El actor Daniel Craig tiene un derecho que tú no tienes ni nunca tendrás: pedir un Aston Martin recién salido de fábrica el resto de su vida

Aston Martin Daniel Craig
Daniel Craig como James Bond.
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Daniel Craig fue James Bond, ‘007’, durante años y, además de conducir muchos coches de Aston Martin en pantalla, también lo puede hacer en la vida real.

Ser James Bond tiene ventajas que van mucho más allá de conducir coches imposibles, vestir trajes a medida y salvar el mundo mientras se toma un Martini. Daniel Craig, el actor que interpretó al agente secreto británico durante cinco películas, descubrió en 2008 que su trabajo como 007 también podía abrirle las puertas de uno de los fabricantes de automóviles más exclusivos del planeta: Aston Martin.

No solo condujo sus coches en las películas, el fabricante también le ofreció una invitación para conducir sus vehículos durante el resto de su vida, un privilegio que, por lo que se sabe hasta la fecha, podría ser único en el mundo.

La noticia saltó a la palestra en octubre de 2008, coincidiendo con la promoción de ‘Quantum of Solace’, la segunda película de Craig como James Bond. Fue el propio actor el que explicó que los responsables de Aston Martin le permitían ponerse al volante de cualquiera de sus modelos y acudir al circuito de pruebas de la compañía para conducirlos durante horas.

En declaraciones recogidas por el Express, señalaba: “Tengo la suerte de que, si deseo con muchas ganas conducir un Aston Martin, la compañía se porta de maravilla conmigo: me permiten ir a un circuito y conducir uno durante todo el día”.

Curiosamente, esa oferta, en lugar de animarle a comprarse un coche de la marca, tuvo la consecuencia opuesta, aunque no por malos motivos: “Podía conducirlo de forma más rápida y agresiva (en el circuito) que en cualquier lugar de la carretera. Vivo en Londres y no tiene ningún sentido conducir un Aston Martin allí; no tengo dónde aparcarlo”.

El acuerdo vitalicio de Aston Martin y Daniel Craig

Las palabras de Craig ponen de manifiesto algo que aparentemente es una paradoja, que incluso para alguien con acceso privilegiado a coches de semejante categoría, disponer de ellos no significa que siempre resulte cómodo utilizarlos. Pero es algo lógico, porque alguien que viva en el centro de una gran ciudad o que tenga ciertas restricciones de circulación, tampoco tiene el espacio o la necesidad de tener un garaje repleto de coches.

De hecho, esto es algo que hay que puntualizar, porque hay una diferencia importante entre lo que se ha contado y lo que realmente está confirmado.

Las noticias de 2008 describían una invitación de conducción de por vida, pero en realidad no dicen que Craig tenga derecho a recibir un coche nuevo en propiedad cada vez que lo solicite, ni que Aston Martin esté obligado a entregarle cualquier modelo recién salido de fábrica. El acuerdo vitalicio hace referencia a la posibilidad de conducir sus vehículos, no necesariamente a convertirse en propietario de ellos.

Incluso con estas condiciones, es un privilegio extraordinario al que a cualquier fan del mundo del motor le encantaría tener acceso, pero no hay que confundirlo con un contrato de suministro ilimitado de automóviles.

De hecho, aunque llevar un Aston Martin por la calle sea algo que muchos querrían hacer, quizá el acuerdo del actor sea incluso más interesante que tenerlos para su día a día, porque es en circuito donde de verdad se puede exprimir el potencial de máquinas que no han sido construidas para circular a 50 km/h en ciudad y a 120 km/h en autopista.

Los Aston Martin que condujo Daniel Craig como James Bond

En ‘Casino Royale’ (2006), el debut de Craig como 007, aparecieron dos modelos clave: el Aston Martin DBS y un DB5 clásico que Bond consigue durante una partida de póquer. El DBS es el protagonista de una de las escenas más recordadas de la película, cuando sufre un accidente con una espectacular serie de vueltas de campana.

Dos años más tarde, en ‘Quantum of Solace’ (2008), el DBS volvió a tener un protagonismo central, especialmente en la persecución inicial que tiene lugar en las carreteras italianas.

En ‘Skyfall’ (2012), el DB5 regresó como símbolo de la tradición de Bond, porque ya había aparecido en las entregas originales cuando Sean Connery era el encargado de dar vida a 007, y acompañó al agente hasta su hogar familiar en Escocia. Tres años después, ‘Spectre’ presentó el DB10, un automóvil diseñado específicamente para la película y del que se construyeron únicamente diez unidades. Su persecución por Roma se convirtió en uno de las mejores vayas publicitarias para la compañía británica.

Finalmente, ‘Sin tiempo para morir’ (No Time to Die, 2021) fue una suerte de reunión de capítulos de la historia automovilística de la marca: el DB5, el clásico V8 Vantage, el DBS Superleggera y el Valhalla aparecieron en la película, conformando como una de las apariciones más amplias de Aston Martin en una sola película de Bond.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España