Sanae Takaichi es la primera ministra de Japón y conduce un Toyota Supra Mk 3 de 1991

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La nueva primera ministra de Japón hace patria con su coche de Toyota. Un modelo que utiliza desde hace más de 20 años y que puede convertirse en su sello.
Sanae Takaichi, elegida nueva líder del Partido Liberal Democrático japonés, tiene muchas cosas que demostrar en su nuevo puesto. Sin embargo, algo que no es su patriotismo. La ya primera ministra conduce uno de los coches más populares de Toyota desde hace más de 20 años.
Desde hace apenas unas horas, Japón estrena nueva ministra. Sanae Takaichi, conocida como "la dama de hierro asiática", ocupa este puesto por primera vez en la historia del país, todo un hito en una sociedad tan patriarcal como la nipona.
Muchos son los retos a los que va a tener que plantar cara Takaichi, como es el seguir impulsando a su industria automovilística, con Toyota a la cabeza. Esta marca sigue siendo la más vendida a nivel mundial, entregando más de cinco millones de vehículos en los primeros seis meses del año.
Por lo que se sabe, la primera ministra es una gran embajadora de la marca, ya que lleva más de 30 años paseándose con uno de los modelos más conocidos de Toyota.
20 años con su Toyota Supra MK3
Una de las cosas que más nos impacta de Sanae Takaichi es que conduce un Toyota Supra Mk3 de 1991. Hacerse con este coche fue todo un triunfo para ella, ya que tuvo que ahorrar para poder hacerse con él a sus 30 años.
"Trabajé, ahorré dinero y compré un coche nuevo por primera vez en mi vida", explica la nueva primera ministra. "Me llevó mucho tiempo conseguir el Super White Pearl Mica".
El hecho de decantarse por un Toyota le venía de familia, ya que el padre de Sanae trabajaba para una compañía que tenía una afiliación con la marca y ella había elegido el Supra para sustituir su amado Celica XX usado.
Takaichi equipó su Supra con un motor 1JZ-GTE biturbo de seis cilindros y 280 CV, una transmisión automática de cuatro velocidades y un interior de cuero en un color burdeos poco habitual en Japón. El único equipamiento no original es un navegador Panasonic que incluyó posteriormente. El precio ascendió a 4,3 millones de yenes (algo más de cinco millones de pesetas de la época al cambio).
En estos más de 30 años que lleva conduciendo el coche, Takaichi mantiene alguna de las características originales del Supra Mk3, como dos pegatinas de TOM, radios de alta frecuencia y, según informa Best Car, un sistema de navegación Panasonic, neumáticos Dunlop Le Mans 702 e incluso marcadores laterales para el mercado de exportación.
Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado huella, con la pintura descolorida, daños por exposición en algunas partes del interior y lo que parece ser un nido de avispas adherido a uno de los faros.
Aunque desde que llegó a altos puestos políticos ya no conduce su coche, puesto que cuenta con chofer y vehículo oficial, la primera ministra no quiere desprenderse de este tesoro que tanto trabajo le costó comprar. Además de este coche, Takaichi también tiene un Toyota Celica de segunda mano y una Kawasaki Z400GP.
Cómo era el Toyota Supra MK3
El Toyota Supra es uno de los deportivos japoneses más conocidos de la historia. En sus cuatro generaciones, las dos últimos son las más recordadas. En concreto, el Supra Mk3 fue el primero que se vendió como propio y no bajo el Toyota Celica.
La primera vez que oímos hablar del Toyota Supra Mk3 fue en 1986 y se mantuvo su producción hasta 1992. La configuración de tracción trasera se mantuvo, cambiando a la tracción delantera el Celica.
Como buen deportivo de los ochenta, su estética era muy "ochentera", con faros escamoteables y una línea rectangular y agresiva. En el Toyota Supra Mk3 la variante más interesante fue la que contaba con la tecnología Turbo.
Su oferta se iniciaba en el atmosférico 3.0i de 204 caballos de potencia, una oferta completada por el 3.0i Turbo de 238 caballos de potencia. El Turbo llegó un año más tarde, y supuso un golpe sobre la mesa ante la competencia.
A pesar de que han pasado más de tres décadas desde que este modelo se dejó de ensamblar, aún podemos hacerlos con él en el fructífero mercado de la segunda mano. En este, sus precios oscilan, arrancando las versiones de aspiración natural en unos 5.000 euros y las turbo en, como poco, 8.000 euros.
