Esta marca china que vende coches en España se adelanta a Europa: comienza a hacer coches voladores

La compañía china tiene el objetivo de venta de diez mil módulos al año
La compañía china tiene el objetivo de venta de diez mil módulos al año

El uso de coches voladores puede estar más cerca de lo que pensábamos, y esta compañía china ya ha tomado la delantera.

La compañía china Xpeng, un gigante del sector de los vehículos eléctricos (VE) que vende coches en España y el resto de Europa, ha dado un paso monumental al iniciar la producción en masa de su revolucionario coche volador modular.

Este avance, que sitúa a la marca a la cabeza de la movilidad aérea urbana (UAM), pasa de los prototipos a la cadena de montaje en una fábrica inteligente con una capacidad proyectada de diez mil módulos al año.

La ambición de Xpeng se ha concretado en Guangzhou, al sur de China, con una planta de producción a gran escala. Esta instalación es pionera en el mundo y está dedicada a ensamblar vehículos que combinan la movilidad terrestre con el vuelo.

La fábrica abarca más de ciento veinte mil metros cuadrados y está equipada con alta tecnología y procesos de producción automatizados. El objetivo es alcanzar una capacidad anual de diez mil módulos, lo que permitiría fabricar una unidad completa cada treinta minutos a pleno rendimiento.

Los primeros cinco mil ejemplares ya están reservados, lo que demuestra el enorme interés del mercado por esta nueva categoría de transporte personal.

El modelo estrella es el Land Aircraft Carrier, un sistema modular que resuelve los problemas de infraestructura y tráfico al ofrecer dos vehículos complementarios: un Módulo Terrestre y un Módulo Aéreo (eVTOL).

El módulo terrestre es un vehículo eléctrico de seis ruedas homologado para circular en carretera, que actúa como un coche normal y también funciona como base de recarga para la parte aérea.

El módulo aéreo, por su parte, es una aeronave de despegue y aterrizaje vertical que se acopla a la parte terrestre, permitiendo al vehículo volar. Este diseño permite a los usuarios conducir y aparcar como un coche convencional y, al llegar a una zona de despegue adecuada, activar el módulo aéreo para surcar los cielos.

El módulo terrestre actúa como un coche normal y también funciona como base de recarga para la parte aérea
El módulo terrestre actúa como un coche normal y también funciona como base de recarga para la parte aérea

El Land Aircraft Carrier no es solo un experimento, sino un producto diseñado para ser funcional y seguro. La variante aérea ofrece un notable rendimiento: su autonomía es de más de quinientos kilómetros y puede superar los trescientos sesenta kilómetros por hora.

Además, incorpora un sistema de piloto automático avanzado, capaz de despegar, trazar rutas y aterrizar con una intervención humana mínima. De hecho, la compañía china ya ha realizado pruebas exitosas del ensamblaje y del vuelo, cumpliendo con los exigentes estándares de la Administración de Aviación Civil de China. De esta manera, este logro supone un paso crucial hacia la aprobación regulatoria definitiva para la producción masiva.

La noticia es especialmente relevante en España y Europa. Xpeng ya se ha consolidado como un actor clave, compitiendo directamente con Tesla. Ahora, al iniciar la producción de coches voladores, la marca se posiciona como un pionero global, presionando a la industria occidental para que acelere sus propias iniciativas.

La visión de Xpeng es equilibrar la innovación y la funcionalidad. Aunque la marca ha llegado a España con coches eléctricos de carretera, su proyecto de vehículo volador subraya su compromiso total con el futuro de la movilidad. Las primeras entregas del Land Aircraft Carrier están programadas para el año 2026.

El inicio de esta producción en masa plantea un desafío global: ¿cómo regular y financiar el transporte en un mundo donde los coches también vuelan? El éxito del proyecto dependerá de la tecnología, pero también de la adaptación a marcos regulatorios, la creación de infraestructuras adecuadas como los vertipuertos, y la aceptación del mercado.

Mientras otras naciones, como las europeas, siguen debatiendo la viabilidad de la tecnología eVTOL, Xpeng ya está fabricando las alas del futuro, demostrando una vez más la rapidez con la que China convierte la ciencia ficción en realidad industrial.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España