Historia del Dodge Charger, un rebelde con causa

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Dodge Charger de 1966Auto Bild
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Hace 60 años que el Dodge Charger vio la luz. Así nació este inconfundible icono deportivo estadounidense.

Durante el mes de abril de 1968, que es cuando nació uno de los muscle cars más excitantes, el Dodge Charger, Sol, el parte meteorológico para la ciudad de San Francisco (California, EEUU) apuntaba pocas probabilidades de precipitaciones y temperaturas moderadas. 

Fueron unas condiciones algo inusuales para aquella época del año, pero también inmejorables para dar un paseo tranquilo por la ciudad… o para correr y saltar por sus calles empinadas a bordo de dos deportivos con sonoros motores V8 bajo el capó. 

En torno a aquel mes de abril de hace 58 años se filmó la inconfundible persecución de la película ‘Bullitt’, con un Ford Mustang verde conducido por Steve McQueen y un Dodge Charger R/T de color negro.

El Dodge Charger Concept II de 1965 adelantaba las líneas del modelo final que llegaría en 1966, con una carrocería tipo 'fastback'.
El Dodge Charger Concept II de 1965 adelantaba las líneas del modelo final que llegaría en 1966, con una carrocería tipo 'fastback'.Auto Bild

Siempre es adecuado pensar en esos casi 11 minutos de adrenalina desprovista de los efectos cinematográficos digitales actuales. No solo por la escena en sí, sino porque está protagonizada por dos modelos que dejaron huella en la historia del automovilismo estadounidense y en la de ambos fabricantes. 

Al igual que el Mustang supuso un antes y un después para Ford, también lo hizo el Charger para Dodge. Además, en cierto modo, este último se vio influenciado por el primero.

En la década de 1960, Estados Unidos estaba cambiando a un ritmo vertiginoso. La sociedad estaba avanzando, el movimiento hippie ganaba popularidad y los coches ya no eran meros medios de transporte. 

Ya se habían convertido en elementos de estatus y cada vez más conductores buscaban algo más que ir del punto A al B. Había una necesidad de emoción al volante y esto propició la llegada de los denominados muscle cars y pony cars.

A mediados de la década, muchas marcas ofrecían modelos de este tipo. Pontiac contaba con el GTO, Chevrolet tenía el Chevelle (el Camaro no llegaría hasta 1967), Oldsmobile ofrecía el 442 y Ford había dado un golpe en la mesa con el Mustang, presentado en la Feria Mundial de Nueva York de 1964. 

Por parte de Chrysler, el Plymouth Barracuda fue el rival más claro del deportivo de la marca del óvalo, pero Dodge no contaba con nada a la altura. Fue entonces cuando se empezó a trabajar en un coche que jugara en esta nueva liga.

Para facilitar las cosas, la base elegida fue la de otro modelo ya existente, técnica que también utilizaron otros fabricantes. Al igual que el Mustang estaba basado en el Falcon y el Barracuda partía del Valiant, el Dodge Charger utilizaba la plataforma del Coronet. 

Ahora bien, sobre esta base se situó una carrocería totalmente nueva de tipo fastback, como la que también ofrecía el Mustang. Así, aunque el Charger era más grande, en cierto modo podía competir con el modelo de la firma de Dearborn. Sin embargo, también lo hacía con otro coche aún más similar: el poco conocido AMC Marlin.

El exterior no pasó desapercibido, con detalles como la caída del techo, los faros traseros unidos y unos delanteros que aparecían ocultos tras unas trampillas de la parrilla. Asimismo, el interior fue bien valorado por sus buenas terminaciones, cómodos asientos independientes y una instrumentación clara.

Por supuesto, la receta se completó con una variada gama mecánica compuesta por motores V8 de diferente tamaño, desde un 5.2 litros que entregaba unos 230 CV a un enorme Hemi de 7.0 litros que ofrecía 430 CV (425 hp) de potencia. En cuanto a las cajas de cambios, podías optar por dos manuales de tres o cuatro velocidades o una automática de tres relaciones.

1968: empieza la leyenda

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero en el caso del Dodge Charger, no es así. El modelo original causó buenas sensaciones entre la prensa cuando llegó a las carreteras, por su calidad de fabricación y un comportamiento más que correcto, especialmente en las versiones más potentes. 

Sin embargo, quizás por no estar tan diferenciado de algunos de sus rivales, no logró la popularidad esperada. Por suerte, todo cambió radicalmente en 1968.

Fue entonces cuando llegó a las calles la segunda generación del Dodge Charger, el que todos recuerdan cuando se habla del pasado de este icono estadounidense y el que marcó un antes y un después para la firma americana. 

Con una carrocería que dejó de lado la estética fastback en favor de un estilo más personal, mejores prestaciones y una presencia más agresiva, dejó de ser un deportivo más. 

Se convirtió en el monstruo que dominó en la NASCAR con su versión Daytona (más aerodinámica), el coche que saltaba por las calles de San Francisco junto al Mustang de Steve McQueen en ‘Bullitt’, el fiel compañero de Bo y Luke Duke en sus huidas del Sheriff del condado de Hazzard en la serie de televisión ‘Dukes of Hazzard’ y la bestia casi inmortal de Dominic Toretto en la saga ‘Fast & Furious’.

Hoy en día, el Dodge Charger cuenta con ese aura de rebeldía que le llegó con su segunda generación y que se recuperó con su vuelta al mercado a mediados de los 2000, pero nada de eso habría sido posible sin aquel deportivo basado en el Coronet que escribió los primeros párrafos de la historia de esta leyenda hace ya 60 años.

Todos los Dodge Charger de la historia

En estos 60 años, el Dodge Charger se ha despedido en dos ocasiones y ha pasado por muchos estilos y configuraciones mecánicas. Así ha ido evolucionando con el paso de los años:

Dodge Charger de 1966
Dodge Charger de 1966Joe Wilssens

1966-1967 • 1º Generación:

El Dodge Charger original, basado en la plataforma del Coronet y con una gama de motores V8 con hasta 430 CV.

1968-1970 • 2º Generación
1968-1970 • 2º GeneraciónAuto Bild

1968-1970 • 2º Generación:

El más reconocible. Se fabricaron más de 90.000 unidades y ganó fama en los circuitos y en las pantallas.

1971-1974 • 3º Generación
1971-1974 • 3º GeneraciónAuto Bild

Esencialmente, era un Coronet de dos puertas. Era deportivo, pero no como su antecesor.

1975-1978 • 4º Generación
1975-1978 • 4º GeneraciónAuto Bild

1975-1978 • 4º Generación:

La crisis del petróleo y los cambios de gustos convirtieron al Charger en un coupé más lujoso, pero no deportivo.

1981-1987 • 5º Generación
1981-1987 • 5º GeneraciónAuto Bild

1981-1987 • 5º Generación:

¿Un Charger delantera? Sí, junto a motores más pequeños con versiones turbo. Incluso hubo una variante Shelby.

2006-2010 • 6º Generación
2006-2010 • 6º GeneraciónAuto Bild

2006-2010 • 6º Generación:

El Charger volvió como berlina en 2006, pero recuperó los motores Hemi V8 y la propulsión trasera. Fue todo un éxito.

2011-2023 • 7º Generación
2011-2023 • 7º GeneraciónWebb Bland

2011-2023 • 7º Generación:

Un estilo más moderno, pero similar. Con motores V6, V8 y variantes extremas como el SRT Hellcat.

2024-Hoy 8º Generación
2024-Hoy 8º GeneraciónStellantis

2024-Hoy 8º Generación:

Nuevo diseño, carrocerías de dos y cuatro puertas y sin V8. Por ahora, solo en versión seis cilindros o eléctrico.

Famoso en la pista... y en la pantalla

Además de tener una buena acogida, el Dodge Charger ganó popularidad en su segunda generación por su presencia en los circuitos. 

Si bien no comenzó con buen pie, mejoró con versiones más aerodinámicas como el Charger 500 y el Daytona (con su hermano gemelo, el Plymouth Superbird), con un frontal afilado y el enorme alerón trasero que le ayudó a dominar en los circuitos y obligó a modificar el reglamento.

Además, el mundo del cine y la televisión ha elevado al Charger a la categoría de leyenda, gracias a su aparición en películas como 'Bullitt', varias entregas de 'Fast & Furious' y la serie de T.V. 'Dukes of Hazzard', especialmente popular en los Estados Unidos durante la década de 1980.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor