Pilar García de la Granja, analista económica: "La industria china está haciendo dumping respecto a los costes de fabricación"

Pilar García de la Granja, directora general adjunta del Área Editorial y de Relaciones Institucionales de Henneo.
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La experta alerta del impacto del dumping chino en la industria europea del automóvil y explica por qué sus fabricantes pueden vender coches más baratos.

Los coches eléctricos e híbridos chinos están conquistando Europa gracias a su alta tecnología y precios bajos. Esto está perjudicando especialmente a los fabricantes tradicionales. "La industria europea literalmente se ve ahogada", afirma Pilar García de la Granja, periodista económica. A su juicio, los asiáticos pueden permitirse precios de derribo en sus vehículos porque están haciendo dumping fiscal con el apoyo de su Gobierno. El dumping fiscal es una práctica que consiste en rebajar significativamente los impuestos que paga una empresa. En el caso de las marcas de coches chinos, según la Comisión Europea, estas "se benefician de subsidios que distorsionan la competencia".

Las marcas de coches chinos se están haciendo con un hueco destacado dentro del mercado español. Actualmente, en nuestro país hay más de 30 marcas de origen chino y ya abarcan más del 14% de las ventas de turismos.

Los principales motivos para que los españoles se decanten por estos coches en lugar de los de las marcas tradicionales se deben a que ofrecen una relación calidad-precio difícil de igualar por parte de las compañías europeas.

"Cuando tú decides que la industria de combustión es una industria tendente a morir y que tienes que hacer una transición tecnológica, o pones dinero encima de la mesa para que estas empresas sean capaces de invertir en nuevas tecnologías o fomentas la posibilidad de que estas compañías se puedan reestructurar y reinventar en otro tipo de sectores o directamente las destruyes", añade la directora general adjunta del Área Editorial y de Relaciones Institucionales de Henneo.

El Gobierno chino ayuda a que sus fabricantes bajen sus precios

Sin embargo, y tal y como señala la experta, aquellos fabricantes que quisieron apostar por la electrificación llegaban tarde. "Las europeas eran muy potentes en la combustión, éramos los mejores fabricantes del mundo de motores de combustión, pero fabricantes de motores eléctricos resulta que ya había otros, que eran los chinos".

"La industria china de la electrificación en este caso de coches está mucho más avanzada que la nuestra, es mucho más eficiente y además es mucho más barata", añade Pilar García de la Granja. El motivo de este abaratamiento es que las marcas chinas reciben ayudas de su Estado.

"Es decir, la industria china está haciendo dumping con respecto a los costes que tiene fabricar en Europa un coche de combustión o fabricar un coche en China eléctrico", explica la experta.

Las políticas antidumping que ha impuesto la UE a los coches chinos

Ante esta situación, la UE impuso una política antidumping, es decir, impusieron aranceles de hasta un 35%, que se sumaban al 10% adicional, para tratar de compensar esta ventaja.

La única manera que tienen los coches chinos eléctricos de librarse de este gravamen es trasladar su producción a Europa. Sin embargo, este matiz tiene trampa: en la UE tan solo juntas las piezas, sin generar ningún tipo de impacto económico y laboral en la sociedad.

Sin embargo, la industria china tiene varias opciones para hacer las cosas. "La primera manera es ensamblando coches en Europa. Estamos viendo que adquieren plantas en España donde se ensamblan los coches; podríamos decir que es el lacito de la última parte de la fabricación", explica Pilar García de la Granja.

"China lo que hace es fabricar un software al que le pone carrocería. Lo que hace es traer aquí el software, que es el coche eléctrico, y le ponen la carrocería, pero todos los materiales para la fabricación de ese coche vienen de China", añade.

Otra opción sería fabricar directamente los coches en una industria basada en España, algo que no está sucediendo. El motivo no es otro que lo económico.

"Los costes se dispararían y ya no habría beneficio para la industria china. Aún así, la UE, viendo el riesgo que esto supone, y gracias probablemente a la presión del sector automovilístico europeo, está intentando poner ciertas barreras a la entrada de estos coches chinos, obligándoles bien a comprar factorías que ya están en España de otras empresas europeas, o bien a llegar a acuerdos con factorías españolas de otras marcas europeas para traer su tecnología y fabricarlos con la mano de obra europea", señala la experta en economía.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.