¿Quieres un Suzuki Jimny pick-up? Pues te vas a quedar con las ganas por esta sorprendente razón

Si estabas esperando un Suzuki Jimny pick-up, tenemos malas noticias: lo más probable es que no lo llegues a ver nunca.
Quizá la pregunta debería ser otra: ¿quieres un Suzuki Jimny? Pues tenemos una mala noticia para ti. Si vives en España, lo tienes complicado: tras idas y venidas, hace mucho que el todoterreno no se puede comprar nuevo, así que suerte en el mercado de segunda mano, nadie se quiere deshacer de él y los precios están inflados. Y tenemos una noticia todavía peor: si esperabas un Suzuki Jimny pick-up, puedes esperar sentado.
El medio australiano Drive acudió al Tokyo Motor Show 2025, en el que pudo hablar con Takamitsu Sasaki, Ingeniero jefe de Suzuki Motor Corporation. Allí le preguntaron por una posible versión UTE del modelo, lo que en el resto de mercados es un pick-up, y su respuesta fue directa, sencilla y dolorosa: “Realmente no hay mucha demanda”.
A pesar de que el Jimny es un modelo muy codiciado que no se vende en muchos mercados (en Europa, una vez más, es un modelo que ha sido víctima de las emisiones), parece que, aunque se ha rumoreado en muchas ocasiones, una variante en formato de camioneta no es algo que pida mucho el público general.
Además, esa baja demanda no sería el único escollo que habría para que se materializase, también habría problemas técnicos. Sasaki explica que “si tuviéramos que fabricar un Jimny, tendríamos que hacerlo muy resistente, y eso es muy difícil”, a lo que añade que “para poder poner mucho peso en la parte trasera, necesitamos hacer el chasis más fuerte”.
Es algo lógico, el modelo ha sido concebido con su formato actual, que es con un volumen de carga limitado y, sobre todo, con una capacidad de carga bastante limitada: 340 kilos. Además, en estos se incluye el peso de los pasajeros, por lo que no tiene la base necesaria para convertirse en un vehículo de trabajo.
Incluso si se convirtiera en un pick-up de reducidas dimensiones (una suerte de Jeep Gladiator a escala muy reducida), tendría que tener una caja de carga que permitiría transportar muchos más bultos y, en consecuencia, también más peso. Ara poder hacer frente a eso sería necesario, si bien quizá no crear un chasis nuevo, sí al menos desarrollar una variante fuertemente modificada con refuerzos suficientes para aguantar su nuevo cometido.
Por tanto, habría que realizar una inversión fuerte que, si a la hora de la verdad no hay demanda suficiente, no tendría mucho sentido desde el punto de vista comercial.
A pesar de eso, incluso si Suzuki mejorase el chasis del 4x4, habría que hacer frente a otro problema: el motor. El Jimny no es que destaque precisamente por su propulsor. Dado que es un vehículo de dimensiones y peso bastante contenidos, bajo el capó monta un motor que simplemente cumple: un humilde bloque 1.5 de aspiración natural que desarrolla una potencia de 102 CV.

Es por eso que, si se crease una versión pick-up, con un chasis reforzado que pesase más y que permitiese una carga útil mayor, es decir, con más peso extra, sería necesario montar un propulsor de mayor rendimiento para que el coche se moviera con solvencia.
Es algo que Suzuki no se plantea: “No estamos considerando un modelo con un motor más grande porque este modelo tiene una carrocería y un motor muy particulares. Es cuestión de equilibrio, tiene el tamaño justo, así que no estamos considerando un motor más grande”, comenta Sasaki.
Con todo esto, parece altamente improbable, por no decir directamente imposible, que veamos un Suzuki Jimny pick-up, al menos en esta generación del modelo. Además, si vives en España, te recomendamos no poner tur mira en imposibles tan lejanos, si quieres complicarte la vida, basta con que te embarques en la aventura de hacerte con un Jimny de segunda mano.
De su actual generación no es que abunde la oferta y su precio es bastante alto. En unidades que superan incluso los 70.000 km se piden por ellos más de 25.000 euros y los ejemplares que tienen kilometrajes más bajos (menos de 25.000 km) se acercan peligrosamente a los 40.000 euros.

