He probado un corredor de fondo, un coche con motor turbodiésel, 193 CV y que gasta 5,6 litros/100 km: el Skoda Superb 2.0 TDI

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En esta prueba del Skoda Superb 2.0 TDI demostramos que en los coches, como en el deporte, hay atletas que están más preparados para carreras de larga duración que para esfuerzos explosivos. Te contamos tanto lo que nos ha gustado, como lo que no...
He probado la versión turbodiésel de 193 CV con tracción integral del Skoda Superb berlina (no el Combi, que es el que tiene carrocería familiar) y pienso que es un coche que a día de hoy sigue siendo recomendable al 100% para conductores que viajan sin parar.
Como su propio nombre (en inglés) indica, el Superb es un coche soberbio. Destaca por su gran espacio y comodidad, además de por contar con un equipamiento espectacular y, como es habitual en Skoda, soluciones sencillas e inteligentes a la vez.
Es una berlina tradicional en su diseño, lo que no está muy de moda hoy en día con la supremacía SUV. Pero desde mi punto de vista sigue aportando una imagen de prestigio digna de la clase premium.
Y tiene una característica curiosa: pese a que mide casi cinco metros de largo, se basa en la plataforma MQB-Evo para coches compactos del Grupo VW, es decir, la misma de modelos como el VW Golf o el Cupra Formentor, que los checos estiran al máximo y logran el milagro del espacio, porque con una distancia entre ejes de casi 2,9 metros te regalan unas plazas traseras con espacio para dar y tomar.
Prueba dinámica del Skoda Superb 2.0 TDI
Porque si es cómodo cuando lo conduces, no lo es menos cuando lo disfrutas viajando en la segunda fila, a la que accedes con gran facilidad gracias a sus enormes puertas que se abren casi en ángulo de 90º.
Y esto no quiere decir que se haya restado espacio al maletero, porque este ofrece una capacidad de 645 litros, que pasan a 1.795 al plegar los respaldos.
Como te decía, yo he probado el diésel más potente de la gama (hay otro disponible con 150 CV y sin tracción 4x4), que envía la fuerza a ambos ejes por medio de un cambio DSG de siete velocidades.
Me parece la opción que da respuesta a todas las circunstancias que te puedes encontrar en las carreteras a lo largo de todo el año, ya sea en verano o en invierno, porque con su tracción a las cuatro ruedas ganas un plus de seguridad y dinamismo importante.
Un coche con un consumo ridículo
Este motor empuja con unas ganas increíbles desde muy, muy abajo, ya que ofrece 400 Nm desde tan solo 1.750 rpm y su consumo medio real es de solo 6,0 litros, una cifra irrisoria teniendo en cuenta su potencia.
Pero si sabes mimar el pedal derecho lograrás un gasto por debajo de los 5,0 litros en autopista, lo que te permite recorrer más de 1.000 km con un solo depósito. Algo que yo mismo he podido comprobar.
En lo que al apartado dinámico se refiere, hay que decir que esta unidad está equipada con la suspensión adaptativa DCC (1.289 euros) y varía su respuesta según el perfil de conducción que elijas.
En la posición 'Confort' se comporta con una agradable suavidad e, incluso a velocidades más altas, balancea suavemente. Además, tiene las posiciones Normal, Sport, Individual y Nieve.
Equipamiento tecnológico del Superb
Y ya solo me queda hablar de su tecnología y equipamiento de seguridad, apartados en los que está igual de bien dotado, porque viene de serie con cuadro de mandos digital de 10,25" y pantalla táctil de 13".
Viene de fábrica desde el acabado más accesible con ayuda de cambio involuntario de carril, de colisión frontal, de frenada, parada de emergencia o asistente de atascos.
Eso sí, el sensor de aparcamiento trasero te mete unos sustos tremendos al detectar objetos que realmente no existen y eso lo deberían pulir...
Precio del Skoda Superb 2.0 TDI
Esta versión 4x4 está a la venta desde 53.500 euros y si quieres el acabado Sportline como el que yo he conducido sube a 58.700.
Posiblemente no te resulte barato, pero ten en cuenta dos cosas: la competencia no abunda y la que hay es premium y mucho más cara. Además, cuando busques un Superb de segunda mano, verás que conserva buena parte de su valor inicial, lo que te indica que es una buena inversión.
Valoración
Nota 8,6
Desde mi punto de vista, si eres de los que viaja sin descanso, apostar por el Superb 2.0 TDI con tracción 4x4 es mucho más sensato que comprar un SUV. Por dinamismo, por comodidad, por espacio y, sobre todo, por consumo. No te dejes llevar por la corriente, compra con cabeza.
Lo mejor
Consumo irrisorio para su tamaño y tracción 4x4, espacio atrás, maletero gigante.
Lo peor
Funcionamiento del sensor de aparcamiento trasero

