Los cinco Ferrari más bonitos de la historia

Ferrari lleva desde 1947 fabricando coches que son auténticas obras de arte. Son muy deportivos, el sonido de su motores te ponen los pelos de punta y, sobre todo, tienen un diseño que hacen girar todas las cabezas a su paso. Aquí tienes una selección de los 5 más bonitos de la historia.
Encontrar los 5 Ferrari más bonitos de la historia no ha sido tarea sencilla. En Maranello, desde 1947, se fabrican prácticamente a mano los mejores deportivos del mundo. Se tratan coches que tiene dos denominadores comunes: un motor potente asociado a una carrocería que rebosa belleza. Aquí tienes una selección de los más bonitos de la historia:
El Ferrari 288 GTO estuvo en producción entre 1984 y 1985. Se trata de un coche desarrollado para la competición basado en el Ferrari 308 GTB. Los ingenieros querían tener un coche de rallys de Grupo B y para homologarlo tenían la obligación de fabricar 200 unidades. Sin embargo, debido a la excesiva peligrosidad de los coches de esta categoría, la FIA decidió suprimir esta categoría y el 288 GTO nunca se estrenó en competición. En total se fabricaron 272 unidades de este precioso deportivo.
En los años sesenta, Ferrari quería disponer en su gama de un deportivo más asequible, compacto y sencillo de conducir. Y así nació el Ferrari Dino que con su nombre honra al hijo del fundador de la marca, Alfredo ‘Dino’ Ferrari. Este coche tiene un motor V6 con unos 200 CV de potencia.
El Ferrari Testarossa es un deportivo que se hizo famoso en la serie de televisión Corrupción en Miami y representa, mejor que nadie, el estilo de los deportivos de los años ochenta. Por supuesto, su carrocería estaba diseñada por Pininfarina y por su motor V12 bóxer con 390 CV. Este coche nunca pisó los circuitos pero fue el rey de las discotecas.
El Ferrari F40 es el último Ferrari de la vieja escuela y fue diseñado para celebrar el 40 aniversario de la marca italiana. Se trata de un coche muy deportivo del que solo se fabricaron 1.315 unidades. Su comportamiento era muy agresivo y es el último coche que vio en vida Enzo Ferrari. Su peso en vacío era de solo 1.100 kilos y se movía gracias a un motor V8 biturbo con 478 CV. Hoy en día, sus prestaciones siguen impresionando.
El Ferrari 250 GTO fue producido desde 1962 a 1964 para cumplir con la homologación Grupo 3 de la FIA en la categoría de Gran Turismo. Tiene un motor V12 de 3,0 litros con 300 CV de potencia. Este coche encarna el éxito de la marca y se ha convertido en el Ferrari más bello y en el coche más caro de la historia gracias a los 37 millones de euros que pagaron por una unidad de 1963.