En Europa vamos a tener un problema gordo en breve. Y viene de China, que acaba de quitar las ayudas a la compra de coches eléctricos

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China se prepara para la inminente explosión de la burbuja de los coches eléctricos con consecuencias que serán globales, Europa está en el punto de mira.

Los coches eléctricos chinos han desembarcado en Europa y las consecuencias empiezan a ser devastadoras para las marcas tradicionales, no pueden competir en precio. La situación podría empeorar en los próximos meses.

La eliminación a las ayudas a la compra de coches eléctricos en China son solo el comienzo de lo que está por venir. La burbuja del mercado automovilístico del gigante asiático podría salpicar a Europa muy pronto.

Coches eléctricos recién salidos de la fábrica y vendidos como “segunda mano”

Las marcas de coches eléctricos de China no están dispuestas a sufrir una caída en ventas en un mercado más que competitivo. La solución es rebajar un precio medido al milímetro, aunque en esta ocasión no recortan en materiales o procesos de producción.

El gigante chino ha encontrado una laguna en la cadena de venta de los coches eléctricos. Los fabricantes venden modelos a los concesionarios, quienes los matriculan y los revenden como un coche "de segunda mano".

Las "automatriculaciones" se han disparado en un intento de las marcas por alcanzar unos objetivos de ventas casi imposibles sin las ayudas del Gobierno de China. La única forma de rebajar el precio de los modelos electrificados es a través de los concesionarios revendiéndolos como usados, aunque sin un solo kilómetro.

Los medios locales como People’s Daily no han tardado en criticar esta dura decisión de las marcas chinas. Los expertos en automoción acusan a los fabricantes de alterar el mercado, terminan promoviendo una cultura que maquilla las unidades vendidas, que no serían accesibles a un elevado número de conductores de otra forma.

La burbuja de los coches eléctricos a punto de explotar

Las opiniones están divididas con conductores que ahorran miles de euros en la compra de su coche y marcas que alcanzan sus objetivos, por otro lado están los analistas. Los expertos no han dudado en criticar este sistema inflado.

Las enormes rebajas fiscales a la compra de coches eléctricos y las subvenciones a los fabricantes han sido objeto de polémica en Europa. China no deja espacio a la libre competencia y las automatriculaciones es un ejemplo más.

A pesar de que la industria crece y las marcas chinas consiguen récord de ventas, la realidad es muy diferente: el modelo chino podría derrumbarse. Wei Jianjun, presidente de Great Wall Motor, anticipaba en mayo una enorme crisis, asegura que "aún no ha estallado" aunque será una cuestión de tiempo.

Las consecuencias de la explosión de la burbuja china podrían ser globales. El país es el mayor productor de coches eléctricos del mundo, así que Europa tiene miles de millones de euros en juego.

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estima que el Gobierno de la República Popular de China inyectó más de 230.000 millones de euros en ayudas al sector de la automoción entre entre 2009 y 2023. Muchos de los gigantes de la industria ni siquiera existirían hoy sin estas ayudas.