VÍDEO: pruebo el Brabus Bodo, 1.000 CV, motor V12 y 360 km/h de punta para convertir el Aston Martin Vanquish en algo mucho más serio

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Limitado a solo 77 unidades y creado como homenaje a Bodo Buschmann, el Bodo 2026 lleva la fibra de carbono, el lujo artesanal y las prestaciones de Brabus a una nueva dimensión.

Cuando escucho Brabus, sigo pensando inevitablemente en el Mercedes-Benz Clase G y en berlinas convertidas en proyectiles. Pero el nuevo Brabus Bodo cambia la película: parte del Aston Martin Vanquish para convertirse en un Gran Turismo prácticamente propio.

El nombre tampoco es casual. Bodo Buschmann, fundador de Brabus en 1977, llevaba años soñando con crear un GT bajo su propia filosofía. Falleció en 2018, pero este Brabus Bodo funciona como homenaje y declaración de independencia.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

Porque aquí no estamos simplemente ante otro Aston Martin Vanquish potenciado. El Brabus Bodo conserva la base estructural y determinados componentes electrónicos, pero recibe una carrocería completamente nueva, realizada en fibra de carbono, con proporciones que cambian claramente su presencia.

Cuando lo observo de cerca, me parece más largo, ancho y visualmente más bajo que el Aston Martin original. El capó interminable, las superficies limpias y la trasera musculosa crean una silueta muy de gran turismo, aunque nada discreta.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

Hay incluso algo del espectacular Mercedes-Maybach Vision 6 en esa forma de entender el lujo: mucha longitud, ruedas enormes y una carrocería que parece dibujada alrededor del motor. La comparación no es literal, pero visualmente resulta difícil evitarla.

Bajo ese capó está la gran razón para tomarse muy en serio al nuevo Bodo. Brabus mantiene el V12 biturbo de 5,2 litros del Vanquish, aunque profundamente modificado hasta alcanzar unos redondos 1.000 CV.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

El par máximo queda en 1.200 Nm, limitado electrónicamente, y la potencia llega a 6.400 rpm. No hablamos únicamente de una reprogramación: Brabus trabaja profundamente sobre alimentación, sobrealimentación, refrigeración y escape para soportar semejante incremento de rendimiento.

Toda esa fuerza llega exclusivamente al eje trasero mediante una transmisión automática de ocho velocidades. Sobre el papel puede parecer una receta algo salvaje, especialmente con 1.200 Nm disponibles, pero al volante sorprende precisamente por lo contrario.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

Lo tengo claro: el Brabus Bodo no intenta comportarse como un Lamborghini de motor central ni busca transmitir nerviosismo permanente. Yo lo siento como un Hyper-GT muy rápido, pensado para devorar kilómetros con enorme estabilidad antes que para intimidar.

Eso no significa que sea blando. La suspensión tiene un ajuste más firme que el de un Bentley Continental GT y Brabus rebaja la carrocería hasta 25 milímetros, pero mantiene amortiguadores adaptativos y varios modos de conducción.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

En autopista rápida, me transmite una serenidad impropia de sus cifras. El objetivo de desarrollo era conseguir que circular a velocidades extremas no exigiese pelear constantemente con el coche, y esa filosofía se percibe claramente desde el puesto de conducción.

Después llega el momento de acelerar. El Bodo 2026 anuncia 0 a 100 km/h en 3,0 segundos y una velocidad máxima de 360 km/h, cifras que colocan a este gigantesco GT directamente en territorio de hiperdeportivo.

Lo interesante es cómo me entrega esa velocidad. En Sport+ el eje trasero recuerda inmediatamente cuánta potencia tiene que gestionar, pero la respuesta mantiene cierto refinamiento. No siento un coche histérico, sino una máquina brutal cuidadosamente domesticada.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

También me ayuda el equipo de frenos carbonocerámicos, con pinzas fijas de seis pistones delante y cuatro detrás. Las llantas forjadas Brabus Monoblock Z-GT de 21 pulgadas calzan neumáticos Continental específicos de altísimas prestaciones.

El escape deportivo con válvulas completa la doble personalidad y me encanta. Cerrado permite viajar sin convertir cada desplazamiento en un espectáculo acústico; abierto libera el carácter del V12, un detalle especialmente valioso ahora que este tipo de motores escasea.

Me meto dentro y sucede algo parecido. El nuevo Brabus Bodo conserva inevitablemente parte de la arquitectura del Vanquish, pero Brabus reviste prácticamente todo lo que veo y toco con cuero, Alcantara, carbono y piezas específicas de terminación artesanal.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

Los asientos me resultan cómodos pese a la puesta en escena deportiva, y el habitáculo utiliza el conocido acabado Brabus Masterpiece, con acolchados específicos y abundante personalización. Aquí la espectacularidad no depende solamente de pantallas o iluminación ambiental.

Lo que no me cuadra del todo: a este nivel de precio espero una ruptura todavía mayor con el coche donante dentro del habitáculo. El exterior parece una creación independiente; el interior permite reconocer antes de tiempo de dónde procede.

Y luego está el dinero. El Brabus Bodo supera ampliamente el millón de euros antes de impuestos, pudiendo crecer mucho con personalización. Es una cifra descomunal, incluso considerando la fabricación artesanal, el carbono y la exclusividad prometida.

Solo se fabricarán 77 unidades, referencia directa a 1977, año de fundación de Brabus. Esa limitación explica parte de su posicionamiento, pero también convierte cualquier comparación convencional de relación entre precio, potencia y equipamiento en algo bastante irrelevante.

Prueba Brabus Bodo
Prueba Brabus Bodo

Después de analizarlo y conducirlo, me quedo con una idea clara: el Brabus Bodo importa más por lo que representa que por sus 1.000 CV. Brabus deja de ser únicamente preparador y empieza a comportarse como constructor de automóviles propios.

Eso es lo realmente interesante del nuevo Bodo. Puede alcanzar 360 km/h y ofrecer un nivel de lujo extraordinario, pero su mayor mérito es demostrar que Brabus quiere escribir una historia diferente a partir de 2026.

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Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.