Confirmado el reglamento de la DGT que afecta a taxistas, repartidores y demás conductores profesionales

Coche VTC al que había parado la Policía t
Coche VTC al que había parado la Policía t

La Dirección General de Tráfico actualiza el Reglamento General de Circulación para conductores profesionales y también tomar medidas sobre los conductores más vulnerables.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado la aprobación de una serie de modificaciones en el Reglamento General de Circulación que impactarán de forma directa y significativa en la rutina de taxistas, repartidores y el resto de los conductores profesionales que operan a diario en las carreteras y ciudades españolas.

La nueva normativa, cuyo objetivo principal es aumentar la seguridad vial y regular el uso de vehículos de movilidad personal (VMP), introduce cambios clave en aspectos como el uso del cinturón de seguridad, la visibilidad de los repartidores en carretera y la circulación de patinetes eléctricos.

Una de las novedades más destacadas y que ha generado mayor debate entre los conductores profesionales es la obligación de utilizar el cinturón de seguridad en ciudad para ciertos colectivos que antes estaban exentos.

Concretamente, los taxistas y los profesores de autoescuela deberán abrocharse el cinturón mientras realicen sus servicios en vías urbanas, eliminando la excepción que existía bajo la premisa de la necesidad de entrar y salir constantemente del vehículo.

Entre los distintos objetivos de esta medida, destaca homogeneizar las normas de seguridad y reducir el riesgo de lesiones en caso de colisión o frenada brusca, incluso a velocidades bajas.

No obstante, se mantiene una excepción fundamental: los menores de 1,35 metros que viajen en taxi en ciudad podrán ir sin el sistema de retención infantil obligatorio siempre que lo hagan en los asientos traseros, una salvedad pensada para la operatividad del servicio de taxi en momentos de urgencia o disponibilidad limitada de sistemas.

.

Por otro lado, el auge de los servicios de reparto a domicilio y la creciente presencia de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) como patinetes eléctricos y bicicletas ha obligado a la DGT a poner el foco en la seguridad de los repartidores.

El nuevo reglamento exige ahora a los repartidores o conductores profesionales que utilicen motocicletas, ciclomotores, bicicletas y VMP (aunque estos últimos tienen prohibido el uso en vías interurbanas) el uso obligatorio de un chaleco reflectante de alta visibilidad.

Esta exigencia ya no se limita solo a ciudades y travesías, sino que se extiende a las carreteras para motocicletas y ciclomotores, buscando mejorar drásticamente su visibilidad ante otros vehículos. 

Esta medida es el resultado del incremento de la siniestralidad en este colectivo y subraya el compromiso de la DGT con la protección de los usuarios más vulnerables de la vía.

Aunque no son vehículos tradicionalmente asociados a los conductores profesionales del transporte pesado, los patinetes eléctricos y otros VMP forman ya parte de la flota de muchos repartidores. Para ellos, el reglamento también les impone nuevas exigencias: la obligación de llevar las luces de posición siempre encendidas, tanto de día como de noche.

Además, se reitera la prohibición de su circulación por aceras y se avanza en la necesidad de su inscripción en el Registro de Vehículos de la DGT para una mejor trazabilidad y control. 

Una pareja paseando con su patinete eléctrico
Una pareja paseando con su patinete eléctrico

Junto a ellos, el espectro de cambios afecta a un amplio abanico de conductores profesionales, desde taxistas y repartidores hasta transportistas de mercancías y autobuses. 

Aunque el grueso del reglamento se centra en los colectivos mencionados, la DGT también ha revisado normas relativas a la señalización, la gestión de emergencias en carretera y la formación vial.

De esta manera, la confirmación de este reglamento marca un hito en la regulación del tráfico en España, adaptándolo a las nuevas realidades de la movilidad urbana y profesional.

La Dirección General de Tráfico lanza un mensaje claro: la seguridad vial es prioritaria y todos los conductores profesionales deben asumir nuevas responsabilidades para protegerse a sí mismos y al resto de usuarios de la vía.

No obstante, cabe mencionar que la entrada en vigor de estas normas requerirá un periodo de adaptación por parte de las empresas y los propios conductores profesionales, que deberán actualizar sus protocolos para cumplir con las nuevas directrices.

Aun así, este reglamento se perfila como una herramienta esencial para la modernización de las normas de circulación y la reducción de la siniestralidad en el ámbito laboral del transporte.

Ver sus artículos

Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España