He conducido el Lamborghini LM002, y puedo decirlo: “cuatro décadas después, sigue siendo un todoterreno brutal

He conducido el Lamborghini LM002.
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Mercedes tiene la Clase G, Land Rover el Defender y Lamborghini, el LM002: en 2026, el todoterreno con motor V12 cumple 40 años, y para celebrarlo, nos ponemos al volante.

¡Fuego a discreción! Y nunca mejor dicho. Al arrancar, el doce cilindros se atraganta a pesar de los golpes de acelerador y lo celebra con una fuerte explosión. A estas alturas, ya está todo el mundo despierto. Esta mañana estoy al volante de un Lamborghini LM002. Coincidiendo con el 40 aniversario de este icono, los italianos han sacado de su colección una unidad de los primeros años que también puedo conducir fuera de carreteras asfaltadas; al fin y al cabo, este Lamborghini no es un SUV descafeinado, sino un auténtico todoterreno.

El acceso es poco habitual en un Lambo, como (casi) todo en el LM002. En lugar de dejarme caer en un asiento deportivo a través de una estrecha puerta de tijera, abro una puerta convencional con bisagras exteriores mediante una robusta maneta en forma de barra y trepo hasta el habitáculo. Sin embargo, hay algo que sí comparte con los superdeportivos de Sant'Agata Bolognese: el reducido espacio interior. A pesar de sus dos metros de anchura, voy encajonado entre la puerta del conductor y el enorme túnel central, como en un Hummer H1.

Un poco de historia

Y probablemente sin el Hummer no existiría el LM002, conocido como «Rambo-Lambo», en esta configuración. Retrocedamos: estamos en la década de 1970, cuando surgió la idea de desarrollar un todoterreno para el ejército estadounidense con el objetivo de devolver a Lamborghini a la senda de la rentabilidad. La crisis del petróleo de 1973 y la retirada del fundador de la empresa, Ferruccio Lamborghini, habían llevado a la compañía a una situación complicada, así que la licitación del Ejército estadounidense llegó en el momento perfecto. Aunque Lamborghini no tenía hasta entonces ninguna experiencia con todoterrenos, sí la tenía con tractores, de modo que los italianos se pusieron manos a la obra.

El resultado fue el prototipo Cheetah, una especie de buggy XXL para el desierto sin puertas, pero con un V8 Chrysler de 5,9 litros situado en la parte trasera y una carrocería de fibra de vidrio. Con 183 CV, las prestaciones quedaron por debajo de las expectativas y la configuración con el motor trasero tampoco resultó ventajosa. Finalmente, el contrato fue adjudicado a AM General y, con ello, al que posteriormente se convertiría en el legendario Humvee.

A pesar de la quiebra de 1978, la idea de un Lamborghini para el campo no fue descartada; era un planteamiento audaz, pero revolucionario. Bajo una nueva dirección nació en 1981 el LM001, una evolución del Cheetah que todavía mantenía un V8 estadounidense en la parte trasera. Solo un año después llegó el prototipo LMA002. Su denominación se entiende rápidamente: «LM» significa «Lamborghini Militare» y la «A» corresponde a «anteriore» (delantero). En lugar del débil V8, el todoterreno recibió el V12 de 4,8 litros del Countach y pasó de tener el motor trasero a situarlo delante.

Versión de producción del LM002

Todavía tendrían que pasar cuatro años hasta la presentación de la versión de producción. Llegó en enero de 1986, cuando el LM002 fue presentado en el Salón del Automóvil de Bruselas y provocó una mezcla de incredulidad y asombro en todo el mundo. Lo que nadie podía imaginar entonces era que se convertiría en el padre de todos los SUV de altas prestaciones, mucho antes de que el término SUV se popularizara.

Hoy en día resulta imposible imaginar Lamborghini sin el Urus. El SSUV presentado en 2017 —así lo denomina Lamborghini— es el modelo más vendido de Sant'Agata Bolognese. En 2025 se entregaron 10.747 Lamborghini en todo el mundo, y la mayor parte correspondió al Urus.

Propietarios famosos de un LM002

Hace 40 años la situación era muy diferente: el revolucionario LM002 era un vehículo de nicho destinado a jeques del desierto y famosos. Además de la estrella de Hollywood Sylvester Stallone, responsable también del apodo Rambo-Lambo, y del expiloto y campeón del mundo de Fórmula 1 Keke Rosberg, la icono del pop Tina Turner también tuvo uno de los 301 LM002 fabricados (algunas fuentes hablan de 328 vehículos). Pagó 150.000 marcos alemanes para que lo transformaran con tecnología Mercedes —motor y caja de cambios del 500 E— porque consideraba que los esfuerzos necesarios para manejarlo eran excesivos.

Y en cuanto piso el embrague por primera vez, entiendo perfectamente a qué se refería Tina. No me gustaría quedarme atrapado en un atasco de varios kilómetros con el LM002. Por suerte, hoy puedo disfrutar del Rambo-Lambo en el Autodromo Riccardo Paletti, cerca de Parma, y no en la autostrada.En sentido estricto, no sobre el circuito, sino junto a él. Porque los italianos han  pensado que el LM002 debe conducirse precisamente allí donde fue concebido para circular. Y como no había ningún desierto a mano, toca adentrarse en el bosque.

El arranque se puede hacer sin acelerar, gracias a sus 500 Nm de par. La algo anodina palanca de cambios de plástico sobresale de una funda de cuero que, a su vez, está cerrada con una tira de cuero. Son detalles que demuestran cómo Lamborghini transformó la idea de un vehículo militar rústico en un lujoso todoterreno. La primera marcha de la caja manual ZF de cinco velocidades está abajo a la izquierda, en configuración dog-leg, algo que hoy puede resultar extraño, pero que en aquella época no era inusual.

V12 de 5,2 litros procedente del Countach

Miro hacia delante por encima del precioso volante Nardi de tres radios, de líneas completamente limpias, y veo la gigantesca protuberancia del capó. Es un detalle imposible de pasar por alto y que permite a los expertos distinguir si se trata de un LM002 de los primeros años o de uno posterior. El motivo es que, hasta que el LM002 llegó a la producción en serie en 1986, Lamborghini había presentado la siguiente evolución del Countach, el LP 5000 S QV. Su V12 había aumentado de cilindrada hasta los 5.167 cc y desarrollaba, supuestamente, 455 CV.

El motor perfecto, por tanto, para el LM002, que roza las tres toneladas de peso y mide 4,90 metros de longitud. Con una pequeña diferencia: aquí el V12, con dos árboles de levas en cabeza por cada bancada de cilindros, está instalado delante. Y esta disposición del motor planteaba un problema: los seis carburadores Weber de doble cuerpo tienen tanta altura que la enorme protuberancia del capó resultaba inevitable.

El LM/American

Debido a las normativas de emisiones más estrictas, en 1990 Lamborghini suministró una versión con inyección electrónica —el sistema se utilizaría posteriormente también en el Diablo— específicamente para Estados Unidos. Su capó tenía una protuberancia mucho menos pronunciada y, además, montaba unas llantas de ocho radios de diseño «más moderno». Se calcula que se fabricaron alrededor de 60 unidades de estos LM002 de 420 CV, también denominados LM/American; ninguno de ellos se ofreció oficialmente en Europa.

El sonido bruto y agresivo y la respuesta del acelerador extraordinariamente directa no dejan lugar a dudas de que estoy sentado en un LM002 de los primeros años, equipado con carburadores. La combinación del sonido del V12 y el olor a gasolina es una auténtica fiesta para los sentidos de cualquier amante de los coches.

Al mismo tiempo, el LM002 es un automóvil que intimida. Su aspecto marcial, los enormes neumáticos especiales y sus dimensiones descomunales resultan aterradores, pero después de unos minutos empiezo a familiarizarme poco a poco con él. Es cierto que los mandos requieren bastante esfuerzo, pero precisamente eso convierte la conducción en una experiencia.

En caminos de grava, este coloso negro se puede conducir sorprendentemente rápido. Y uno se hace una buena idea de la potencia que tiene el LM002. Cuesta imaginar que este gigantesco armatoste pudiera superar los 200 km/h, ¡y hace 40 años!

Una experiencia que no resulta precisamente barata, porque incluso conduciendo tranquilamente, el V12 del Rambo-Lambo puede consumir unos 30 litros cada 100 km. Si se conduce a fondo, la cifra puede llegar a los 100 litros. Menos mal que el LM002 tiene una capacidad de depósito de unos increíbles 290 litros (las versiones con inyección tienen un depósito de 180).

Un auténtico todoterreno

Entonces llega el momento de detenerse y engranar la reductora mecánica. Para cambiar a «L», hay que tirar de una de las robustas palancas situadas a la derecha y, entonces, ya se puede empezar: me dirijo hacia un terraplén y, por instinto, quiero frenar, pero la instructora Alessandra, sentada en el asiento del acompañante, me anima a acelerar. Al instante siguiente solo veo el cielo. Gracias a la tracción integral, la reductora y el enorme par del V12, el LM002 supera el terraplén como si no fuera más que un badén en una zona limitada a 30 km/h.

Impresiona comprobar con qué facilidad el LM002 supera obstáculos que para muchos SUV modernos supondrían un desafío considerable. El LM002 es un todoterreno de pura cepa: bruto, ruidoso y exigente. Y caro, tanto entonces como ahora. Hoy, el LM002 tiene un valor aproximado de entre 400.000 y 500.000 euros. A esto hay que sumar unos costes de mantenimiento que pueden hacer un auténtico agujero en el bolsillo: llenar el depósito cuesta fácilmente 500 euros y un juego nuevo de neumáticos ronda los 20.000 euros.

Conclusión

El Lamborghini LM002 es extremo, y en todos los sentidos. Es bruto, ruidoso y tremendamente emocional. Hoy parece completamente fuera de su época; probablemente también lo parecía hace 40 años. Qué maravilla que sigan existiendo hitos del automóvil como este.

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