Más trabas al coche desde Europa. Ahora quiere un nuevo certificado de vida útil obligatorio para los usados

Los conductores que quieran vender un coche de segunda mano tendrán que conseguir un nuevo certificado, la UE pone más trabas a los vehículos más antiguos.
La Unión Europea pretende endurecer aún más las regulaciones a los coches antiguos y contaminantes. Desde Bruselas apuestan por un nuevo certificado de vida útil para los modelos de segunda mano.
Esta medida llega en un momento complicado en el que los países intentan acelerar la transición a los coches eléctricos. Además, otros como España tienen una flota automovilística envejecida con una edad media de 14,5 años, según los últimos datos de 2025.
La edad media de los coches españoles ha ido en aumento constante en los últimos años, ahora la Unión Europea pretende ponerle límite. Los propietarios tendrán que conseguir un certificado de vida útil antes de vender su vehículo de segunda mano.
Un certificado de vida útil al pasar la ITV
Desde Bruselas apuestan por medidas agresivas como aumentar el precio de los carburantes o la llegada de las ZBE. La Unión Europea plantea ahora crear un certificado obligatorio para todos los coches antiguos y de segunda mano.
Este documento se podrá emitir en los centros para pasar la ITV y en los talleres autorizados. El informe indicará si el vehículo puede seguir circulando con seguridad (favorable) o si su vida útil se está agotando a pesar de funcionar aparentemente bien (desfavorable).
La Unión Europea pretende regular la venta de coches de segunda mano como una estrategia de reducir la edad media del parque automovilístico. Los certificados con resultado desfavorable pueden seguir circulando, aunque con algunas restricciones.
Más obstáculos a la venta de coches de segunda mano
La polémica no ha dejado de crecer desde que se dio a conocer esta iniciativa. La Unión Europea confirma que el certificado obligatorio de vida útil no impide que el propietario pueda circular con su vehículo, sino venderlo a otro comprador.
El propietario del vehículo debe adjuntar el documento de la ITV o un taller especializado junto al contrato de compraventa. El conductor tendría que intentar obtener el resultado favorable en una nueva revisión para poder vender el coche de segunda mano.
Esta medida sería pionera en España, si llegase a aplicarse. Los talleres podrían tomar la decisión por primera vez de retirar un vehículo de la circulación por cuestiones mecánicas y debido a motivos de seguridad.
Este documento incluiría información relativa al estado mecánico del coche, las emisiones, el kilometraje real y la estimación de vida útil que pueda tener. Desde Bruselas trabajan en la puesta en funcionamiento de este informe, aunque se desconoce cuándo entraría en vigor.
