El Reglamento General de Circulación aclara qué debe hacer un conductor al pasar un semáforo en ámbar

La DGT advierte a los conductores que aceleran cuando un semáforo está en ámbar, puede costarles una multa de hasta 200 euros y la retirada de 4 puntos del carnet.
La Dirección General de Tráfico se ha visto obligada a recordar las normas de conducción básicas para evitar la enorme cantidad de imprudencias al volante. El Reglamento General de Circulación es contundente con el uso correcto de los semáforos.
Todos los conductores dudan entre parar o seguir circulando si el siguiente semáforo pasa de verde a ámbar. A menudo no es posible frenar a tiempo, otros deciden acelerar para evitar que cambie a rojo.
Cuidado si te saltas un semáforo en una intersección
Las intersecciones son uno de los puntos más peligrosos de las carreteras. Los conductores tienden a pisar el acelerador para evitar para en el semáforo, pero el Reglamento General de Circulación deja muy claro cómo circular en este tipo de situaciones.
La decisión no depende de si hay peatones o las prisas del propio conductor. La normativa de tráfico establece que se debe detener la marcha por norma general, pero existen algunas excepciones.
El Reglamento General de Circulación establece que la luz en ámbar obliga a los conductores a detener el vehículo en ese semáforo como si se tratase de una luz en rojo siempre y cuando se pueda realizar de manera segura.
Los conductores que estén demasiado cerca del cruce no están obligados a frenar, tampoco si no es posible hacerlo sin poner en riesgo a otros usuarios de la vía. Por ejemplo, no tendrán que parar si esto podría provocar un accidente de tráfico con una colisión con el vehículo que circula detrás.
¿Y si el semáforo está en modo intermitente?
Los conductores a menudo confunden la luz ámbar con un semáforo en intermitente. Este último no impone una obligación de parar, pero es necesario prestar especial atención en estas situaciones.
Este tipo de luces se utilizan principalmente en intersecciones con baja afluencia de vehículos y cedas al paso, no es necesario regularlas con el sistema tradicional de luz roja, ámbar y verde.
Los conductores tendrán que reducir la velocidad si fuese necesario y respetar las normas de prioridad que se apliquen en cada vía. A pesar de no suponer una obligación, tendrán que frenar si fuese necesario.
La DGT advierte que saltarse un semáforo en ámbar cuando es seguro frenar supone una falta leve. Los conductores se pueden enfrentar a una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carnet de conducir, idéntico a sobrepasar una luz en rojo.
