estado sólido, que ya está probando

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La industria automotriz ha experimentado una transformación sin precedentes en estos últimos años. Y todo con los coches eléctricos como centro de innovación.
BMW quiere golpear fuerte a los coches eléctricos chinos con su primera batería de estado sólido, que ya está probando. Sin duda, la industria automotriz ha experimentado una transformación sin precedentes en estos últimos años. Y todo con los coches eléctricos como centro de innovación.
La batería de estado sólido se ha consolidado como el gran avance de la movilidad eléctrica. Hay muchas marcas experimentando, evolucionado la tecnología o simplemente investigando. BMW e encuentra trabajando activamente para no quedarse atrás frente al creciente liderazgo de China.
China, una vez más, se pone a la cabeza. Por ejemplo, Chery, hablaba el año pasado de la hoja de ruta que tendrán sus nuevas baterías de estado sólido. La empresa aseguraba que habían logrado que esta tecnología obtenga una densidad energética de 400 Wh/kg. Y este dato aseguraban que crecería hasta los 600 Wh/kg.

Con ello se adelantaron a su competencia principal. Quieren implementar estas nuevas celdas de batería de estado sólido sobre sus coches eléctricos a partir del año 2026. Y eso está a la vuelta de la esquina, el año próximo. En 2027 la marca llevará a cabo la producción masiva de estas baterías.
La totalidad de su gama de modelos no tendrán estos sistemas hasta 2027, pero empezarán en breve con los primeros, decían. Y la carta de presentación es realmente interesante, pues aseguran que los modelos que incluyan estas baterías de estado sólido podrán disfrutar de una autonomía de hasta 1.500 kilómetros.
Pero, ¿qué es esto de la batería de estado sólido? A diferencia de las baterías convencionales de iones de litio, que utilizan electrolitos líquidos, las baterías de estado sólido emplean un electrolito sólido que promete ventajas significativas.

Entre ellas está la mayor densidad energética, tiempos de carga más rápidos, mayor seguridad con menos riesgo de incendios y una vida útil más prolongada. Esto podría traducirse en coches eléctricos más ligeros, con más autonomía y tiempos de recarga mucho más cortos.
Pero su desarrollo a gran escala ha estado lleno de desafíos técnicos y económicos. Pero China está a la cabeza, y ha obligado a los gigantes automotrices de Europa a acelerar sus planes. Compañías como Toyota y Volkswagen han hecho declaraciones públicas sobre sus desarrollos en este terreno, y BMW ha presentado ahora este proyecto.
Eso sí, la firma bávara no espera lanzar vehículos con esta tecnología hasta después de 2030. Aseguran que la tecnología todavía no está lista para una implementación comercial masiva debido a los costes y a la complejidad de fabricación.
De momento, están centrados en la batería de litio. Buscan la mejora de sus actuales baterías de iones de litio a través de su próxima generación de vehículos eléctricos. Y es que, estas nuevas celdas prometen un 20% más de densidad energética, un 30% más de autonomía y una reducción del 50% en los costes de producción.
Según dicen, ofrecerán tiempos de carga un 30% más rápidos. Pero pese a todo, BMW ya prueba en carretera su primer coche eléctrico con batería de estado sólido, pues ha confirmado que su primer coche eléctrico de pruebas ya está rodando por carretera equipado con baterías de estado sólido.
Y la mula de pruebas es un BMW i7 modificado y equipado con esta tecnología. La marca lleva años desarrollando junto a la estadounidense Solid Power estas baterías. Además, el pack instalado en el i7 utiliza módulos con celdas prismáticas de nueva generación y electrolito sólido a base de sulfuro, dice el medio Electrek.

Recordemos que el BMW i7 es la versión 100% eléctrica de la Serie 7, lanzada en 2022. Ofrece un lujo premium con motorizaciones que van desde unos 450 hasta más de 650 CV, con el i7 eDrive50, xDrive60 e i7 M70 xDrive. Tiene una autonomía de hasta 625 km WLTP e incorpora batería de 101,7 kWh netos, tracción trasera o total y carga rápida de hasta 195 kW.
Lo hace del 10-80% en solo 34 min, con un interior que destaca por la pantalla panorámica curva y el BMW Theatre Screen opcional de 31,3". El BMW i7 está disponible en España en tres versiones principales, con precios que varían según la motorización y el equipamiento. Arranca desde 115.090 euros.