El año pasado vendió más de cinco millones de coches. Ahora, SAIC prepara una segunda generación de baterías en estado sólido para 2026

El fabricante chino SAIC, propietario de marcas como MG, acelera el desarrollo de baterías con electrolito sólido, una tecnología clave para los coches eléctricos.

SAIC Motor Corporation, uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo, continúa liderando la transición hacia la electrificación. Tras vender más de cinco millones de vehículos en 2023, la empresa ha dado un paso crucial en el desarrollo de baterías de estado sólido, tecnología que promete revolucionar la industria automotriz. 

Este año, SAIC ha iniciado la producción de su primera generación de celdas semi-sólidas, un avance que sienta las bases para la llegada de su segunda generación de baterías en 2026.

Estas nuevas baterías, fruto de una asociación entre SAIC y Jiangsu Qingtao, representan un cambio significativo en términos de eficiencia, seguridad y sostenibilidad. Aunque la generación actual puede considerarse un prototipo, la densidad energética lograda, de 368 Wh/kg, ya es casi el doble de lo que ofrecen las baterías de litio convencionales.

Prototipos que marcan tendencia

El modelo IM L6, presentado bajo la marca de lujo IM de SAIC, es el primer vehículo que utiliza estas celdas semi-sólidas. Con una batería de 150 kWh, el coche promete una autonomía de más de 1.100 km bajo el ciclo CLTC. 

Esto no sólo lo coloca como uno de los vehículos eléctricos con mayor alcance, sino que también abre la puerta a nuevas posibilidades para el diseño y la funcionalidad de los coches eléctricos.

El éxito de esta primera generación ha impulsado a SAIC a acelerar la producción en masa de su segunda generación de baterías, que estará lista en 2026. Este avance es clave para mantener la competitividad frente a otros gigantes del sector, como Chery o BYD, que también apuestan por esta tecnología.

Segunda generación: más densa, segura y duradera

SAIC promete que sus nuevas baterías con electrolito sólido alcanzarán una densidad energética de 400 Wh/kg y una volumétrica de 820 Wh/L. Además, tendrán una capacidad de 75 Ah y estarán diseñadas para ofrecer un rendimiento excepcional en condiciones extremas, manteniendo el 90% de su eficiencia incluso a temperaturas bajo cero.

Otra ventaja significativa es su durabilidad. Con una vida útil de hasta 45.000 ciclos, estas baterías podrán recorrer decenas de millones de kilómetros antes de ser reutilizadas como sistemas de almacenamiento estacionario o recicladas. Esto no sólo mejora la sostenibilidad del vehículo eléctrico, sino que también reduce los costos operativos a largo plazo.

En términos de seguridad, las nuevas baterías estarán protegidas contra fugas térmicas, una característica crucial para evitar incendios o explosiones en casos de recarga rápida o accidentes. Este enfoque busca consolidar la confianza del consumidor en esta tecnología emergente.

MG, la punta de lanza en Europa

La expansión de SAIC en mercados internacionales tendrá a MG como protagonista. Según los planes de la compañía, la primera aplicación de estas baterías estará en un modelo de MG que se lanzará en Europa en 2025 con tecnología convencional, pero que será actualizado con las celdas de estado sólido en 2026.

Esto coloca a MG en una posición estratégica para competir en un mercado europeo cada vez más exigente, donde la autonomía, la sostenibilidad y la seguridad son factores clave para los consumidores.

Competencia en el sector

SAIC no está sola en la carrera por dominar las baterías de estado sólido. Chery, otro fabricante chino, planea lanzar su primera batería de estado sólido en 2026 con una densidad energética de 600 Wh/kg. Mientras tanto, el Grupo GAC ha anunciado que las celdas de electrolito sólido formarán parte de los coches de su marca Hyper ese mismo año.

Otros nombres como CATL, BYD y Great Power también están invirtiendo agresivamente en esta tecnología, aumentando la presión en un sector que se encuentra en plena transformación.

Un futuro eléctrico más cercano

La apuesta de SAIC por las baterías de estado sólido demuestra que la industria automotriz está entrando en una nueva era tecnológica. Si bien los retos en términos de costos y escalabilidad aún persisten, los avances logrados hasta ahora son un indicativo claro de que el mercado está preparado para una adopción masiva de esta tecnología en los próximos años.

Con una estrategia que combina innovación, asociaciones clave y un enfoque en mercados internacionales, SAIC busca consolidarse como un líder en la electrificación global. Su capacidad para cumplir con los ambiciosos plazos marcados para 2026 será determinante en esta carrera hacia el futuro del transporte sostenible.

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