En los años 90 los grandes fabricantes japoneses crearon marcas de lujo para competir a nivel global. Solo Lexus ha triunfado

En este artículo viajamos a la década de 1990 para conocer el caso de cinco marcas de lujo japonesas que no tuvieron el mismo éxito que Lexus. Solo la firma premium de Toyota ha logrado establecerse en el mercado a nivel global, otras, por el contrario, han desaparecido.
En la industria del automóvil es común que fabricantes ya consolidados, con un posicionamiento de mercado y una imagen de marca asentados, decidan diversificar sus operaciones y probar suerte en otros segmentos. La mayoría de estas empresas buscan una mayor rentabilidad, y es en el segmento del lujo donde suelen darse los mayores márgenes de beneficio.
Esta estrategia se aplica a todos los fabricantes del sector, incluidas las compañías japonesas. En el caso de las empresas automovilísticas de Japón, bien es sabido que la década de 1990 fue un momento especial en cuanto a lanzamientos, expansión y crecimiento de mercado, lo que llevó a que varios de estos fabricantes se atrevieron a experimentar con el segmento premium de vehículos.
Sin embargo, como estas empresas suelen operar en el mercado generalista, posicionarse en el segmento premium requería diseñar y lanzar una nueva marca específica para este nicho. Llegaría así el caso más sonado -y de rotundo éxito- de la industria japonesa: cuando Toyota creó la marca Lexus en el año 1989.
Lexus es, en realidad, la marca de lujo japonesa que ha triunfado en todos los mercados. Otras compañías rivales trataron de replicar esta fórmula (algunas incluso se adelantaron a Lexus), pero no han logrado los mismos éxitos comerciales que la firma de Toyota. Repasamos los casos más sonados de marcas de lujo japonesas creadas para competir en el segmento premium.
Infiniti

El caso de Infiniti es el más conocido en España porque la marca estuvo en activo hasta que decidió abandonar sus operaciones europeas en 2020 para centrarse en otros mercados más rentables, como el de Estados Unidos.
Es considerada la firma premium de Nissan. Fue fundada en 1988 (antes que Lexus), y desde entonces ha comercializado todo tipo de vehículos con un claro enfoque en los acabados, la calidad de construcción y los motores más prestacionales del fabricante japonés. En Europa, por el contrario, no llegaron a ser todo lo rentables que esperaban en Nissan.
Acura

Acura es todavía más antigua. La marca de lujo de Honda nació en 1986 con el objetivo de comercializar coches premium y de alto rendimiento. Sus operaciones actualmente se centran en Estados Unidos, Canadá y México, aunque en el pasado también ha estado presente en China, Hong Kong o Rusia.
La sede principal de Acura está, precisamente, en el que es su mercado más rentable, en California, Estados Unidos. Su gama de productos incluye desde el Integra al ZDX, un SUV posicionado como la opción tope de gama con un precio que parte desde los 64.500 dólares (unos 59.600 euros).
Xedos

Si las marcas anteriores siguen en activo, los tres fabricantes de los que vamos a hablar a continuación ya no existen, comercialmente hablando. Todas ellas pertenecen a Mazda y estuvieron en activo en los años ‘90, cesando su actividad a finales de esa década.
La primera es Xedos. Esta marca nace en 1992 y se centra en construir una gama de coches ejecutivos con los que Mazda aspiraba a rivalizar con BMW y Mercedes-Benz. Tan solo ofreció dos modelos al mercado, el Xedos 6 (segmento D) y el Xedos 9 (segmento E). No fueron especialmente populares y en el año 2000 la marca acabó por desaparecer.
Eunos

Parecido fue el caso de Eunos. Mazda la fundó en 1989 como una marca de lujo cuyos coches, a su vez, serían divertidos de conducir. Uno de sus primeros modelos, el Eunos 500, llega en 1992 y era un Xedos 6 renombrado que se comercializaba bajo esta marca en Japón y Australia, mientras que con los logotipos de Xedos se vendía en Europa.
Como curiosidad, Mazda llegó a comercializar el primer MX-5 (1989) también bajo la marca Eunos. Se llamaba Eunos Roadster y estaba basado en el Mazda MX-5 NA. La marca estuvo en activo hasta 1996, cuando en Japón pasó a formar parte de ɛ̃fini y en Australia quedó integrada en la gama principal de modelos de Mazda.
ɛ̃fini

Por último, la quinta marca de lujo japonesa creada en los ‘90 que no llegó a triunfar fue ɛ̃fini (se pronuncia Anfini). Pertenece a Mazda, como las dos anteriores, y nace en el año 1991, aunque solo llegó a operar en el mercado japonés como una marca del segmento del lujo.
Los primeros modelos que lanzó al mercado fueron el ɛ̃fini MS-6, el ɛ̃fini MS-9 y el ɛ̃fini RX-7, que en esencia eran un Mazda 626, un Mazda Sentia y un Mazda RX-7 FD, respectivamente. El único modelo propio fue el ɛ̃fini MS-8, aunque estaba basado en el Mazda Capella/Cronos de 1991. La marca ɛ̃fini acabó integrándose en las operaciones de Mazda en Japón en el año 1997.

