Chevrolet tiene un problema con su Corvette ZR1: genera tanta carga aerodinámica que a partir de 295 km/h daña la pintura

Los 544 kilos de carga aerodinámica que genera el Chevrolet Corvette ZR1 a altas velocidades tienen consecuencias graves para la pintura del deportivo americano.
El Chevrolet Corvette ZR1 representa el punto más alto al que ha llegado General Motors con un modelo de producción en serie. La clave de este salto adelante se encuentra en un nuevo propulsor que convierte a la octava generación del mítico deportivo estadounidense en el Corvette más potente jamás fabricado y en uno de los superdeportivos de referencia de la actualidad. Sin embargo, esa potencia extrema, sus prestaciones y, sobre todo, la descomunal carga aerodinámica que genera su carrocería está provocando problemas a los primeros propietarios.
La base del nuevo ZR1 es el motor LT7, un V8 de 5.5 litros que mantiene la arquitectura de cigüeñal plano del LT6 utilizado por el Corvette Z06, pero que incorpora un sistema de doble turbocompresor. Se trata del primer Corvette de producción equipado con sobrealimentación de fábrica, una solución que ha permitido llevar el rendimiento del superdeportivo a un nivel diferente sin renunciar al elevado régimen de giro por lo que siempre ha sido conocido el modelo.
El rendimiento de un coche de carreras

Gracias a la incorporación de los dos turbocompresores, el V8 LT7 desarrolla una potencia máxima de 1.064 CV a 7.000 rpm y un par motor de 1.122 Nm disponible a 6.000 rpm, mientras que el corte de inyección se sitúa en las 8.000 rpm.
Toda esa potencia se transmite exclusivamente al eje trasero mediante una caja de cambios automática de doble embrague con ocho velocidades, reforzada específicamente para soportar el incremento de prestaciones respecto al resto de versiones del Corvette.
Más impresionantes son las cifras de prestaciones del Corvette ZR1. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,4 segundos y completa el ¼ de milla en 9,6 segundos a 241 km/h. A ello se suma una velocidad máxima de 346 km/h.
Y si todas estas cifras no te parecen lo suficientemente destacadas, en el apartado aerodinámico los ingenieros de General Motors han hecho un excelente trabajo que empieza a tener consecuencias para los clientes. Para el ZR1, Chevrolet ofrece dos configuraciones, una versión estándar con una resistencia aerodinámica reducida para favorecer la velocidad máxima, y un paquete opcional ZTK Performance transforma por completo el comportamiento del coche en circuito.
Este paquete incorpora un gran alerón trasero fijo fabricado en fibra de carbono, nuevos elementos aerodinámicos en el frontal, canards, un flap Gurney sobre el capó y una puesta a punto específica de la suspensión, además de neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2R específicos.
General Motors asegura que el Corvette ZR1 equipado con el paquete ZTK es capaz de generar más de 544 kilos de carga aerodinámica a su máxima velocidad. Esta enorme carga mantiene el coche pegado por encima de los 300 km/h, mejorando la estabilidad, el paso por curva y la capacidad de frenada.
La pintura no soporta la descomunal carga aerodinámica
Ahora bien. ¿Qué ocurre si le aplicas una configuración que aporta niveles de carga aerodinámica propios de un coche de carreras en un vehículo diseñado para circular por la calle? La respuesta es que otros componentes pueden verse afectados. Así lo ha denunciado @Wheelr_ a través de sus redes sociales, donde ha compartido un vídeo en el que se puede ver que el Corvette ZR1 genera tanta carga aerodinámica que acaba dañando la pintura.
En el vídeo que puedes ver más arriba, este propietario de un Corvette ZR1 de color blanco explica que los primeros desconchones de la pintura empezaron a aparecer después de una sesión en el circuito de Daytona, donde alcanzó velocidades de casi 300 km/h.
Los desperfectos son claramente visibles alrededor de los dos soportes del enorme alerón trasero de fibra de carbono, justo donde se anclan a la carrocería. Estos desconchones aparecen a consecuencia de la flexión que el alerón trasero sufre a consecuencia del aire cuando alcanza velocidades elevadas, llegando a resquebrajar la pintura de fábrica.
@Wheelr_ no es el único al que le ha pasado esto. Él mismo explica en el vídeo que a un amigo le había ocurrido lo mismo después de instalar el alerón de un Corvette ZR1 en un Z06 y circular a 295 km/h. Esto demostraría que el problema está en el alerón y no en la pintura, un error de diseño y fabricación que podría arruinar la experiencia del propietario.
Sin embargo, General Motors ha asumido la responsabilidad de lo sucedido y hará frente a la reparación de los desperfectos de pintura generados en el Corvette ZR1 como consecuencia de su gran carga aerodinámica. Y no es para menos en un coche que en Estados Unidos tiene un precio de 185.000 dólares, unos 161.000 euros según el tipo de cambio actual.
