Mercedes hizo sus primeros eléctricos tan estrafalarios por una buena razón. Ahora, ya no es necesario y el GLC eléctrico es muestra de ello

Mercedes GLC
Mercedes GLC

En Mercedes están marcando un cambio de paradigma dentro del mercado de coches eléctricos al usar el mismo diseño que los modelos de combustión interna.

Si hay algo que en el mercado de coches eléctricos siempre he considerado como una apuesta demasiado arriesgada es ese afán por ser diferente al resto. Al principio era algo que quería el comprador y después fueron las marcas las que siguieron con esa tendencia. Hoy, este recurso se está agotando y en Mercedes ya han tomado cartas en el asunto.

Hablo de esa necesidad de tener un diseño que los haga diferentes a los coches con motor de combustión interna. Hasta hace no mucho, era relativamente fácil identificar cuándo se trataba de un coche eléctrico y cuando estábamos ante uno con motor térmico. Sin embargo, las marcas ahora empiezan a integrar sus vehículos enchufables en el mismo lenguaje de diseño del resto de su gama.

El diseño de los coches eléctricos siempre fue una apuesta arriesgada

Mercedes CLA
Mercedes CLA

Y esta es una decisión acertada desde varios puntos de vista. El más importante es que permite al usuario del coche eléctrico no destacar entre la multitud, haciendo más fácil la transición de un tipo de vehículo a otro sin que el usuario sienta que conduce una nave espacial. O un coche con una estética demasiado atrevida para los estándares actuales.

Así es como lo han entendido en Mercedes, que ahora ven con claridad que el rumbo a seguir en cuanto a diseño de coches se refiere es el que no hace distinción entre vehículos eléctricos y de combustión. Los últimos lanzamientos de la firma de la estrella confirman ese cambio de tendencia, con ejemplos claros como el del Mercedes CLA y el del nuevo Mercedes GLC eléctrico.

Y es que hace ya algunos años, la marca de la estrella diseñó la familia de modelos EQ. Así, Mercedes diferenciaba entre los coches de combustión, que conservaban las denominaciones tradicionales (Clase A, Clase C, GLE…), y los eléctricos puros, llamados EQA, EQB, EQC…

La compañía alemana no solo ha decidido que todos sus modelos se basen en el mismo lenguaje de diseño, sino que tampoco va a hacer distinciones a partir de ahora en las denominaciones comerciales. De este modo nacen los nuevos CLA y GLC eléctricos, además del Mercedes Clase C eléctrico que llegará de cara al próximo año.

Un cambio de rumbo acorde a las preferencias del mercado

Mercedes GLC
Mercedes GLC

Pero, ¿a qué se debe este cambio de tendencia estética en el mercado de vehículos eléctricos? Markus Schäfer, miembro del consejo de administración de Mercedes y director de tecnología, responde a esta pregunta hablando del futuro eléctrico de la marca alemana y de la línea de diseño futura que seguirá la compañía con este tipo de vehículos.

“Los primeros usuarios querían ser diferentes”, declaró el alto cargo alemán en una entrevista con la publicación australiana WhichCar. “Querían demostrar que conducían un coche eléctrico, y ahora estamos entrando en la adopción generalizada y masiva, y los clientes no quieren mostrar que conducen un vehículo eléctrico. Quieren la misma forma, independientemente del sistema de propulsión”.

Una prueba de ello la encontramos en el nuevo Mercedes GLC eléctrico. Presentado en sociedad el mes pasado, este modelo ha sido creado para reemplazar al anterior Mercedes EQC, un SUV eléctrico que fue un pionero para la marca de Stuttgart, pero que no disfrutó de unos niveles de ventas lo suficientemente elevados como para justificar su existencia.

Al igual que el GLC, el Mercedes CLA de tercera generación tiene un aspecto muy similar a la variante con motor de combustión interna. De hecho, la estética es tan parecida que cuesta diferenciar entre el modelo de combustión y el de gasolina (que es híbrido).

Diseños similares, pero con plataformas diferentes

Aunque los futuros vehículos eléctricos de la marca continuarán esta tendencia y compartirán un estilo familiar con los modelos de combustión interna, Mercedes-Benz sigue insistiendo en utilizar plataformas dedicadas a vehículos eléctricos, diferenciándolas de las que emplean los modelos equipados con motores de combustión interna, todo ello en lugar de desarrollar una única plataforma que puedan utilizar todos sus modelos, independientemente del sistema de propulsión.

“En el futuro, el sistema seguirá siendo el mismo. La inteligencia de MB.UX será la misma, pero la plataforma es diferente”, dijo Schäfer. “¿Por qué hacemos esto? Al final, se está haciendo concesiones al intentar comprimir diferentes tipos de transmisión en una sola plataforma”.

Continuó explicando que acomodar todo, desde motores de seis y ocho cilindros hasta híbridos, puede consumir espacio en la batería, lo que reduce la autonomía: “Incorporar ambos sistemas de propulsión a la misma plataforma al final termina siendo un compromiso, y no queremos ofrecer coches comprometidos”.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España