Ni hibridación ni etiqueta ECO. El coche oficial de la alcaldesa de Santiago es uno de los míticos, tiene 25 años y equipa un motor V6 de gasolina

Citroën Xantia V6.
Citroën Xantia V6.

El Cocello de Santiago utiliza un Citroën Xantia con un propulsor V6 desde el año 2000. Ya están en marcha los trámites para jubilar la berlina francesa y sustituirla por un coche eléctrico.

Si hay una zona de España donde es posible encontrar joyas de Citroën es en Galicia. No hace mucho supimos de esta C15 a estrenar, con apenas 67 kilómetros, la penúltima unidad construida. Ahora conocemos el coche oficial que utiliza la alcaldesa de Santiago, nada menos que un precioso Citroën Xantia V6, aunque tiene los días contados…

Tiene los días contados no la regidora, sino el coche. Lamentablemente, corren malos tiempos para el automóvil y hay quienes quieren mandar al desguace joyas como esta para reemplazarlas por vehículos modernos y electrificados.

No obstante, hay que mirar siempre el lado bueno de la vida, como decía la canción de La vida de Brian (1979), y es un bueno momento para aprovechar y comprar este tipo de automóviles por poco dinero (aunque las cotizaciones no paran de subir).

El caso del Citroën Xantia es un ejemplo claro. Esta berlina media llegó al mercado en 1993 para sustituir al BX y cosechó un éxito comercial rotundo, con un total de 1.216.734 unidades fabricadas hasta 2001, cuando cesó la producción.

El Citroën Xantia cambió el rumbo de la marca francesa

Citroën Xantia V6.
Citroën Xantia V6.

El Xantia llegó en un momento clave para Citroën. A principio de los 90, la marca de los chevrones se encontraba en una situación complicada, después de una década de los 70 desastrosa, en la que acabó siendo rescatada por Peugeot, y unos años 80 en los que había conseguido salir a flote, gracias, en gran parte, al exitoso Citroën BX.

A finales de los 80, el BX ya mostraba síntomas de flaqueza y era necesario buscarle un reemplazo. Por otro lado, las marcas rivales preparaban modelos interesantes, como el Ford Mondeo o el Renault Laguna. Así que Citroën tenía que hacer muy bien las cosas, si no quería quedarse rezagada. Y lo consiguió.

En 1993 se presentó el Citroën Xantia, una berlina diseñada por Bertone de 4,44 metros de largo que abandonaba los diseños rupturistas que habían caracterizado a la firma francesa hasta entonces. Este nuevo modelo suponía un antes y un después que se reflejaba también en el cambio de estrategia en la denominación.

La gama de motores era muy fiable y robusta, aunque sin grandes innovaciones tecnológicas (por eso eran fiables y robustas). Contaba con mecánicas atmosféricas de gasolina y diésel, de 1.6, 1.8, 2.0 y 1.9 litros, respectivamente, y potencias entre 101 y 122 CV, y 71 CV en el caso del 1.9 diésel. Este mismo motor también contó con una versión turbodiésel de 92 CV.

Citroën Xantia V6.
Citroën Xantia V6.

Más adelante, apareció un 2.0 16 válvulas con 152 CV y un 2.0 turbo con 147 CV que mejoraba sustancialmente la entrega de par en bajas. La opción tope de gama era un V6 3.0 24 válvulas atmosférico con 190 CV.

En 1995, apareció el Xantia Activa y llegaron una versión mejorada del 1.9 TD, con 90 CV, y un nuevo 2.1 TD con 109 CV, sustituido en 1999 por el mítico 2.0 HDI, también con 109 CV.

Entre las virtudes del Xantia, destacaba su elevado confort en carretera, gracias a su eje trasero direccional, que giraban las ruedas hasta tres grados, y a las suspensiones. Las versiones básicas equipaban el sistema HN, similar al del BX, que permitía ajustar la altura del coche en tres posiciones: carretera, fuera de carretera y grandes obstáculos.

En cambio, las versiones más potentes y equipadas incluían la suspensión Hidractiva II del XM, pero mejorada en su gestión electrónica. Tenía una tercera esfera por cada eje que podía variar automáticamente la cantidad de gas que sujetaba la carrocería. Cuanto mayor era la cantidad de gas, mayor era la capacidad de filtrado y también la inclinación de la carrocería.

El resultado era una berlina que proporcionaba una agilidad asombrosa en los pasos por curva, así como una gran estabilidad. Tanto es así que era capaz de superar a superdeportivos de Porsche o McLaren.

El Citroën Xantia V6 que utiliza la alcaldesa de Santiago

El Citroën Xantia que utiliza la alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín, es una unidad que adquirió el Consello en febrero del año 2000 para servicio de los concejales. Por tanto, pertenece ya al último periodo de producción, posterior al restyling que recibió en 1998.

Es un Xantia tope de gama, equipado con el motor V6 de 3.0 litros atmosférico (código ES9 J4), con cuatro válvulas por cilindro para un total de 24, que desarrollaba 190 CV y 267 Nm de par.

Se podía combinar con un cambio manual de cinco relaciones o automático de cuatro y, con un peso de 1.468 kg, aceleraba de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y alcanzaba los 230 km/h. El consumo mixto era de 10,9 litros/100 km, según datos oficiales.

Un Renault Megane eléctrico ocupará su lugar

Renault Megane eléctrico.
Renault Megane eléctrico.

El Consello ha utilizado este Citroën Xantia V6 durante 25 años, pero pronto dejará de hacerlo. La alcaldía va a renovar su flota de coches oficiales a través de un contrato de renting por un importe de 61.761 euros, según indica La Voz de Galicia.

En concreto, el modelo que va a utilizar tan pronto se resuelvan los expedientes de contratación abiertos es un Renault Megane E-Tech, un coche eléctrico de 4,20 metros de longitud que llegó al mercado español a finales de 2021.

Actualmente, se ofrece con un motor de 218 CV y una batería de 60 kWh que le proporciona una autonomía de hasta 468 kilómetros.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España