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3 pruebas para comprobar si un Seat Ateca y un Seat León pueden con la nieve

Seat Ateca y León en la nieve

No todo en la vida 4x4 son japoneses

¿Un Seat Ateca para la nieve? ¿Un León ST para superar una pista helada? ¿Y para divertirse driftando? Pues si. Porque aunque te vengan a la mente marcas tradicionales como Subaru o Mitsubishi a la hora de pensar en tracción total, Seat también dispone del sistema 4 Drive para repartir fuerza entre las cuatro ruedas. La pregunta era: ¿es una sistema que de verdad funciona?

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Y para responderlo, nada mejor que afrontar tres pruebas al volante de estos coches con las carreteras y montañas de Innsbruck (Austria) repletas de nieve.

Prueba 1: subida de pendientes nevadas con el Seat Ateca


Si te acercas a una estación de esquí lo más normal es ver un Volvo XC90 o un Audi Q5 por las carreteras, quizás un Subaru Outback, pero puede que empieces a ver Seat Ateca 4Drive. Gracias a este sistema, afronto la prueba de subir una pendiente completamente nevada, con parada en la mitad para volver a arrancar. Conecto el modo nieve (dispone de cinco modos de conducción) gas suave, parada en la mitad y arranca de nuevo sin problemas. Eso sí, hay un secreto: dosificar el gas con mucha suavidad. Si eres brusco con el pedal derecho, el Ateca protestará sin arrancar. Después, toca bajar, conecto el modo Mountain y el control de descenso retiene a la perfección sin tener que tocar el freno. Ya puestos, podría actuar también en modo nieve…

Seat Ateca y León en la nieve

Prueba 2: drfit sobre hielo con un Seat León Cupra


Con dos unidades de León Cupra y carrocería ST. 300 caballos de potencia gracias a la fuerza que entrega su motor 2.0 Turbo, con una característica fundamental: dispones de 380 Nm de para entre 1.800 y 5.500 rpm y eso te permite conseguir el punto entre volante y aceleración necesario para empezar a driftar vuelta tras otra. Aquí la precisión sobre el acelerador es fundamental, como nos aconseja Jordi Gené justo antes de empezar la prueba: el coche tracciona de forma sensacional, pero si te pasas con el gas, al levantar te quedas parado. Probamos con neumáticos de contacto y de clavos, con los primeros las reacciones son algo más lentas y con los segundos te sientes Tommi Makinen a los dos minutos.

Seat Ateca y León en la nieve

Prueba 3: ruta por senderos de nieve con el Seat León X-Experience


Una cosa es tener un familiar con la altura de la carrocería un poco elevada para pasar por el caminito del pueblo y otra ver delante un sendero con 25 centímetros de nieve y en subida. Pues allá vamos con el Seat León X-Perience, una vez más la clave es dosificar con dulzura el gas y puedes sentir con el par va pasando de un eje al otro según donde se encuentre el problema de adherencia. Las pendientes no son problema y solo si un bache importante se cruza en el camino habrá dificultades. Si no, supera tramos incluso cuando debajo de la nieve ya ha aparecido el hielo.

Seat Ateca y León en la nieve

La clave de todo es el sistema de tracción 4Drive, que Seat monta en estos tres modelos y en el Alhambra. Funciona gracias a un embrague multidisco cerrado que trabaja en un baño de aceite. Los aros metálicos de fricción se disponen en pares uno delante del otro; uno de los aros de cada par está permanentemente unido al árbol de transmisión que gira solidario con el cambio. El otro aro gira con el eje de transmisión unido al diferencial del eje trasero, una conexión que ha sido optimizada en esta quinta generación. Asimismo, un pistón de accionamiento hidráulico presiona el paquete multidisco para alcanzar la presión de aceite requerida, en función de los parámetros que indica la gestión electrónica. 

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Este sistema (que podrían montar en el Seat Arona) tiene una gran ventaja: no es permanente (solo funciona cuando detecta pérdida de adherencia) y por ello no aumenta el peso de conjunto ni el rozamiento que eleva el consumo. Unido al cambio automático, es una gran alternativa a tracciones totales de otras marcas y hace que un Seat pueda enfrentarse a la nieve o el barro sin ningún problema. No va a poder hacsr un Dakar, claro, pero sí puede estar en esas estaciones de esquí donde los alemanes y japoneses suelen copar el aparcamiento…
 

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