Las marcas chinas también han puesto el mercado de ocasión patas arriba: los usados de más de 10 años han bajado de precio en lo que va de 2026

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El mercado de coches de segunda mano está experimentando una reducción de los precios por, entre otros motivos, el aumento de la oferta y la llegada de las marcas chinas.
La creciente presencia de los fabricantes chinos en Europa está alterando el mercado de coches nuevos y, desde hace ya algún tiempo, comienza a notarse también en el mercado de ocasión, donde la necesidad de mantener unos precios competitivos está provocando una corrección que ya alcanza incluso a los vehículos más antiguos. Lo que hace apenas unos meses parecía limitarse a los modelos seminuevos y de pocos años de antigüedad se ha extendido ahora a casi todas las franjas del mercado. Así lo reflejan los datos correspondientes al primer semestre de 2026 publicados por GANVAM, que muestran cómo los precios de los coches usados han bajado en lo que va de año.
Baja el precio de los coches usados en España
Uno de los datos más llamativos del informe es que los coches con más de 10 años de antigüedad ya han reducido su precio medio un 4% con respecto al mismo periodo del año pasado. Se trata de una evolución significativa si se tiene en cuenta que estos vehículos representan más de la mitad de todas las operaciones de compraventa de segunda mano que se realizan en España.
Dentro de este segmento, los modelos con entre 11 y 15 años registran la mayor caída, con un descenso del 4,4%, situando su precio medio en 9.927 euros. Por su parte, los vehículos con más de 16 años también se abaratan, aunque de forma ligeramente moderada, con una reducción del 3,7% que deja su precio medio en 4.635 euros.
El motivo de esta evolución es el resultado de la fuerte competencia existente en el mercado de coches nuevos. La llegada de marcas chinas con propuestas cada vez más competitivas, especialmente en términos de precios y tecnología, obliga a los fabricantes tradicionales a ajustar sus estrategias comerciales y aplicar descuentos para mantener su atractivo.
Como consecuencia, los vehículos de ocasión también deben rebajar sus precios para conservar una diferencia económica lo suficientemente atractiva como para justificar su compra frente a un coche nuevo.
La corrección también alcanza a los modelos más jóvenes. El incremento de la oferta de vehículos procedentes de contratos de renting que finalizan, operaciones de recompra y flotas de alquiler está aumentando el número de unidades disponibles y reduciendo la presión sobre los precios.
En este contexto, los coches con entre 2 y 5 años de antigüedad reducen su precio medio un 4,2%, hasta situarse en 19.435 euros. La caída es todavía mayor entre los seminuevos, cuya oferta también ha crecido durante los últimos meses. En este caso, el precio medio desciende un 5,1%, quedándose en 25.103 euros.
Los híbridos son los coches que menos se deprecian
El estudio de GANVAM también pone el foco sobre la evolución de las diferentes tecnologías de propulsión. Aunque los coches eléctricos continúan depreciándose a mayor velocidad que el resto debido al rápido avance tecnológico, al aumento de la oferta de segunda mano y a la creciente competencia, el informe detecta los primeros síntomas de estabilización de su valor residual.
Tomando como referencia vehículos con 3 años de antigüedad, un coche eléctrico conserva el 46,2% de su valor inicial. Aunque esta cifra es inferior al 50% registrado durante el mismo periodo del año pasado, supone una ligera mejora respecto al cierre del primer trimestre, cuando el valor residual se situaba en el 46%.
Según el informe, uno de los factores que puede estar contribuyendo a esta estabilización es la evolución de los precios de los carburantes. La volatilidad del coste de la gasolina y el diésel está despertando un mayor interés por los vehículos eléctricos, lo que ayuda a sostener su demanda en el mercado de ocasión.
De hecho, el estudio DAT Report 2026, elaborado sobre una muestra de más de 8.300 propietarios europeos, refleja que el 47% de los conductores españoles se imagina dando el salto a un vehículo enchufable en el futuro. Se trata de un porcentaje superior al registrado en Alemania (40%) y ligeramente por encima del de Francia (46%).
No obstante, el informe también deja claro que siguen existiendo importantes barreras que frenan la adopción del coche eléctrico. La principal continúa siendo la incertidumbre sobre la evolución de las baterías. En España, el 81% de los encuestados reconoce que todavía tiene dudas acerca de su durabilidad, un porcentaje superior al de otros mercados europeos analizados.
A ello se suma la percepción de que la infraestructura de recarga sigue siendo insuficiente. 8 de cada 10 conductores españoles consideran que la red disponible es insuficiente, una opinión que contrasta con la de países como Noruega, donde solo el 46% comparte esa preocupación.
Mientras tanto, los híbridos convencionales siguen demostrando que son la tecnología que mejor conserva su valor con el paso del tiempo. A los 3 años mantienen el 65% de su precio original, lo que los convierte en la motorización con menor depreciación del mercado, a pesar de que esta cifra también se ha reducido respecto al año pasado.
Los vehículos de gasolina ocupan la segunda posición en retención de valor, conservando un 57% de su precio inicial transcurridos 3 años desde su matriculación. Los coches diésel mantienen la tendencia descendente derivada de una oferta cada vez más reducida y conservan alrededor del 54% de su valor original.
Por su parte, los coches híbridos enchufables retienen un 54,8% de su precio tras tres años, aunque siguen siendo la tecnología con el precio medio más elevado dentro del mercado de ocasión, superando los 28.400 euros.
