Porsche ha encontrado la fórmula para revertir su situación financiera: un 20% menos de variantes para conseguir un 30% más de ventas

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La marca alemana presenta su nueva estrategia Sportwagenschmiede '35’, articulada en cinco apartados. Con esta reorientación de su hoja de ruta, la compañía de Stuttgart busca mejorar su economía.
El año pasado, Porsche recibió un aviso: de ser líder en beneficios a caer un 95,7% en ingresos. Esto llegó a la dirección de Zuffenhausen a buscar soluciones para mejorar las cuentas. La marca alemana ha presentado su nuevo plan financiero (en el que ha confirmado un superdeportivo con motor central) con un objetivo claro: reforzar su posición como uno de los fabricantes de coches deportivos más deseables.
Porsche ha mostrado su reorientación estratégica, denominada Sportwagenschmiede '35 – driven by the love for sports cars’ (impulsada por el amor a los deportivos), en el Capital Markets Day celebrado en el Centro de Desarrollo de Weissach.
La base de la nueva hoja de ruta es el posicionamiento único de la marca. El fabricante de Stuttgart considera que, con productos que abarcan tanto el segmento de lujo deportivo como el premium deportivo de gama alta, puede obtener altos rendimientos en la franja superior del mercado del automóvil y beneficiarse a la vez de una escala mayor.
La estrategia Sportwagenschmiede '35’ de Porsche se articula en torno a cinco categorías: Marca y Cliente, Productos y Tecnologías, Empresa y Operaciones, Personas y Organización y Objetivos Financieros.
Porsche perfila su identidad con una oferta diferenciada: calidad frente a volumen
En el primer punto del plan, centrado en la marca y el cliente, Porsche ha perfilado su posicionamiento único con una oferta diferenciada en los segmentos de lujo deportivo y premium de gama alta. De esta forma, marca aún más su identidad como fabricante de deportivos, manteniendo su filosofía ‘Value over Volume’.
Porsche se caracteriza especialmente por el diseño, la exclusividad, las prestaciones, la tradición y el placer de conducir. Estas cualidades han configurado la base de su identidad a lo largo de las décadas y le han colocado en una posición singular, a medio camino entre los segmentos de gama alta y de lujo deportivos.
La marca mantendrá esta posición con coherencia, al mismo tiempo que ampliará de forma selectiva su presencia hacia segmentos más exclusivos y con márgenes más altos. De esta forma, prevé situarse en un nivel superior, mediante más opciones a la carta y la ampliación del catálogo en segmentos de mayor valor, entre otras medidas.
De este modo, la empresa quiere aumentar en torno a un 20% el precio medio de venta de sus modelos de máxima categoría a medio plazo, con productos que lo justifiquen. Asimismo, se propone ampliar su oferta de personalización a través de su programa Sonderwunsch.
En el futuro, Porsche agrupará bajo el concepto general ‘Home of Sports Cars’ (hogar de los deportivos) sus actividades en tres áreas: Performance (prestaciones), que incluye Manthey; Exclusiveness (exclusividad), con Sonderwunsch y Exclusive Manufaktur; y Heritage (legado). En primer plano de esta propuesta está el consolidado Sonderwunsch, que Porsche seguirá ampliando.
Productos y tecnologías: una oferta más concentrada y más eficiencia
Porsche subraya su objetivo de ofrecer el vehículo más deportivo en cada uno de sus segmentos relevantes e invierte a gran escala en su tecnología de propulsión y de baterías.
En este sentido, Porsche quiere reducir la complejidad de su abanico de productos y aspira a tener alrededor de un 20% menos de variantes de modelo. Con ello, espera aumentar sus ventas por variante en torno a un 30% a medio plazo.
Del mismo modo, quiere afianzar su presencia en esta franja superior del mercado. Su objetivo a medio plazo es aumentar aproximadamente un 45% la proporción de modelos D y E en el conjunto de la gama.
Igualmente, ha anunciado el desarrollo de una plataforma de superdeportivo de motor central que se ubicará por encima del 911, así como variantes con carga más emocional de su modelo más emblemático.
Por otro lado, Porsche mantiene su enfoque multienergía, orientado aún más al cliente, y ha anunciado inversiones en motores de combustión e híbridos enchufables, así como en la próxima generación de tecnología de baterías.
Empresa y operaciones: más ligera, más rápida, más eficiente y más resiliente
Porsche prevé reducir el umbral de rentabilidad a menos de 200.000 unidades mediante un aumento de la flexibilidad y la productividad. La compañía se concentra en su negocio principal, simplifica la organización y se apoya en un equipo directivo sólido.
Personas y Organización: recortes de plantilla
La dirección de Zuffenhausen quiere reducir los costes de personal y aumentar la productividad. Unas estructuras de dirección ligeras y unas decisiones más rápidas deben hacer la empresa más ágil y eficaz.
En este sentido, Porsche prevé recortar un 40% los puestos directivos a medio plazo y un 25% la plantilla en funciones directas e indirectas a medio plazo, con un objetivo estratégico del 30%; además, los costes de personal bajarán en torno a un 10%, gracias a las medidas adoptadas en el marco del ‘Future Package’.
Objetivos financieros: depender menos del volumen y generar más valor por vehículo
A medio plazo, la empresa persigue una rentabilidad operativa sobre ventas del 10 al 15% y un margen de flujo de caja neto de la parte de automoción del 9 al 12%. El objetivo estratégico a largo plazo es una rentabilidad operativa sobre ventas del 15% y un margen de flujo de caja neto de automoción del 12%.
“Con nuestra estrategia Sportwagenschmiede '35 seguimos un plan claro. La finalidad última es potenciar aún más nuestra marca única de deportivos en todas las gamas y con nuevos modelos muy deseables en segmentos de margen especialmente alto”, ha señalado Michael Leiters, CEO de Porsche.


