El GLP se mantiene en buena forma en el mercado español, estos son los pros y los contras de comprar un coche así

Dacia Duster de GLP repostando autogás
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En el mercado existen diferentes opciones de compra y los coches de GLP o bifuel son una de ellas. Analizamos cuáles son las principales ventajas y desventajas del autogás como combustible de un automóvil.

Los coches de GLP, bifuel o autogás se han convertido en una alternativa real tanto para los vehículos de combustión tradicionales, los diésel y de gasolina, como para los híbridos electrificados. Este combustible es muy popular y son varios los fabricantes de automóviles que, sabedores de sus ventajas, lo ofrecen como parte de la gama mecánica de sus modelos. Sin embargo, como cualquier otro sistema de propulsión, el Gas Licuado de Petróleo también tiene alguna que otra desventaja que es importante conocer antes de dar el paso de comprar un vehículo que funciona con este carburante.

Es cierto que el GLP ha perdido fuerza a nivel de ventas en los últimos años. La popularización de los coches híbridos ha provocado que las matriculaciones de coches nuevos se declinen por este tipo de motores, mientras que los coches de gasolina, diésel y de autogás han visto descender su interés. En concreto, entre enero y septiembre de este año se han matriculado un 23% menos de vehículos de GLP que en el mismo período del año pasado.

No obstante, esto tampoco impide que casi 33.000 coches nuevos vendidos en España en estos últimos nueve meses hayan sido vehículos de GLP. De hecho, hay un dato que refuerza aún más a este tipo de motorizaciones, ya que en el mismo intervalo de tiempo las ventas de coches diésel nuevos han descendido un 35%, situándose ligeramente por debajo de las 31.000 unidades. Por lo que, sobre el papel al menos, los coches de autogás despiertan más interés que los equipados con motores de gasóleo.

Las razones por las que, a pesar de la caída en las matriculaciones, los coches de GLP siguen teniendo mercado en España está en los diferentes pros que hablan a favor de esta tecnología. Ventajas como el menor coste por kilómetro y, sobre todo, porque para la Dirección General de Tráfico (DGT) este tipo de propulsores están catalogados como híbridos y, por tanto, se benefician del distintivo medioambiental ECO, son las que sostienen las ventas en la actualidad.

Si entramos más en detalle, estas son las principales ventajas del GLP:

Con el GLP, menor coste por kilómetro

El GLP suele ser considerablemente más barato por litro que la gasolina o el diésel. Por ejemplo, el coste medio de este combustible se sitúa hoy en 1,10 euros por litro repostado, mientras que la gasolina y el diésel se encuentran en 1,78 y 1,90 euros, respectivamente. Si bien el coche consume más litros cuando funciona con autogás, la diferencia de precio suele compensar ese incremento, lo que implica un ahorro de entre 20 y 30 euros cada 1.000 kilómetros recorridos frente a un coche de gasolina equivalente.

Menores emisiones contaminantes

En comparación con un vehículo de gasolina de similares características, el GLP reduce las emisiones de CO2 por kilómetro. También presenta ventajas en determinados contaminantes, especialmente frente a motores diésel antiguos, como los óxidos de nitrógeno y las partículas. Es cierto que el autogás no es tan limpio como lo consigue ser un coche híbrido electrificado, pero sus emisiones contaminantes son menores si se comparan con vehículos diésel y de gasolina tradicionales.

Posibilidad de obtener la etiqueta ECO

Los vehículos propulsados por GLP que cumplen los requisitos establecidos por la DGT pueden obtener el distintivo ambiental ECO. En los turismos, esto incluye vehículos de gasolina que cumplen con la norma Euro 4, 5 o 6, y diésel que cumplen la Euro 6, por lo que un vehículo que funciona con autogás y tiene etiqueta ECO puede entrar sin restricciones a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y obtener beneficios fiscales y de aparcamiento, en función del municipio.

Autonomía combinada y repostaje rápido

Los vehículos bifuel conservan el depósito de gasolina y añaden otro para gas. Pueden utilizar ambos combustibles, de manera que, cuando se agota uno de ellos, es posible continuar el viaje consumiendo el otro. En la práctica, esto se traduce en autonomías que pueden superar los 1.000 kilómetros con facilidad. Por otro lado, el repostaje es similar al de un coche convencional, algo que lo diferencia de un coche eléctrico, híbrido enchufable, de hidrógeno o de Gas Natural Comprimido (GNC), mientras que la red española cuenta con alrededor de 900 estaciones de servicio que disponen de surtidores de autogás abiertos al público.

Sin embargo, no todo en los coches de GLP son beneficios. Esta tecnología también cuenta con alguna que otra desventaja destacada y que, tal vez, sea la razón por la que sus ventas en España no son tal elevadas como cabría. Estos son sus principales contras:

Mayor consumo de combustible

Un motor suele necesitar alrededor de un 10% más de GLP en volumen que de gasolina para recorrer la misma distancia, aunque la diferencia varía según el vehículo. Por tanto, un precio por litro muy inferior no significa que vayas a ahorrar en cada viaje, si bien la situación actual de los precios de los carburantes hace que el autogás sea una opción muy beneficiosa.

Pérdida de espacio de carga

El depósito de GLP suele instalarse en el hueco de la rueda de repuesto, aunque existen otras configuraciones que ofrecen los fabricantes y que no afecta a la capacidad del compartimento de carga. Esto puede obligar a prescindir de la rueda de repuesto o a sacrificar algunos litros de volumen útil en el maletero.

Coste inicial de compra o adaptación

Si se convierte un coche de gasolina, la instalación de un equipo de GLP cuesta entre 1.500 y 3.000 euros. Esta inversión puede amortizarse en unos 30.000 o 50.000 kilómetros, dependiendo del vehículo. Por lo que puede no compensar a quien recorre pocos kilómetros al año o cambia de coche con frecuencia. Eso sí, existen muchas marcas de coches que ofrecen en su gama de modelos motores de GLP listos para usar, lo cual ya evita tener que hacer la conversión.

Menor disponibilidad de puntos de repostaje y modelos

Aunque existen alrededor de 900 estaciones de servicio con GLP en España, su distribución no es uniforme y siempre es menor en número que la cantidad de gasolineras que ofrecen diésel o gasolina. Por otro lado, la oferta de coches nuevos con GLP de fábrica es más reducida que la de modelos de gasolina, diésel o híbridos. Incluso ya hay más coches eléctricos puros que de autogás.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España