Shock en el mundo de la moto: una investigación descubre que KTM vende las EXC y EXC-F de enduro manipuladas. Dicen cumplir con la Euro 5 pero en los concesionarios las deslimitan

Los concesionarios de KTM ofrecerían a los clientes la posibilidad de quitar la limitación de sus motos incluso antes de cerrar la venta.
El mundo de la motocicleta se ha despertado con una sorpresa. Aparentemente, KTM, uno de los mayores fabricantes de motos off-road del mundo, estaría vendiendo motos de enduro que habrían sido modificadas antes de llegar al cliente final para eliminar las restricciones que les permiten cumplir la normativa europea de emisiones y ruido.
Lo ha sacado a la luz una investigación internacional coordinada por la ONG Climate Whistleblowers y desarrollada junto a medios europeos como El País, Le Monde, Der Spiegel o Der Standard.
Según esta, se apunta directamente a las gamas KTM EXC y EXC-F. Según los periodistas implicados, los concesionarios autorizados de la marca estarían entregando las motos “deslimitadas”, es decir, eliminando los elementos que reducen la potencia, las emisiones contaminantes y el ruido para ajustarse a la homologación Euro 5.
Las conversaciones grabadas con cámara oculta en concesionarios de España, Francia, Alemania, Austria, Italia o Reino Unido muestran respuestas prácticamente idénticas ante clientes interesados en comprar una moto de enduro. “Las entregamos con motor full y escape full”, explica un vendedor en Madrid. “Nosotros quitamos lo de las Euro 5 y esas cosas”, responde otro concesionario. En Barcelona, un comercial afirma directamente que “si capas la moto, la matas”.
El problema no reside únicamente en la modificación en sí, sino en que estas motocicletas continúan circulando con documentación oficial correspondiente a la versión homologada, aunque técnicamente ya no se corresponden con ella. Es decir, sobre el papel cumplen la normativa Euro 5, pero en la práctica funcionan como modelos mucho más contaminantes y ruidosos.
La investigación sostiene que no se trata de actuaciones aisladas por parte de determinados concesionarios, sino de una práctica estructurada y conocida dentro de la red comercial de KTM. Testimonios recogidos por el consorcio aseguran que la propia marca proporciona herramientas, piezas específicas y software oficial para ejecutar la deslimitación en cuestión de segundos.
Algunos vendedores hablan incluso de una especie de “maletín” electrónico propiedad de KTM que permite modificar la configuración de la moto inmediatamente antes de la entrega.
Un representante comercial de la compañía entrevistado de forma encubierta durante el Salón del Automóvil de Bruselas de 2026 llegó a resumir el sistema con claridad: “Las motos están diseñadas desrestringidas, con toda la potencia. Luego se les pone otro escape de homologación para cumplir las normas Euro 5. Después, los concesionarios las desrestringen. Es solo para pasar las normas”.
La dimensión del caso es especialmente relevante por el peso de KTM dentro del mercado del enduro. La marca austriaca controla cerca del 25 % del mercado mundial de motos de campo y sus modelos EXC y EXC-F representan una parte muy importante de sus ventas globales. La investigación también señala que algunas motocicletas de sus marcas filiales, GasGas y Husqvarna podrían estar afectadas por prácticas similares.
Aunque no existen cifras oficiales sobre el número exacto de motos manipuladas que circulan en Europa, se estima que KTM podría estar vendiendo al menos 10.000 unidades anuales en estas condiciones. Solo en España, los modelos afectados podrían superar las 16.000 motocicletas.
Para comprobar el impacto real de estas modificaciones, el International Council on Clean Transportation (ICCT) encargó pruebas independientes a la Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga. Los resultados fueron especialmente contundentes.
Los investigadores analizaron una KTM de enduro deslimitada sometiéndola a pruebas de laboratorio y circuito cerrado. Las emisiones de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno superaron en más de 20 veces los límites legales aplicables a la versión homologada. El monóxido de carbono también excedió el máximo permitido en más de 20 veces, alcanzando niveles comparables a los de antiguos trenes diésel pesados por kilómetro recorrido.
El ruido fue otro de los puntos críticos. Las motos sin limitación superaban ampliamente los niveles acústicos permitidos para circulación en carretera.
Los investigadores detectaron además niveles extremadamente elevados de partículas finas. De hecho, los equipos de medición alcanzaron su límite máximo durante gran parte de las pruebas, dificultando incluso obtener una cifra exacta. Con los datos parciales disponibles, la moto analizada emitía al menos 200 veces más partículas por kilómetro que el límite establecido para automóviles bajo la normativa Euro 7.
KTM ha rechazado las acusaciones en una respuesta escrita remitida al consorcio de medios. La compañía asegura que todas sus motocicletas se entregan a concesionarios y clientes “exclusivamente” en configuración homologada y apta para circular legalmente. Según la marca, cualquier modificación posterior solo se realiza bajo petición expresa del comprador y exclusivamente para uso en competición, anulando automáticamente la homologación para carretera.
Sin embargo, las pruebas recopiladas por los periodistas contradicen esta versión, ya que las visitas y llamadas realizadas en siete países distintos dejan claro que los concesionarios ofrecen la deslimitación como algo prácticamente habitual, incluso antes de cerrar la venta.


